2.1.1.- Conocimientos previos

2.1.1.- Conocimientos previos

Última actualización de en Dani Fernández Blanco

Antes de empezar a desarrollar el contenido teórico de este portafolio haré un recorrido a lo largo de las materias cursadas en mi formación académica y relacionadas con la orientación y el asesoramiento, lo que me ha aportado, o eso creo, una base de conocimientos útil para abordar con aprovechamiento esta materia.

Primero creo oportuno explicar que las materias cursadas en mi primera titulación “Magisterio en Educación Infantil” no me aportaron casi ninguna información a cerca de la orientación y del asesoramiento.

Creo que una de las razones de ello es que la orientación tradicional estaba contemplada como una orientación unidireccional, desde el orientador o profesional experto en dirección a la persona que consulta, ya fuera profesor o alumno, para resolver sus dudas o problemas y para realizar una intervención de tipo informativa y correctiva en muchos casos.

Aún así, si que existían términos relacionados en aquellas materias en las que de una manera más explícita se trataban aspectos sobre la intervención clínica, correctiva, los modelos clínicos… en materias como Bases Psicopedagógicas de la Educación, y también en aquellas en las que se abordó de manera directa la legislación educativa al respecto, con términos como “orientación”, “asesoramiento”, “intervención”, “tutoría”, “colaboración”… tales como “Didáctica de la Educación Infantil”.

Pero la entrada en la titulación de Psicopedagogía me acercó mucho más a estos términos, que en ese momento eran vistos desde la otra cara de la moneda, no ya como un profesor consultor, sino como un profesional que asesora, orienta, colabora y que en muchos casos también es necesario que ejerza de consultor (no sólo de experto consultado), ya que el conocimiento es infinito y nadie lo posee, por lo que precisa conocimientos e ideas de los demás para enriquecer y mejorar las suyas propias.

Fueron varias las materias en las cuales, ya no sólo de manera indirecta, se trató el proceso de asesoramiento de manera directa, entre las cuales puedo recordar el año pasado la de “Modelos de Orientación e Intervención Psicopedagóxica”, en la que encontramos diversas definiciones en los textos trabajados que aluden directamente al concepto de asesoramiento y que me parece conveniente recordar: “Proceso de ayuda para mejorar la escuela” y “Esfuerzo sistemático y constante orientado al cambio en las condiciones de aprendizaje y otras condiciones internas en una o más escuelas con el fin de lograr más eficazmente las metas educativas”. Ambas aluden al concepto de asesoramiento y al de apoyo, mostrándolos como equivalentes.

 “(…) ofrecerse al profesorado respecto de las respuestas educativas que la escuela puede dar a la diversidad de alumnos, a través de las adaptaciones curriculares y de otras estrategias de individualización de  la enseñanza”.

Se define pues el asesoramiento psicopedagógico como “un recurso que debe ser útil a la institución para que ésta pueda hacer frente a sus cometidos, y además que lo haga de forma coherente con las finalidades educativas socialmente acordadas”.

“(…) el trabajo del asesor es un proceso de ayuda a la liberación y emancipación sociocultural de personas o colectivos (…)”. Podemos deducir que, en este caso, el asesoramiento está íntimamente ligado con la orientación y con sus funciones en la medida que se encarga de ofrecer apoyo, información, orientar sobre diversas cuestiones relacionadas con la educación sobre las que se ha formado o tiene una opinión experta, bien sean a centros o a profesores, por ejemplo, como se trata en la asignatura que nos ocupa.

Es el caso de la materia “Orientación Profesional”, se puede considerar el asesoramiento en la medida en que se orienta o guía a alumnos, profesores y futuros trabajadores en relación con el desempeño profesional.

En la materia “Atención Temprana” podría encuadrar el asesoramiento en la función de los profesionales de la educación y de lo social que orientan a familias y profesionales de diversos ámbitos sobre los métodos más adecuados para educar, estimular o mediar para un desarrollo integral de niños y sus familias. Del mismo modo, se podrían considerar otros profesionales como los del ámbito sanitario, entre otros, como asesores en tanto que guían hacia prácticas saludables o que potencian un óptimo desarrollo.

Y por último, en la materia de “Intervención psicoeducativa en el contexto familiar” se hacían alusiones directas al término de asesoramiento, en el momento en el que es necesaria la colaboración y el trabajo mutuo entre profesores, orientadores y alumnos para llegar a una meta común, que es la de intervenir sobre el problema y solucionarlo, mediante el apoyo entre profesionales y la colaboración mutua de las familias con la figura de orientación.

De esta forma, vemos como el asesoramiento está presente en ámbitos muy variados dentro del mundo de la educación, en los que sus definiciones y características varían en cierta medida, refiriéndose en unos casos al mundo curricular, al legislativo, a la intervención psicopedagógica…