Dani Pregal

Estudiante de toda ciencia y de ninguna en concreto

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2.5 El profesor como guía y asesor en el proceso de evaluación

Evaluar consiste comparar una medida con un estándar y emitir un juicio basado en la comparación, por lo que sin interpretación una nota fruto de la medición y suma de los resultados de varios ítems sólo estamos midiendo. Para evalúar ademas de medir tenemos que enujiciar. No valdría pues con que el estudiante vea un 9 en su corchera, como no aplicamos criterios o juicios cuando decimos que la muralla china mide 8851.8 kilómetros.

Lo que si hacemos si evaluamos es acompañar a este número de un criterio, el 9 es una nota muy alta, la muralla china es larga. Eso de forma muy simple es evaluar. En el ámbito educativo no sólo deberíamos entender nuestra evaluación al comprender que tenemos una nota muy alta en referencia a una escala, si no que además debería ir acompañado de un juicio, una crítica o explicación de por qué se ha alcanzado la nota, los medios que lo han permido, los fallos que han imposibilitado alcanzar una nota mayor.

Como mediadores en el proceso de evaluación debemos racionalizar y juzgar para medir, y si en el proceso el alumno llega a conocer los mecanismos por los cuales es bueno o malo en un prueba prodrá autocorregirse y acercarse un poco más a lo que llamaríamos evaluación de calidad.

Es necesario que nos situemos a su lado, en todo su discurrir educativo, no por encima, si guiamos sus prácticas para que pueda autoevaluarse y esta evaluación se hace conjunta, ese asesoramiento es una de las funciones que harían de la educación la base del inicio de una nueva forma de aprender.

Se debe aprender con criterio, saber por qué se aprende lo que se aprende. Sin duda veo imprescindible el rol de asesor en las escuelas en base a todo ello, y descarto el de evaluador dejándolo en teorías desfasadas de la educación decimonónica.