2. Tronco de aprendizaje: Mis compañeros

2. Tronco de aprendizaje: Mis compañeros

Última actualización de en Cristina

Previamente a comenzar con mi portafolios digital, me dispuse a revisar toda mi actividad en el Stellae desde que, hace hoy 80 días, tuve mi primer contacto con la red. Al principio mi intención era revisar entradas, publicaciones, comentarios… y así encontrar el hilo conductor que hay entre ellas. Sin embargo, los títulos que enunciaban mi actividad versaban: Cristina ahora es amigo de… o Cristina se ha unido al grupo… Esto fue lo primero que hice en mi primer contacto con el Stellae y, al verlo, mi primera reacción fue ignorar esta actividad, restándole importancia, hasta que caí en la cuenta de algo… El agruparnos, el entablar relaciones, buscar amigos y personas con las que compartir supone la base de mi aprendizaje. Todo el trabajo de construcción y reconstrucción del conocimiento no hubiera tenido tanto sentido, y todo el aprendizaje que a día de hoy poseo no hubiera sido tan rico. Lo más grande de estas nuevas tecnologías es que nos permiten que el conocimiento esté al alcance de todos, que nuestras ideas, saberes, pensamientos… no se queden en nosotros, que se compartan y sean cada vez más ricos. La posibilidad de que la información no esté al alcance de unos pocos, sino que todos podamos ser dueños del saber, o mejor aún, que el saber no tenga dueño. A día de hoy vivimos una revolución del conocimiento cuyos mayores exponentes son la libre creación y transmisión de contenido y la posibilidad de acceder a ella. Sobre esto trataron las primeras clases y mi reflexión la llevé a cabo en la entrada Sociedad de la información (http://stellae.usc.es/red/blog/view/135789/sociedad-de-la-informacion), donde analicé un vídeo titulado con el mismo nombre y que fue visionado en clase, a la vez que reflexioné sobre el conocimiento, el saber y la información. Es por esto que creo que la base de mi aprendizaje, y el tronco en el que sustento mi árbol de saberes, es en las personas que me han ido acompañando a lo largo de este curso, las que me han inspirado con sus blogs, las que me han hecho pensar y repensar, las que han enriquecido mis conocimientos y con las que he querido compartir los mismos. Por lo tanto, en esta primera entrada creo fundamental mencionar a todos los compañeros que me han ido enriqueciendo a lo largo de estos días y sin los cuales esta construcción de saber no hubiera podido tener lugar. Como dijo en una ocasión Rigoberta Menchú (1959), toda sociedad tiene la obligación de respetarse mutuamente, de aprender los unos de los otros y de compartir las conquistas materiales y científicas.