Estelas en la mar

Estelas en la mar

Última actualización de en Antela

Caminante, no hay camino

sino estelas en la mar...

Una vez que ya comencé a dar mis primeros pasos bajo la base, como ya he dicho, de mis conocimientos previos y experiencias, era hora de crear conocimiento de forma autónoma. Para ello, me basé en los contenidos que cada semana no explicaban en las expositivas y en las interactivas.

Una de las primeras entradas que publiqué, inspirada por los contenidos que dimos en una de las primeras clases expositivas fue Redes sociales, leyes y educación, en la que reflexionaba sobre la inconsciencia de los adolescentes a la hora de publicar su vida, sus opiniones e incluso gastar bromas, sin saber realmente lo que están haciendo, ni mucho menos las consecuencias que conlleva. Esta entrada tuvo su origen en uno de los temas hablados en clase sobre el desconocimiento de las personas a la hora de publicar en Internet; en lo hablado sobre los criterios pragmático y fenomenológico de las TICs, según los cuales contribuyen a la globalización, a la construcción de redes de información que se comparte entre muchas personas (y que muchas veces se trata de información personal, como es el caso) y a la reforma de las relaciones interpersonales.

También tuve la ocasión de reflexionar sobre todos estos aspectos después de leer y comentar el blog de una de nuestras compañeras titulado ¿Cómo nos puede afectar Internet? Porque no solamente fui aprendiendo a través de mis propias entradas, sino que también, una de las cosas que contribuyeron a mi proceso de aprendizaje fue precisamente leer y reflexionar sobre las entradas y el conocimiento que creaban los demás también a partir de los contenidos de la asignatura, que ampliaban y enriquecían mucho más mi visión de lo que significaba tecnología. 

Otro de los contenidos más significativos y que me ha acompañado también a lo largo de toda la materia ha sido lo referente a la nueva Era de la Comunicación y de la Información en la que estamos viviendo y la Sociedad del Conocimiento de la que formamos parte. Dos hechos interrelacionados que, por un lado, nos permiten crecer y descubir y entender nuestro mundo; pero que por otro lado nos hace acomodarnos y, en vez de motivarnos para conocer más, nos induce a pensar menos, hasta el punto de que es muy fácil que nos engañen con información falsa, ya que existe tal cantidad de información que es muy difícil discernir cual es la verdadera y cual no. En todo esto estuve pensando después de leer el blog de otra de nuestras compañeras sobre el Siglo del Conocimiento, en el que dejé un comentario con una pequeña reflexión. 

Entre estos primeros pasos también fueron un refuerzo muy positivo alguno de los trabajos y reflexiones que hice con otros compañeros de clase, como es el caso de aquellos dos primeros ejercicios que hicimos en la expositiva sobre qué es la tecnología y qué significado y repercusiones tienen para nosotros la Tecnología, las TICs y la Tecnología Educativa. Compartir puntos de vista con mis compañeros y reflexionar y sacar conclusiones en común ha sido una de las experiencias que más han contribuído a mi aprendizaje. 

Por ejemplo, está el pequeño trabajo que realizamos por grupos de 2 o 3 personas a partir de la lectura de de unos textos sobre Tecnología Educativa y que nosotras denominamos Tecnología Educativa: ventajas e inconvenientes; en este post reflexionamos sobre en qué medida los nuevos recursos (tecnologías educativas) han mejorado realmente la enseñanza. 

Este trabajo me dio pié a publicar otra entrada basada en una de las experiencias más significativas que viví en el mes de prácticas de este año, y a través de la que pude reflexionar y profundizar en algunos de los contenidos de aquella semana, tales com en qué medida la integración de las nuevas tecnologías y soportes en el ámbito educativo repercute en el mismo; si se cubren las expectativas; si se utilizan correctamente; cuál es la percepción que de ellos tienen los diferentes colectivos relacionados con la educación (padres, alumnos y profesores). Esta entrada, titulada El libro digital: ¿avance real o ficticio?, es una reflexión sobre si la tecnología educativa ha supuesto realmente un progreso para la educación, si se están usando correctamente, si está bien acogida, cuales son sus ventajas y desventajas, cómo podríamos mejorar, si nos estamos adaptando bien a ellas, etc.

En definitiva, estas primeras entradas, junto con los contenidos enseñados en las primeras semanas, me permitieron empezar a dibujar la senda de mi camino; pudiendo así avanzar en mi proceso de aprendizaje. Al igual que los versos que introducen esta página, "no hay un camino" marcado, pero nuestros pasos dejan "estelas en la mar", dejan pegadas que nos permiten ver que estamos avanzando y a las que tal vez podremos recurrir si en algún momento nos perdemos.