4. Cuarto Paso: Autoevaluación

Para ir concluyendo, hemos llegado al descanso de la escalera, donde coges aire para alcanzar la cima, donde descansas, reflexionas e intentas no desesperarte. Miras hacia abajo y ves el camino recorrido, voy a llamar a este paso el penúltimo de la andadura. Años atrás he estudiado a Lev  Vygotski, psicólogo infantil especializado en el ámbito educativo por su explicación sobre la zona de desarrollo próximo y la zona de desarrollo potencial.

La zona de desarrollo próximo es la zona donde nos encontramos antes de experimentar el aprendizaje y el nuevo conocimiento, en este caso, sería el “minuto uno”  que he explicado en mi primera página del portafolios, con ayuda de soportes humanos (el docente) y soportes materiales (ordenador, proyector, libros, apuntes…), podemos llegar a alcanzar nuestra máxima de conocimiento, dar lo mejor de nosotros y alcanzar la zona de desarrollo potencial, en la que debemos estar situados ahora, al acabar el tercer curso, aquí las metas se ven próximas y alcanzables, porque adquirimos y asimilamos el nuevo aprendizaje.

Estamos ya cerca de este punto, en la zona de desarrollo potencial, pero lo importante de este momento es: ¿qué es lo que nos ha ayudado a alcanzar este escalón?  Me estoy refiriendo a los recursos, los nuevos recursos tecnológicos que han hecho que alcanzase mis metas. Esto es lo que he descubierto, la importancia de los soportes materiales-tecnológicos, y sobretodo la importancia de su buen uso.

No voy a adelantarme al final, por eso me quiero centrar en mi camino, mis escaleras, y autoevaluar el recorrido. Mis comienzos no fueron los mejores, el desarrollo de las competencias me ha costado, debido a que no le había dedicado el tiempo suficiente a profundizar sobre el significado del aprendizaje. En la primera evaluación de junio, no había conseguido lo esperado, no había llegado a la zona de desarrollo potencial, y creo que ha sido por no saber utilizar los recursos que se me han enseñado. En esta segunda evaluación he comprendido, la importancia de la reflexión, creo que he necesitado más tiempo para recapacitar y entender la esencia de la materia y lo que podía ofrecerme. Esto es lo que considero que ha sido mi bache, pero que con tiempo pude superar.

El final no debo escribirlo yo, el final lo escribe el resultado de mi evaluación, ¿alcanzo o no los objetivos? Yo no tengo esa respuesta, pero puedo responder que mi avance ha sido continuo, que ha existido un progreso y que el broche final, por mi parte, lo pongo hoy.

Como conclusión: la tecnología educativa es un campo que se nos ha mostrado, cuyos conocimientos iniciales se nos han trasmitido en este tercer año de pedagogía donde señalamos su comienzo; pero no hay un final marcado, por que como todo aprendizaje, este debe ser a lo largo de la vida, deber ser un proceso sin final, porque el final lo marca nuestra propia muerte, o nuestro propio abandono. Por eso no hay cima en el recorrido de mis escaleras, hay descansos donde me impulso y cojo energías para seguir subiendo. Intentaré no abandonarme y seguir investigando sobre la realidad tecnológica-educativa para alcanzar mi objetivo, ser una profesional de la educación competente.