5. Los laceradores.

5. Los laceradores.

Última actualización de en Belén Quintana Río

Me consideraba una persona que, al tener tan presente las tecnologías en su día a día, tenía unos conocimientos sobre ellas, obviamente, no totales, debido a las constantes actualizaciones, pero sí bastante buenos. Aún así, a las pocas semanas de comenzar las clases fui consciente de mi gran ignorancia respecto a este mundo. Creo que ese fue mi mayor obstáculo. Fue como si un lacerador me picase y me hiciese perder totalmente la cabeza, dejándome sin ánimos ni fuerzas para seguir. Me sentí acorralada por estas criaturas en un laberinto donde no conseguía encontrar la salida.  Dada mi gran sorpresa sobre mi ignorancia, llegó un momento en el que no sabía si el camino que estaba recorriendo era el acertado, si mis blogs expresaban lo que realmente se quería en esta materia, si eran lo suficientemente novedosos, en definitiva, si sería capaz de superarla con éxito, ya que ahora me sentía parte (muy exageradamente) de los "analfabetos" digitales.

Por suerte, una cápsula con el antídoto para esa picadura llegó a tiempo. Fue la primera evaluación donde Adriana nos dijo cuales eran nuestros puntos positivos y negativos en el trabajo en la red. La verdad es que las palabras de ánimo y de confianza que depositó en mí me alentaron para seguir caminando por el Laberinto y buscar una salida.

Más adelante, ya llegando a final de cuatrimestre, me sentí atacada por otro lacerador, esta vez se llamaba tiempo. Me sentía estresada porque no disponía de suficiente tiempo para publicar todo lo que quería, porque no encontraba temáticas originales que abordar, porque pensé que no seríamos capaces de realizar el vídeo... Sin embargo, mi antídoto volvió a ser el recuerdo de aquella primera evaluación.

         

 

 "Nadie ha sobrevivido una noche en el laberinto". Eso le dijeron a Thomas, aún así él rompió las reglas y consiguió ser el primer hombre en salir vivo y matar a un lacerador. Era el último tramo, así que ahora era mi turno de matar al lacerador y llegar a la "salida".