Nuestra pequeña huella en Stellae.

Comienza un nuevo cuatrimestre, y una materia nueva: Tecnología Educativa… ¿de qué tratará esto? El nombre nos asusta a muchos.

Tecnología educativa

Adriana nos explica lo que tenemos que hacer: un blog. Parece fácil, crear nuestro propio blog, explicar qué hemos visto cada día en clase, colgar noticias y al final, contar nuestro proceso de aprendizaje…pero al final resulta que no es tan fácil como parece verdad? Todo nos resultaba bastante caótico: encontrar noticias, relacionarlas con lo visto en clase, ampliar conocimientos, actualizar semanalmente…muchos de nosotros ni sabían si el portafolios que se iba a evaluar era en formato papel o no. La palabra que definía nuestra situación al principio era PERDIDOS.

La manera de la que fuimos aprendiendo me gustó mucho y también me llamó bastante la atención. Es la primera vez que trabajo de esta forma (de hecho, ni informática tuve en el colegio) y la verdad es que me parece muy eficaz ya que las cosas se hacen más amenas, más divertidas, trabajando con otra rutina, filmando el ‘antes’ y el ‘después’ con las TIC, creando en Etoys, trabajando en grupo con gente diferente, invitando a una ex alumna para que nos explicase su experiencia vivida en un colegio de Santiago de Compostela en relación a las nuevas tecnologías… GANAS DE APRENDER MÁS.

Pero eso no era todo, también había que seguir trabajando duro en el blog…y, aunque a muchos nos pareció que estábamos siguiendo el camino correcto, esto no era así. Por eso decidí crear 3 subpáginas: la primera etapa, la segunda, y el trabajo, y comentarlas aparte.

Bien, pues dicho esto y contando con que pertenecemos a la llamada generación “zapper” (nos cansa mucho leer), que esto es un blog y no un libro y que no me gustan las despedidas… cerrar esto diciendo que ha sido una experiencia muy bonita además de innovadora y con la que hemos puesto en práctica una nueva forma de enseñanza-aprendizaje en las que entran en juego las TIC, que no hay que tenerles miedo y que yo personalmente creo que se aprende de forma más eficaz con una rutina diferente, que tenemos que cambiar muchas mentalidades y actitudes ante las tecnologías e incluir éstas en los diferentes ámbitos de nuestras vidas, empezando por las escuelas.

Y por último, una frase que dijo Adriana en la última clase y que a mi parecer representa todo lo que hemos vivido con esta experiencia, que, aunque corta, ha sido intensa. “Lo importante es el camino, no el producto”.

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