2.6 Quinto piso

En el cuarto piso hemos aprendido sobre como gestionar la información que nos encontramos en la red y que ventajas y posibilidades nos ofrece la misma, así como las diferentes herramientas para filtrar correctamente.

En este punto nos encontramos de nuevo en el ascensor, hacia un piso superior, éste será el quinto piso del rascacielos, antes de entrar en el piso se nos advierte que te la web es un lugar en el que hay que tomar una serie de precauciones para que ésta no nos perjudique en la vida personal y profesional, por eso trabajaremos con la identidad digital y los riesgos en la red

En el pasado he escrito varios blogs acerca de como la red no es un lugar tan seguro como pensamos, siendo fácil vulnerar la protección de nuetros datos y llegando a nuestra información más íntima, uno de los blogs, que aquí os dejo, está relacionado con el polémico caso Snowden y las consecuencia que ha traído consigo, por otro lado, siguiendo la misma temática, he redactado otra entrada en la que hablo de la no privacidad de nuestros dispositivos moviles, incluso los que creemos más seguros, aquí está el link.

Si aprendemos acerca de la seguridad en la red y las posibilidades, tanto positivas como negativas que nos aporta la identidad digital no deberíamos tener ningún problema, la red se convertirá en un buen aliado. Esta es la temática que abordará el quinto piso, es el momento de adentrarnos en el.

Se abre el ascensor que nos ha traído hasta el piso y podemos observar que todos disponemos de una indentidad digital aunque pensemos que no, se nos invita a buscar nuestro nombre en GOOGLE para comprobarlo, y así es, todos los que tenemos cuenta en alguna red social (incluída ésta) aparecemos en la red.

En un vídeo se nos proyectan una serie de casos reales en los que una indentidad digital negativa nos puede jugar una mala pasada, por ejemplo, tener una dirección de correo poco seria o compartir vídeos personales en estado claro de embriaguez, ¿todos recordareis al famoso "pim, pam toma lacasitos" verdad?. Pues esto es sólo una muestra de como la identidad digital puede decir mucho de nosotros y sesgar la opinión que tiene otros sobre nuestra vida, por ejemplo a la hora de que una empresa te contrate para realizar un trabajo. 

Hace un tiempo, en otro blog, expliqué cuales son las pautas para controlar la identidad digital, os invito a que le echeis un ojo ya que nunca está demás saber estos puntos y tenerlos en cuenta, el link es éste.

Está claro que no hay que demonizar las redes sociales por este tipo de sucesos, solo controlar que no den una imagen errónea de nosotros mismos. Un punto a favor de este tipo de páginas web es que podemos elaborar blogs interesantes sobre algún tema que consideremos relevante o elaborar nuestro currículum de forma dinámica.

En este piso se nos alerta de que la mayoría de las empresas nos buscan en las redes sociales antes o después de concedernos una entrevista para saber como somos y ir con una idea preconcevida de nosotros y nuestra vida, por eso es sumamnete importante cuidar nuestra imagen onlinne, por ejemplo, ha sido el caso de una compañera, mientras estabamos en el piso, nos contó que el verano pasado fue a una entrevista de trabajo y lo primero que le dijeron es si podían revisar sus redes sociales... Es un tema que está a la orden del día por lo que vemos.

La solución no es desaparecer de la red, sino saber gestionar nuestros perfiles correctamente, ya que hoy en día si no estas en la red es como si no existieses.  Nuestra huella digital hace mucho más que identificarnos como individuo dentro de la red, a través de ella pueden conocernos tanto o más que en la vida "real".

Es importante saber que encuento subes algo a la red no lo podemos bajar, o es muy complicado, muchas de las compañias que están de moda, como por ejemplo Facebook, son dueñas de nuestras fotos y todo lo que subimos, y pueden hacer con ellas lo que le de la gana, ésto es algo que dice en el contrato que aceptamos, casi siempre sin leer, a la hora de crear un perfil, y puede repercutir en nuestra vida real. 

La reputación online es la opinión o consideración social que otros usuarios tienen de la vivencia online de una persona o de una organización. Identidad digital y reputación online, pues, son dos conceptos estrechamente relacionados.

Esto nos afecta a todos, pero en este piso se hace hincapié en que los jovenes son los más desvalidos frente a este tipo de amenazas ya que no las tienen tanto en cuenta como las personas adultas. Ellos no son consciendes de que la identidad digital les acompañará toda la vida y tendrá consecuencias. Por eso es importante que se les eduque en el uso de la web y no se conviertan en lo que se conoce como huerfanos digitales, que se caracterizan por no saber enfrentarse a los dilemas éticos que se plantean con estas tecnologías. 

Existen diferentes amenazas en la red a las que los niños son especialmente vulnerables, como el ciberdelito, el ciberbulling o la adicción a las tecnologías de manera extrema. También sabemos que existen ciertos contenidos en internet que no son adecuados para los infantes, como puede ser la violencia gráfica o la pornografía. 

Una vez de vuelta al ascensor, sacamos la siguiente conclusión, la educación es el mejor arma para luchar contra estos problema que son una lacra en la sociedad actual. Resulta vital para los padres, los educadores, los tutores, los compañeros y el estado, educar a los niños y los jóvenes sobre los riesgos y las responsabilidades que pueden encontrarse al utilizar Internet.

Por esto todo, mis compañeros y yo hemos aprendido una valiosa lección en este piso, debemos tener en cuenta que “A priori, las nuevas tecnologías son neutrales, ni positivas ni negativas en sí mismas. Todo depende del uso que hagamos de las mismas. Debemos trabajar para que Internet sea un entorno seguro donde se fomente el desarrollo social e intelectual, un entorno donde los niños y niñas desarrollen su personalidad de manera positiva y segura.” (Vía http://huerfanosdigitales.com/home)

El ascensor comienza a subir, ya podemos presenciar el final, pero aún quedan un par de pisos por delante, vamos a por el Sexto piso.