4. La fusión ha comenzado...

                                   

 

Poco a poco nos hemos ido dando cuenta de la gran realidad que estamos compartiendo. La tecnología está a la orden del día, para todo y en todo hay algo tecnológico que nos hace más fáciles las cosas y que nos hacen avanzar un paso más en muchos ámbitos (como podéis ver en el último video que compartí Un mundo en transformación).

Como bien dice Juan Freire:

“Siempre hemos formado redes. Pero con la tecnología se han desarrollado más, se han eliminado barreras como las geográficas y podemos tener una mayoría de vínculos débiles que en conjunto pueden ser más importantes. “

Es aquí donde hago hincapié en que aunque sean dos mundos prácticamente diferentes, en la actualidad cada vez se están fusionando más, coexistiendo, complementándose.

Es en esta parte cuando, siguiendo el hilo conductor de la educación, hablo sobre que para que exista una mejor tecnología debe existir más educación. 

Como todos sabemos, cuando dos mundos distintos comienzan a fusionarse cabe la posibilidad de que se destruya una gran parte de uno de los mundos. Con esta “metáfora” quiero relacionar la posibilidad actual de convertirse en realidad los términos de “ciberguerra” o “armas cibernéticas”. De esta perspectiva hablo en mi entrada titulada “¿Otra Internet es posible?”. Hablo sobre el avance de la tecnología y de los medios, pero relacionándolos con la implicación de estos en los derechos humanos, en la justicia y en la equidad.  Es aquí cuanto me pareció muy interesante abrir un debate sobre la posibilidad de un nuevo tipo de guerra.

La realidad está ahí, vivimos en un mundo que comparte el día a día con una realidad tecnológica, y la clave es ir complementándonos con esta y así fomentar que la tecnología y la educación vayan avanzando en partes iguales.