Capítulo final: conclusiones

Capítulo final: conclusiones

Última actualización de en Álex Padín García

Cerramos el e-portafolio incluyendo una reflexión sobre el curso y sobre lo que se ha hecho y lo que se pudo hacer. En primer lugar, he aportado una gran cantidad de blogs al Stellae, al igual que archivos, aunque como toda crítica constructiva, se podría haber trabajado más desde el principio. Es cierto que en un principio por falta de tiempo, ganas o motivación, como bien cité en uno de los blogs, las aportaciones al Stellae eran escasas. Pero a partir de la primera evaluación y la “parada” en tutoría, me ha hecho recapacitar y replantearme la materia

Así pues no se trata simplemente de ir a clase, escuchar, asentir y trabajar dentro de ella. Implica recoger todas las ideas posibles e ir añadiéndolas a un extenso árbol de blogs, en el que compartamos no sólo las ideas de clase sino las propias. De aquí salió el primer toque de atención: de nada sirve incluir todo aquello que se dijo en clase tal cual. A pesar de ello mucha gente continuó en sus trece, y eso se reflejó en la posterior evaluación. Por mi parte he trabajado con las ideas de clase e incluso me he traído un par de fuera. Ideas relacionadas con materias paralelas y concernientes del asunto. Además he tratado de concienciar, parezca mentira o no, a algunos de mis compañeros más cercanos sobre la importancia de debatir los blogs de los demás compañeros de clase, simplemente porque sólo así se conseguirá mostrar realmente la profundidad de las ideas que han expuesto.

Como conclusión en relación al curso, las clases tanto expositivas como interactivas han servido para comprender mejor lo que entendemos por sociedad de la información y, a través de la dinámica final de clase que consistió en que cada alumno dijese una palabra que reflejase su proceso yo mencioné: pedagógico.

Y es que la tecnología siempre debe partir de una base pedagógica, porque si de lo contrario esto no fuese así sólo atendería a la lógica de los mercados y de las empresas interesadas en prestigiarse y obtener beneficio. Debe partir de una base constructivista, que apoye y entienda a sus usuarios y, sobre todo, que no entienda a los usuarios como clientes, sino como la principal preocupación de su trabajo.

Otro aspecto que deberíamos tener en cuenta a la hora de hablar de Tecnología en la Educación es incluirla en la medida de lo posible en las escuelas. Si educamos en valores que sean valores de calidad. Y puesto que la sociedad a día de hoy se rige por la tecnología, qué mejor momento para adaptar los contenidos académicos a la educación. Debemos tener en cuenta claramente, y esto se reflejaba en el texto de Burbules, que de nada sirve dejarse en la mano de empresas para que diseñen los materiales didácticos, simplemente por el motivo de que pueden acabar desfasados, y sin un buen uso, como se puede apreciar en muchos materiales didácticos (el BADyG es uno de ellos).

Por tanto, y como conclusión final, debemos tener en cuenta que la tecnología debe ser vista desde una óptima pedagógica si queremos que la sociedad de la información no se convierta en algo muy diferente pero a la vez muy paralelo como es la sociedad del mercado.