Capítulo 4: Pensar, pensar, pensar… y sí, actuar es lo correcto

Y como todos los cuentos, éste también llega a su fin. El príncipe no se casa con la princesa, pero la constancia y el afán de superación ahuyentaron a los ogros, bestias, monstruos y fantasmas. Aunque éste, no fue un camino fácil.

La batalla de enfrentarse a uno mismo, a sus conocimientos, posibilidades y limitaciones, es, tal vez, la gran aventura de nuestra vida. Una aventura que tan sólo nosotros podemos vivir y a la que tan sólo nosotros podemos enfrentarnos. A veces caemos, desalentados y pensamos que el final está cerca, pero es entonces cuando resurgimos de nuestras cenizas con más fuerza que nunca y transformamos cada frase amarga en un verso sentimental.

Como todos los cuentos, esto no es un adiós, sino un hasta luego, porque este cuento también sigue, da vueltas y nadie te avisa de que a veces sigue sin ti. Todos se mueven y tú te detuviste. Congelaré el tiempo por un instante para analizar su contenido y luego proseguiré.

Y como todos los cuentos, éste también tiene moraleja. Con él he aprendido muchas cosas sobre las diferentes formas de participación e interacción en los centros educativos y he reafirmado y profundizado en ideas como relativas a la complejidad de los procesos educativos y a los factores que intervienen en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Asimismo, aprendí diversos aspectos a la hora de trabajar con alumnos que presenten alguna Necesidad Específica de Apoyo Educativo.

Este largo y arduo proceso de investigación fue una gran oportunidad para aprender a reflexionar y pensar críticamente. De las horas de búsqueda y construcción de conocimientos, aprendí la conexión entre las diversas materias de la licenciatura en psicopedagogía. Así, relaciono los diversos contenidos trabajados en esta materia con: desarrollo, diseño e innovación curricular; modelos de orientación e intervención psicopedagógica; psicología de la instrucción; interacciones en el ámbito escolar; y orientación educativa y tutoría.

Y como no podía ser de otra forma… colorín, colorado, este cuento se ha acabado; sólo espero que os haya gustado.