Dani Pregal

Estudiante de toda ciencia y de ninguna en concreto

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5.1- Reflexiones a través de la catarsis sobre nuestro trabajo en el blog y en el aula

Decía Balzac que "La resignación es un suicidio cotidiano", esta frase me caló muy hondo hace unos años, cuando sin quererlo se reveló mi verdad. Ese día me di cuenta de que a mis sueños no se retringían a ser educador social. Fue de este modo como me arrebaté todo prejuicio y decidí no resignarme a diario si no cambiar las cosas. Decidí dejar de caminar sobre la certeza para lanzarme del todo a las arenas movedizas, a las preguntas, a las dudas, en suma decidí cuestionarlo todo porque no encontraba una verdad absoluta ni un criterio que pudiera tildarse de "correcto".

Pensé que no me definía mi carrera, aunque me enorgullezca de ella, porque me doy cuenta de que cuando abrí la puerta a la ciencia y a la pregunta eterna, solo podría valorar mis esfuerzos en base a mis obras. ¿Y si muriese mañana?, ¿que habría logrado este mocoso con aires de grandeza y serrín coronando su cabeza?. Al principio puedo pensar que poco habría para escribir en un epitafio, pero cuando me planteo porque elegí el camino difícil siempre me asaltan las sonrisas de los niños con los que trabajé, las caras de nerviosismo de mis compañeros de clase y de vida preguntándose el resultado de una evaluación, todas las veces que decidí hablar aún sabiendo que lo dicho sería controvertido.

Soy consciente de que dejo un legado, las innumerables horas de trabajo y dedicación, las mismas innumerables horas que pasé aprendiendo de niños dentro y fuera de mi familia. Pero uno no puede ser egoísta y quedarse el conocimiento en sí mismo, por eso siento que he de compartirlo, por nimia que sea mi cultura al lado de los gigantes que me llevan a hombros y que me guían para convertirme en un ser más grande para poder soportar las generaciones que vengan detrás de mi.

No es poco lo que un dossier de aprendizaje dice de uno mismo, es la destilación de todo el ruido inicial, en pequeñas notas que configuran una canción que día a día se ha enroquecido más con los sonidos de mis compañeros, que como he dicho al principio han estimulado de nuevo mis ganas de replantearme las cosas.

Aprender haciendo es estupendo, pero al final de un arduo trabajo de aula lo mejor es recapitular, plantearte y reflexionar si mi saber es como mínimo suficiente para poder hablar de asesoramiento con propiedad. Es bueno organizar tu trabajo para poder mirarnos como en un espejo en él y llenos de razón sintamos que lo que había dentro de nosotros, que primero fue caos, ahora se convierte en un trabajo que podamos recordar. Un recopilatorio de nuestros grandes éxitos como aprendices y como no también algun que otro gran despropósito.

En suma el trabajo de aula, la opinión en forma de entrada en un blog, las intervenciones en clase, tus reflexiones profundas, todo el jugo que le he sacado y que me ha enseñado a sentirme más guía que educador, más persona que profesional; todo ello aunque parezca poco, que no lo es, se refleja en en trabajo final. Considero que he aprendido mucho más de lo que puedo demostrar en la propuesta del documento final de la asignatura, y por eso, me corresponde a mí evaluarme y trasladar este sentimiento al dossier. 

Y es que una ciencia no tiene sólo contenidos, los contenidos están impregnados de sensaciones, sorpresas y sentimientos, así que por qué no hacer una entrada en el blog una entrada que muestre lo que siento sobre mi mismo, lo que puedo llegar a valorarme. Eso sí, casi siempre me quedo con la idea de haber convertido el día en un estadío de 48 horas y poder indagar en todos los flecos que me hubiera gustado explorar de ese tapiz tan bonito que ha sido para mi esta asignatura. Ojalá pudiera aprender más para enseñar mañana asesorando y no imponiendo, pero somos humanos.

A qué le atribuyo una escala alfanumérica... ¿al número de euros que me he gastado en café para permanecer frente al ordenardor una hora más?, ¿al número de autores a los que me he referido y de los que he reflexionado en bajo el influjo del antedicho café?, ¿quizá pueda ponerle nota a esa sensación que hay en el estómago y dura incluso días, cuando sentía que tenía que trabajar en los documentos?, ¿deberían evaluarme mis compañeros y mi guía/asesora/maestra Lourdes? ¿Es posible combinar mi evaluación con las dos mencionadas?, yo pienso que sí.

Y finalizando, ahora que las arenas de la incertidumbre se convierten en un camino polvoriento aún lejos del aprendaje absoluto (tan lejos está porque no existen los absolutos en educación, y sobre todo en aprendizaje). Desearía vivir muchos años para hacer cientos de dossieres, intervenir en diálogos con sabor a café con mis compañeros, cuyas mentes me parecen tan maravillosas que me quedo un poquito de ellos cada vez que los leo, o postear infinitas teorías sobre el aprendizaje.

El tiempo es un concepto humano pero la verdad es que tal invento "aprieta que no veas" dicho de forma coloquial. Así que me quedo con la experiencia, con las ganas de más, y con un sincero sentimiento de admiración por los amigos del viaje.

Quisiera agradecer a Yeshennia el llevarme la contraria para que vea su postura y pueda darme cuenta de mis errores, y su apoyo siempre. También a Daniel Blanco, que tiene esa capacidad de genio que tanto me embelesa de convertir un texto plagado de errores en cualquiera de los códices de Alfonso X, porque eso es lo que es, sabio. Las intervenciones de Mónica Rial y Adriana siempre me hacen refelxionar, para mi es como si llevaran una bombilla permanente sobre la cabeza que brilla  e ilumina las sesiones de clase. También me encantan las intervenciones de Damián, escasas pero tremendamente acertadas siempre. Es increíble escuchar también a Jasmina, una voz que siempre suena tras de mi en clase pero que me obliga inmediatamente a girarme para prestarle toda mi atención. También hay gente que en el foro es más prolífica que en persona, como Christelle, Ana Bermúdez con toda esa pasión que le pone a todo y Aida, que me gustaría oír más en clase porque sus intervenciones en el foro son de lo más interesantes.

Dewey, Schön, Montero, Hargreaves, Dewey,Bisquerra (que pasión por la delimitación conceptual), , Gimeno, Rodriguez Romero, Quintín Álvarez, Santos Guerra (qué hombre tan elocuente), Zabalza, y tantos otros eran y también son ahora mis adalices como diría Yeshennia que de vez en cuando nos regala uno de estos términos tan bonitos... Ahora tengo más hombros a los que subirme, mas áreas que investigar, más vehículos en los que viajar...

Gracias!! Esta catarsis me ayudado a mantener el rumbo un poquito, a darme ánimos ahora que los necesito (gracias porque ahora puedo llevar al cuello parte de mi memoria enfrascada en un artilugio tan útil como proclive a perderse... y también gracias a mis niño por estar siempre ahí) , y a darme cuenta de algunas faltas en mi trabajo. Me siento un poco más libre de mi, que soy mi cárcel, pero también la llave.