3. Formación del Profesorado, calidad educativa

En esta primera entrada se hace mención de la importancia de la formación del profesorado para adquirir calidad educativa ya sea dentro de una educación formal o no formal, pues debemos concienciarnos como profesionales de la educación que los procesos de enseñar y educar no sólo se desarrollan en centros escolares, si no que como bien indica la portada de dicho portafolios, siempre se aprende, y además también se adquiere a través de todas las experiencias adquiridas de manera individual o con las personas que rodean y forman parte de nuestra realidad y nuestro entorno.

Aquí, se recalca la importancia de la formación del profesorado para lograr calidad educativa, de tal modo, que entraría en juego potenciar entre los docentes que desarrollen una formación fuera de las aulas, no siendo además una formación llena de contenidos teóricos, sino que también se potencien más y de mejor forma, la construcción de experiencias prácticas en los mismos, pues les ayudará a adquirir de un modo más dinámico, conceptos que influirán directamente en sus alumnos y alumnas, además de que permitirá que estos se muestren más motivados para desarrollar procesos de enseñanza y aprendizaje.

De lo que se trata también, es que con esta formación adquieran actitudes reflexivas acerca de aquello que quieren cambiar o potenciar entre su alumnado. Una formación que los invite a autoevaluarse y que también los conciencie acerca de la importancia de la acción participativa en los procesos formativos, pues es necesario también generar confianza entre los profesionales que comparten experiencias e innovaciones en el ámbito educativo.

Se necesita de personas involucradas en la educación hacia los demás y en la suya propia, pues así la calidad educativa primará en todos los procesos y métodos pedagógicos que se desarrollen.

Por otro lado también  es necesario crear a través de esta formación continua, a docentes que puedan en su presente y en su futuro, transmitir competencias, contenidos y habilidades enriquecedores y de calidad hacia los demás, donde cómo también destaco en esta entrada, se conciba esta última, como una realidad que todos y cada uno de los profesionales en la educación debe potenciar y no visualizarla como un objetivo que se pretende perseguir o alcanzar.

Es por ello, por lo que el camino hacia la formación, debe ascender y continuar sin frenos…

Formación del Profesorado, calidad educativa.