3. Sherpas... La importancia de un buen guía.

En estos momentos ya he superado más de la mitad de la montaña, está claro que tanto mis herramientas como mi esfuerzo personal han sido claves para llegar hasta aquí pero, no lo habría conseguido sola.

Cuando escalas una montaña, necesitas a una persona a tu lado que conozca el camino, que sepa cuáles son las mejores rutas, de qué piedras puedes fiarte, que se enseñe a atarte bien la cuerda para no caer… Y en mi viaje, mis particulares guías han sido mis profesores claro, que me han enseñado cosas nuevas y que han intentado hacer el camino más fácil e interesante, como por ejemplo cuando me descubrieron nuevas formas de educar como en el caso del EduPunk, o que me incitaron a hacer una reflexión con respecto a mi recorrido hasta el momento…

Pero también mis compañeros, con sus aportaciones y con sus comentarios. Ellos eran un punto de referencia, una guía activa y un reflejo de mi propio proceso a través del cual aprendía y enseñaba cosas nuevas (o eso pretendía). Creo que de este modo el duro camino se hacía más llevadero, más sencillo y más productivo. Nos enriquecemos mutuamente, conocemos un poco más de la tecnología y de nuestros compañeros de clase, aspecto que hace el proceso educativo doblemente positivo… Y hace que ya puedas vislumbrar la cima…