Capítulo 3: proceso de búsqueda, selección y curación de la información

Ahora bien, como bien nos han explicado en clase, la perspectiva a la hora de hacer un trabajo o algún tipo de actividad que suponga buscar, seleccionar y aportar información cambia. Simplemente por el hecho de que antes de aprender el método eficaz que se ha expuesto en clase, la mayoría de los alumnos, y me incluyo a mí mismo, hacíamos todo en “versión” fácil. Esto es: entramos en Google, miramos 2 o 3 links sobre el tema que buscamos y a partir de ahí comenzamos a redactar. Error: el primero ya viene de lo que se habló en el anterior punto sobre la veracidad de la información, y el segundo viene de la mano de que no se ha elaborado la información, simplemente se han trabajado unas ideas que ya venían en una o dos páginas de Google, y que probablemente los autores de esa información ya hubieran trabajado con esas ideas. Es decir, es información de información.

Para salir de ese círculo vicioso de trabajos de Google, malas notas y vuelta a los trabajos de Google, se pueden o deben emplear una serie de buscadores de información. Los buscadores son unas plataformas o servicios que prestan diferentes aplicaciones informáticas para gestionar la recogida de información en función de tus preferencias.

El claro ejemplo son las RSS (Really Simple Syndication), la cuales son un formato (XML) que permite “suscribirse” a un hilo de noticias o contenido para así recibir un información determinada sobre un tema en concreto. El ejemplo claro son los RSS en los periódicos: nos podemos suscribir al apartado de Educación en el periódico La Voz de Galicia para recibir únicamente información y noticas sobre la educación. Esto también en los foros o páginas web oficiales como son la Universidad de Santiago de Compostela o similares.

Una vez escogida nuestra información debemos seleccionar aquella que nos sirva realmente, por diversos motivos:

  • Que sea repetida.
  • Que no se ajuste a nuestras necesidades.
  • Que carezca de la información que realmente buscamos.
  • Que no cumpla derechos de autor.
  • O que no sea fiable y veraz.

Para ello, al igual que para la búsqueda de información, existen diferentes aplicaciones que nos permiten seleccionar aquella información que nos interesa y separarla de la demás que no sirva.

Un ejemplo es el Symbaloo. Es un organizador de escritorio o página principal de la web y sus principales funciones son la adaptación y modificación de páginas web o espacios de interés. Incluso permite hacer uniones entre páginas mediante bloques para que estén al alcance de un clic. Personalmente me ha encantado esta aplicación para el portátil, facilitándome muchas veces el hecho de no encontrar una página web por no haberla guardado. Otro organizador del escritorio es el NetVibe, con funciones muy similares al Symbaloo.

Otra forma de seleccionar información, aunque más concreto es haciendo bloques tanto en el correo como en las diferentes aplicaciones que manejemos. De esta forma tendremos todo más organizamos y con un fácil acceso.

Una vez tenemos seleccionada tanto la información como los lugares considerados como fuentes, debemos curar ese contenido que consigamos. Es decir, de nada nos sirve tener 400 noticias sobre la educación, si sólo 5 nos hablan de lo que realmente nos interesa. Para esta situación nos encontramos con el Scoop.it http://www.scoop.it/ Así pues, es una página web específica para el filtrado y curación de contenido. Y su función principal es analizar las palabras que va buscando y al mismo tiempo ofrece información y recomendaciones sobre ellas. Es muy interesante esto último porque en diferentes aplicaciones del día a día se empiezan a ver más a menudo este servicio (Itunes, Facebook, cualquier periódico, páginas oficiales).

Y obviamente, una vez hecho este proceso solo queda crear nuestra propia información. Debemos tener en cuenta siempre que no debemos copiar tal cual la idea de un autor. En caso de querer expresarla, se debe referenciar como está establecido en las normas APA actuales.

Un aspecto a tener en cuenta son las infografías, las cuales son combinación de imagen y texto para comunicar información de manera fácil y visual. Son impactantes y precisas. Las hay de varios tipos: de línea, de tabla, gráfica y diagrama. También suelen ser imágenes de alto impacto, acomodo estético, justificación e investigación. Los principales recursos para hacer infografías son:

  1. http://www.40defiebre.com/recursos-para-crear-infografias/
  2. http://www.piktochart
  3. http://www.easel.lyhttp://www.Infogr.am
  4. http://www.iconarchive.com/
  5. http://www.easel.ly/ 

Ahora que ya hemos hecho el proceso, debemos hablar de algo que debemos tener en cuenta a la hora de crear nuestra información: Creative Commons y los derechos de autor. Los CC son una organización que nos permite el uso de diferentes recursos de carácter gratuito. Los derechos de autor, por otro lado, son como bien dice la propia palabra unos derechos que los creadores de la información o de algún recurso tienen sobre el propio recurso. Son normalmente intransferibles a menos que sea propia petición del autor.

Pues bien, ¿cómo nos conciernen a nosotros, los pedagogos y alumnos de Tecnología Educativa estos dos elementos? Básicamente para crear proyectos educativos o materiales didácticos que se necesiten.

El ejemplo clave ha sido el vídeo que hizo cada grupo. Los recursos empleados, por nuestra parte han sido sacados de la página web http://www.recursostic.educacion.es/bancoimagenes/web/, sobre todo referido a imágenes y sonidos para el vídeo.