3. Llegada al Claro.

3. Llegada al Claro.

Última actualización de en Belén Quintana Río

Al igual que Thomas llegó al Claro desconcertado, confundido y desorientado, yo me sentí así después de la primera clase de Tecnología Educativa. Estaba confusa. Para mí la tecnología eran todos los aparatos electrónicos con miles de botoncitos, cables, pantallas... cuál fue mi sorpresa cuando la profesora dijo que la tecnología llevaba existiendo durante miles de años. Un lápiz y un encerado eran tecnología educativa. Fue como si de repente perdiese la memoria y todo lo vivido hasta entonces no tuviese sentido. 

                                 

En ese momento comprendí que esta asignatura me "enriquecería tecnológicamente", como afirmo en mi entrada Objetivos de la materia, y que no podía tenerle miedo a todo lo desconocido que aún estaba por conocer. La metodología didáctica que se proponía emplear me gustaba. Me encantan las clases donde se impulsa a los alumnos a reflexionar y debatir, y desde luego, el empleo de una plataforma virtual era novedoso y atractivo por lo que solo sumaba puntos positivos. Tomé una actitud valiente, y queriendo descubrir una "salida", decidí adentrarme en el temeroso laberinto. Como bien dijo Thomas:

                                            "creo que es hora de averiguar a qué nos enfrentamos".