4. Motivos para volar

Siendo consciente de que mi actitud negativa me priva de tomar la iniciativa de cambiar, empiezo a tener en cuenta todas las posibilidades que puede ofrecerme la tecnología y las que le puede ofrecer también al campo de la educación. Eso mismo quizás sea lo que necesito, una formación que me ayude a perder este miedo, pero para ello es necesario que me convenza sobre la idea de dejar el nido y volar de cara a la nueva sociedad. 

Muchas de mis entradas han transmido esa necesidad de una educación compenetrada con la tecnología, como lo son:

  • Alfabetización digital: donde expreso la idea de que "nosotros sentimos la necesidad de formarnos en función de nuestras necesidades".
  • Gracias Nusa: donde llego a la conclusión de que las iniciativas tecnológicas no toman sentido hasta que existe por detrás una formación adecuada que permite explotar las potencialidades de las mismas.
  • ¿Contrato móvil o educación?: a partir de la cual explico la "necesidad de una educación que permita conocer los beneficios y peligros de la sociedad actual, la sociedad de la información y el conocimiento".

Parece que empiezo a comprender que parte de mi miedo reside en la falta de experiencia y entiendo que es la hora de pensar en que debo explorar nuevos lugares  y ponerme en contacto con la sociedad real.

Todas estas entradas me ofrecen nuevas visiones y me presentan las utilidades de las nuevas tecnologías, pero también lo hacen otros apartados como la Infografía que me deja claro las opciones que me pueden ofrecen las distintas herramientas de la red o Wikileaks, que muestra el gran potencial de Internet y los distintos dispositivos electórnicos, pudiéndose de este modo alcanzar datos e informaciones que hasta el momento era inalcanzables. 

Puede que haya llegado la hora de abandonar el nido, quizás allí en la Sociedad de la Información, de la que todos los pájaros hablan, pueda hacerme un nido tan bonito como este y aprender todo aquello que no he podido aprender hasta el momento. ¿Qué creeis?. Me da tanta pena abandonarlo, pero ha llegado la hora de dejarme llevar.