5. CRECER SIEMPRE COMO PERSONAS

5. CRECER SIEMPRE COMO PERSONAS

Última actualización de en Rosa Rodríguez

Creo que el Hombre Bicentenario es un ejemplo perfecto para lo que quiero reflejar. No podemos pensar que estamos “destinados” a hacer una cosa, tenemos que luchar por nuestros sueños, ampliar siempre conocimientos y sobre todo estar a gusto con nosotros mismos.

Como pedagogos, nuestro trabajo es hacer mejores las personas, en todos los ámbitos: educativo, penitenciario, familiar, social, escolar, político… Por ello primero debemos saber qué es lo de que verdad queremos. En la película el protagonista es un robot, regido por las 3 leyes de la robótica y encaminado a cumplir una misión en concreto, pero no es lo que él quiere.

El protagonista lucha por sus sueños, crece, madura, aprende, y llega a ser lo que él quiere ser: un hombre. Creo que los docentes deben pensar que tipo de persona quieren ser, y no parar de luchar hasta conseguirlo, porque tienen en juego la educación de personas que dependen de ellos. No pueden parar de aprender nunca, ya que si no, no podrán enseñar.

El bienestar docente

5 de Octubre. Día Mundial de los docentes.

Temas como los que salieron en clase sobre “la cultura de la formación permanente”, que en el ámbito de la educación no están muy implantada, y debe hacerse. Nadie se plantearía acudir a un dentista que saca muelas sin anestesia pero sí a un profesor que no sabe diagnosticar una dislexia y eso es un problema de conciencia social que no va a cambiar hasta que los propios docentes den un cambio hacia lo que de verdad deberían ser.

La docencia debería ser una profesión reconocida como lo importante que verdaderamente es, y los profesores mantener un prestigio bajo mi punto de vista cosa que solo se puede conseguir desde dentro del sistema. Los docentes deben aprovechar por ejemplo el Día Mundial de Los docentes, el día de la enseñanza, el día de los niños… para concienciar de lo importante que es su trabajo, fijándose además en las cosas buenas que no son pocas que tiene la profesión, y lo gratificante que resulta cuando las cosas se hacen bien. Intentar paliar ellos mismos el malestar docente y no dejarse caer en depresiones, planteándose que a lo mejor lo que deben hacer es dar un cambio (como Robin Wiliams en la película).