Madurez

Madurez

Última actualización de en Andrea Sarotti

Como expliqué en el anterior ciclo, acabé madurando debido a las notas que obtuve en la Rúbrica. Necesitaba trabajar mucho más en la red y, sobre todo, madurar en cuanto a mis contenidos.

Puedo avanzar que en esta etapa fue en la que más progresé en cuanto a nuevos aprendizajes y en cuanto a la evolución de mis entradas. La entrada que marca, a mí parecer, el comienzo de esta nueva etapa fue la actividad que tuvimos que realizar por parejas, en ella cada uno tenía que redactar una noticia sobre lo que quisiese y, sin decir si ésta era ficticia o real, los demás debían averiguar si se trataba de la pura realidad o de la gran imaginación que brotaba de muchas de nuestras mentes. 

En mi caso, junto a Yasmina Torrente redactamos una noticia llamada: “Unos pingüinos siembran el caos en la capital madrileña”. De la cual puedo decir que es falsa pero nos basamos en la película de “Madagascar” y en noticias que habíamos visto en Facebook y en Internet en general.

Con ella y las noticias de mis compañeros y compañeras me di cuenta de que debía madurar y, para ello, debía comenzar contrastando la información que encontraba y no solo quedarme con el primer enlace de Google.

Esto me lleva a otra actividad diferente pero que creo que tiene mucha relación con la anterior y en la que tuvimos la oportunidad de modificar la página web Galipedia. Debo mencionar que es una de las actividades que me resultó más difícil de realizar ya que se trataba, no solo de leer lo que ya estaba escrito, sino de modificarlo y, a su vez, buscar más información que agregar a la página. En la entrada “Editando en Galipedia” podéis leer que edité “Curación de contidos” y lo que supuso para mí esto.

Uno de los aprendizajes más importantes que obtuve realizando estas actividades fue la que se resume en este esquema:

curación-de-contenidos.jpg

Esta imagen fue recuperada de: http://www.erickcanale.com/wp-content/uploads/2015/11/curaci%C3%B3n-de-contenidos.png

Durante toda mi infancia y parte de mi adolescencia pensaba en la realización de los trabajos como entrar en Internet para acceder a la información de esta forma: entrar en Google y escribir dos o tres palabras claves, acceder a las primeras páginas en las que encontraba algo de información relacionada con lo que estaba buscando, plasmarla en el trabajo y se acabó.

Durante mi madurez esto cambió por el esquema de la imagen. Para facilitarme todo esto, durante las clases, obtuve más herramientas con las que filtrar información y también se me proporcionaron otras más con las que guardar los contenidos o páginas interesantes que nos podrían resultar útiles más adelante, por ejemplo, “Symbaloo”.

Además de todo lo anterior mencionado también estudiamos los Proyectos y Programas que se desarrollaron a lo largo de estos últimos años en relación a proporcionar nuevas tecnologías a las aulas españolas. La verdad es que en ninguna materia de otros años habíamos hablado de estos programas y la inversión que se hizo para hacer que éstos tuvieran éxito.

Mi experiencia escolar con estos programas es nula ya que puedo decir que en muchas aulas de mi instituto sí había pizarras digitales pero no eran utilizadas ni por profesores, ni por alumnos y, en los casos que sí eran utilizados, se utilizaban como si se tratasen de pizarras tradicionales por lo que no generó ningún cambio en la metodología de las clases. En la expositiva pude escuchar las experiencias que muchos de mis compañeros tuvieron y, salvando algunas excepciones, se puede decir que nadie utilizaba las pizarras para otros fines que fuesen el de una pizarra sin más.

Lo que me lleva esto es a reflexionar sobre la falta de información que todos y todas tenemos acerca de las nuevas tecnologías que están tan presentes en nuestra vida actual. Siendo futuros pedagogos y pedagogas es fundamental que sepamos encontrar nueva información, nuevos métodos, saber cómo aplicarlos, ayudarse de las mismas tecnologías para ello y, sobre todo, difundir estos nuevos conocimientos con otros profesionales de nuestro mismo sector.

Esta reflexión me lleva ya la última etapa de mi ciclo de vida en relación con la materia de Tecnología Educativa: la vejez.