1.Desorientación

1.Desorientación

Última actualización de en Ivan Calviño Gomez

          

 

Comienzan las clases del segundo cuatrimestre y una vez más nos enfrentamos a nuevos contenidos y experiencias.

Una de esas clases era tecnología educativa, de la cual podíamos atisbar un poco de lo que iba a tratar gracias, obviamente, al nombre de la materia y también a los programas de las materias. Aún así era difícil saber lo que nos iba a deparar, algunos ya sabíamos que íbamos a trabajar con la red Stellae, sin embargo eso no significa que estuviéramos más preparados que los demás para afrontar los nuevos retos.

De este modo algunos nos sentimos perdidos, en medio de la nada sin saber que rumbo íbamos a tomar. Esto no fue así por mucho tiempo, nada más comenzar las clases se nos explicó en que iba a consistir la materia y que deberíamos hacer. Y de hecho las primeras tareas que se nos encomendaros irían destinadas a marcar nuestro rumbo y darnos un hilo conductor para la materia.

Tanto esas tareas como las clases de introducción a la materia nos sirvieron de brújula para tomar una dirección en la que encaminarnos. En mi caso, la carta a la tecnología me sirvió para reflexionar sobre lo que ese término significa y sobre la evolución que ha tenido la misma a lo largo de estos últimos años.

Aún así la desorientación del principio iba desapareciendo, y aunque no comenzamos a movernos en ese páramo desconocido que era la nueva asignatura sí que contábamos con las primeras indicaciones sobre el rumbo que íbamos a tomar más adelante.