Belén Campo Iglesias

Viguesa en cuerpo y alma, aventurera pero con un gran sentimiento de morriña

1.2. Primer chapuzón

1.2. Primer chapuzón

Última actualización de en Belén Campo Iglesias

El primer chapuzón lo vives con mucha ilusión, antes de meterte en el agua estás nervioso, ilusionado y estas deseando estar dentro de agua como los demás surfistas surcando las olas como un verdadero profesional. Ya te han contado como hacerlo y en tu cabeza parece bastante sencillo, así que calientas un poco, coges tu tabla y pisas la arena camino hacia el mar. 

arena

Ahí te das cuenta que tu tabla es grande, que pesa y que no sabes bien como moverte sin que resulte muy aparatoso. Quizás una situación bastante similar al primer contacto con Stellae, la habíamos visto en clase, nos habían explicado su funcionamiento y no parecía muy complicado, pero a la hora de trabajar por primera vez con ella nos sentíamos un poco perdidos y confusos.

 

Entonces te metes en el agua, te tumbas sobre tu tabla y comienzas a deslizarte remando hasta donde empiezan las olas. Esto ya lo conoces, te has bañado otras veces en el mar y de pequeño tenías una tabla pequeña de espuma para jugar y remar sobre ella así que te sientes más cómodo en esta situación. Así fue nuestra primera publicación, escribir sabíamos todos, ya habíamos redactado trabajos anteriormente y esto podía parecer una zona de confort puesto que ya lo conocíamos pero sin duda, todavía no estábamos surfeando. Solo remábamos con nuestros conocimientos previos y muchas ganas hacía algo que desconocíamos. 

mar en calma

Y entonces llegas a donde comienzan las olas, te ha constado llegar un poco ya que cada ola que venía de cara te echaba para atrás pero finalmente ya estás ahí. No haces pie en el fondo, parece haber mucha más agua que desde la orilla, las olas te mecen poco a poco y no sabes bien que hacer. Empiezan las clases, se exponen diferentes temas y tú los sigues pero sin saber bien que vas a hacer con ellos. El oleaje aun es leve pero aun así escoger la ola con la que te lanzarás no parece secillo