2. Ponte en forma, supera el vértigo.

Ya estoy subiendo por la montaña, intento utilizar tus herramientas, mantengo en mente mi objetivo pero… Es duro, miro abajo… y me da miedo. Parece que la tecnología se me resiste, pero está claro que no puede ser fácil escalar el Everest. Hace frío, y estoy cansada, parece que solo hay aspectos negativos en este viaje, la tecnología… ¿Va a resultar ser realmente mala? La identidad digital, ese arma de doble filo de la que hablaba en mi blog, asusta que cualquier persona pueda subir una imagen o un vídeo tuyo que pueda hacerte saltar al punto de mira de miles de personas… al menos hasta que no salga otra persona a la palestra… “tras un estudio un poco más profundo del tema, me di cuenta de que este concepto va mucho más allá, ya que no se conforma únicamente con las aportaciones que cada persona de forma individual va haciendo a lo largo de su vida en la red, sino también de aquellas cosas que otras personas suben sobre esa persona… Esto hace que haya muy pocas personas (si es que hay alguna) que no tenga una imagen digital. Es indiferente que el individuo haga o no uso de internet, asunto que es bastante inquietante, nadie puede estar fuera de la red, aunque así lo quiera.” No me digáis que no da miedo?  Pobre Mónica Lewinsky, víctima del avance de la tecnología, que hizo posible que su humillación fuese de dominio e incumbencia de todo aquel que lo desease…

 Bien, en este momento busco algo que me pueda ayudar a continuar mi ascenso, así que observo las vistas, el paisaje que puedo ver a esa altura y me doy cuenta, de que aún a pesar de mis reticencias iniciales, de las muchas cosas negativas que podía ver de la tecnología, también podía ver que esta no era el problema ni la solución, sino que está siempre unida al uso que las personas hacemos del mismo… “Esta es la  verdadera cuestión. Claro que hay que educar en la responsabilidad en la red, y esto va más allá de tener cuidado con lo que subimos, o de no hacer bulling, hay que educar en la no permisión. Mónica comentaba que ella superó esa situación gracias demás de a su familia, a las miles de personas que le mandaron mensajes de apoyo, que se enfrentaron a la mayoría y la defendían sin conocerla, porque empatizaban con ella, con su situación, la totalidad de la esfera que hace de Mónica una persona, no un personaje. Considero que es hasta aquí hasta donde tiene que llegar nuestra labor como pedagogos, la actuación firme, la defensa y el pensamiento crítico tienen que ser incluidos en una verdadera formación (tecnológica o no).” Sí, la cuestión no está en la tecnología, sino en las personas en la educación. Claro que el viaje estaba siendo duro, pero aunque ni el alpinismo ni la tecnología eran mis aficiones favoritas, ya estaba metida en esta aventura. Y bueno, desde esa altura podía ver cosas positivas también… Gracias a la Tecnología había podido viajar a un montón de lugares , puedo disfrutar del séptimo arte cuando y donde quiero

Así que hay que seguir subiendo…