Bianca

Entusiasta y reflexiva, amante de la naturaleza

3. Acoplando los pilares

3. Acoplando los pilares

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Con el terreno y los cimientos listos procederé a incorporar los pilares, los fundamentos de mi vivienda, los cuáles actuarán como un esqueleto capaz de recrear, en líneas generales, la estructura básica de mi construcción final. En este sentido, procederé a destacar los fundamentos de Tecnología Educativa, los cuáles me han proporcionado los indicadores necesarios a tener en cuenta en mi futuro profesional como pedagoga. Me permitirán pues, diseñar y evaluar diversas propuestas formativas desde una óptica profesional, enriqueciendo así mi perfil profesional con éstas nuevas competencias. Estos pilares que presentan un carácter especialmente relevante en mi construcción de conocimiento, actuarán pues como un esqueleto del que nacerán las competencias desarrolladas en esta materia.

De acuerdo con esto, pude comprender la influencia que ejercían las distintas concepciones o enfoques sobre la utilización de las nuevas tecnologías en la enseñanza. En este sentido, las sesiones formativas de la materia conjuntamente con el hecho de haber analizado literatura acerca de los modelos tecnocrático y relacional me han aportado indicadores a tener en cuenta a la hora de evaluar y diseñar proyectos formativos, así como también me han permitido comprender la clara diferencia existente entre uno y otro y, en base a ésta, me he inclinado de forma clara hacia uno: el modelo relacional, por la dimensión social que éste enfatiza sobre la tecnología y por superar con creces el punto de vista simplista del modelo tecnocrático, el cuál concibe a la tecnología como meros instrumentos capaces de transformar las realidades educativas con su simple presencia. A su vez, es un modelo que aboga por un cambio metodológico global (algo en lo que yo había puesto énfasis en mi primera publicación anteriormente comentada), que sea acorde con el impacto que las nuevas tecnologías presentan en nosotros ya que generan ópticas distintas de contemplar la realidad, nuestras maneras de comunicarnos, de interrelacionarnos y, ¿por qué no?, de aprender. En este sentido, implicaría un cambio drástico y holístico en el quehacer del sistema educativo actual, entendiendo la realidad del mismo de forma compleja y realizando previamente un análisis profundo antes de llevar a cabo iniciativas,  haciendo especial hincapié en la detección de sus necesidades particulares.

Otro de los pilares que considero fundamentales debido a la cantidad de información que nos puede proporcionar a la hora de analizar las distintas propuestas formativas es haber indagado detenidamente sobre el papel de las TICs en las teorías del aprendizaje. Esta entrada fue una de mis favoritas, de la que más disfruté durante su elaboración y una de las que más aprendí. Y esto es así por dos motivos fundamentales: el primero de ellos fue porque hasta entonces, aunque ya había oído hablar del conductismo, el cognitivismo y el constructivismo en otras materias a lo largo de la carrera; nunca antes las había comprendido de forma tan clara, llegando a sus principios fundamentales, a la filosofía que de ellas se derivaba. Probablemente, esto pudiese haberse debido a mi postura como consumidora por aquel entonces, acomodada a una metodología tradicional en la que yo, como estudiante, simplemente debía memorizar estas teorías para soltarlas en el examen y superarlo con éxito. No ocurrió lo mismo en esta ocasión, en la que llevé a cabo un pequeño estudio bibliográfico de forma autónoma (no me limité a memorizar apuntes elaborados por otros), investigando en diferentes fuentes e intentando comprender lo que allí se plasmaba. Además, pude comprender el enfoque sobre las TICs que se derivaba de cada una de ellas, apostando el conductismo por un modelo más instrumental mientras que el cognitivismo y el constructivismo abogan más por el carácter social de las TICs, entendiéndolas como generadoras de ambientes en los que se propicia la interacción de todos los implicados en el proceso educativo. El segundo motivo por el que valoro tanto esta entrada es por el hecho de que, por decisión propia, decidí indagar en un nuevo concepto que apareció en la pantalla de la clase pero que la docente, en ese momento, no había comentado nada sobre él (ya que hicimos un ejercicio con una metodología nueva para nosotros, el aprendizaje por descubrimiento, para introducir el tema de las teorías del aprendizaje); este concepto del que os hablo hace referencia a la teoría del conectivismo. Esta teoría aporta una visión renovada, acorde con la era digital en la que vivimos, en dónde el sujeto aprende de forma colaborativa a través de las conexiones que establece con autonomía en la comunidad; destacándose aquí que el conocimiento ya no tiene por qué residir únicamente en el ser humano. Así, juega un papel especial aquí los PLE, entendidos como herramientas que ayudan a gestionar nuestro conocimiento. Un aspecto que destaco positivamente de esta teoría es el hecho de que hace hincapié, con sus principios, en el aprendizaje a lo largo de la vida en dónde el sujeto cuenta con herramientas que le permiten funcionar y aprender de los diversos ámbitos que necesite.

Continuando y relacionado con lo anterior, considero necesario añadir un pilar más, verdaderamente relevante en nuestra formación; ya que se están abriendo para nosotras nuevas vías profesionales: e-learning. De esta publicación destaco el hecho de conocer el papel que puede desempeñar el perfil del pedagogo en el diseño de propuestas formativas en red. Para ello, debemos ser conscientes del enfoque que queremos utilizar pues, de él se derivarán formas de enseñanza y aprendizaje muy distintos. Con esto aludo, por una parte a los LSM, más vinculados a un modelo tradicional de enseñanza en dónde el profesor es el encargado de tomar las decisiones y dirigir todo el proceso educativo de los discentes; y, por otra, los PLE, que como dije anteriormente, posibilitan un aprendizaje más autónomo en dónde el docente actúa como un guía, encargado de orientar a los educandos para que de esta manera puedan contar con un rol activo que los sitúe en el centro de su propio proceso de aprendizaje. En este punto, me gustaría hacer referencia también a mi compañera Karina, de la que he aprendido sobre un nuevo concepto muy vinculado con el e-learning; el m-learning. Así, m-learning, posibilita una metodología de aprendizaje que se apoya en dispositivos móviles tales como los smartphones o las tablets con el objetivo de dinamizar y personalizar el aprendizaje de acuerdo con cada sujeto, independientemente del lugar y la hora. Por lo tanto, esto incrementa la motivación de los sujetos al poder hacer uso de dispositivos que resultan especialmente atractivos y forman parte de nuestra cotidianeidad.

Continuando con mi proceso de construcción, necesito incorporar más pilares para que la estructura final sea estable y equilibrada. En este sentido, destaco otro pilar como fundamental, ya que nunca antes había reflexionado detenidamente, ni mucho menos me había documentado, sobre la pertinencia de educar en y a través de la mirada. Así, este tema comentado por Adriana en una de las sesiones de la materia causó en mí un gran interés, por lo que decidí investigar sobre él. Así, de todo ello destacaba en esta publicación la necesidad de hacer hincapié, principalmente, en el hecho de educar en la mirada pues la lectura crítica de imágenes permitiría formar a ciudadanos conscientes de aquello que están absorbiendo de manera pasiva. De esta manera, la necesidad de ser crítico y consciente con lo que nos intentan transmitir se traduciría en la transformación de los educandos, quiénes ya no sólo serían consumidores sino también autores capaces de repensar lo que una imagen le transmite. No hablamos de una cuestión baladí, pues la imagen, al igual que las palabras, nos habla y, de acuerdo con esto, genera en nosotros un pensamiento, una percepción determinada sobre la realidad. Todo esto, me llevó a reflexionar sobre la necesidad de apostar por nuevas alfabetizaciones, por lo que me motivé a indagar y analizar investigaciones realizadas en este ámbito para posteriormente compartirlo con mis compañeros/as en una de mis entradas: Alfabetización audiovisual, ¿una necesidad?. De esta publicación extraje que la alfabetización audiovisual en el sistema educativa español trabaja únicamente una cara de la moneda; aquella que representa la educación con lo audiovisual, entendida como un recursos didáctico que da apoyo y enriquece la labor docente. Sin embargo, el hecho de trabajar con lo audiovisual como un objeto de estudio en sí mismo es una práctica muy infrecuente en las aulas. ¿La consecuencia? Ciudadanos que cuentan con menos herramientas para analizar la realidad actual en la que vive, dificultando así el desarrollo de su carácter crítico y reflexivo.

Cuento ya con mis pilares fundamentales; unos pilares fuertes pues, habían superado ya una prueba: la primera autoevaluación. De ella también aprendí mucho, me había dado cuenta que necesitaba del apoyo de un profesional en mi construcción, que me guiase y me aportase un punto de vista objetivo, con conocimiento de causa. A raíz de ello, los pilares aquí expuestos estaban más trabajados; contaban con una reflexión propia pero fundamentada de acuerdo con los profesionales del ámbito y esto enriquecía mi construcción notablemente.

Llegados a este punto, a pesar de que con estos fuertes pilares me sentía ya mucho más segura con mi construcción, todavía me sentía incompleta. Quería hacer de mi casa, de mi conocimiento, algo personalizado y seguro, que me diera cobijo ante prácticamente cualquier situación. Para ello, decidí seguir con la construcción, colocando las paredes y el tejado en la misma.