4. Segunda parada: Funciones del Asesoramiento

Siguiendo con nuestra trayectoria del camino, nos encontramos con las funciones del asesoramiento, siendo la segunda parada obligada de este camino.

Tras haber abordado en otras entradas el concepto de asesoramiento, diferenciándolo con el de orientación, y tras la lectura de varios documentos, se pretende a través de esta nueva entrada seguir adentrándonos en el mundo del asesoramiento, centrándome en este caso en el tema de sus funciones psicopedagógicas en la escuela.

Se puede decir que desde una concepción educacional constructivista, entendemos por asesoramiento psicopedagógico al proceso interactivo de ayuda, que involucra al asesor y a los asesorados en una relación colaborativa y que se propone orientar a los centros educativos en el conocimiento y estrategias necesarias para que la escuela pueda elaborar sus propios proyectos de cambio, ponerlos en marcha y evaluarlos.

El concepto de asesoramiento que nos satisface actualmente, supone un trabajo conjunto y de colaboración con el maestro cuyo objetivo es producir cambios en la situación que se presenta, llevándose a cabo el trabajo en el interior de la escuela entendida como una institución que se ve muy influenciada y que a su vez influye en la realidad del mundo exterior.

Por tanto, el asesoramiento psicopedagógico en la escuela ha de contribuir a la mejora cualitativa de los procesos de enseñanza/aprendizaje. El asesor/asesora, desde dentro o desde fuera de la escuela es un profesional que mantiene a la escuela vinculada y relacionada a los avances de la investigación psicoeducativa y que colabora en la búsqueda de estrategias para afrontar las situaciones de conflicto o dificultad que surgen en  el proceso educativo. El asesor será un investigador de las posibilidades de mejora de la escuela y por tanto un facilitador del cambio siendo respetuoso en todo momento con las directrices y ritmos marcados por los órganos de decisión de la escuela, así como comprensivo con las actitudes de resistencia al cambio que se puedan generar. Así, como asesor del sistema su misión es ampliar el foco de intervención.

Por tanto,  en el trabajo del asesoramiento psicopedagógico se debe dar una gran importancia a todos aquellos aspectos referentes a la relación con los maestros al conocimiento de la institución y a los aspectos de relación y de comunicación. A menudo se olvida que en la tarea del psicopedagogo hay de entrada aspectos que se refieren a la relación que se establece con la institución en la que se trabaja y con los componentes de dicha institución y que tienen un valor muy importante en lo que atañe a los resultados finales de dicha tarea. Por ello, es importante adoptar puntos de vista coherentes y funcionales para la institución. Así,  el asesor tratará de recoger y analizar aspectos que transcienden puramente a los individuales intentando estudiar la situación el la que se producen  los problemas, la situación de aprendizaje, la metodología aplicada, los aspectos positivos del alumno, su situación familiar y social y a partir de este contacto se intentará provocar cambios que ayuden al alumno a salir de su dificultad de aprendizaje y por otro al maestro a ver la situación en un contexto más amplio.

Pero tras esta introducción, ¿cuales son concretamente las funciones del asesor psicopedagógico?.Podemos decir que sus funciones se concretan en diferentes ámbitos como: el asesoramiento a los órganos de dirección y gestión del centro, al profesorado( docentes y tutores), al alumnado y a sus familias.

En el caso del asesoramiento a los órganos de dirección y gestión del centro se puede decir que es el ámbito más complejo y con más riesgos para el asesor, éste aportará coherencia al proyecto educativo, al diseño y evaluación del plan de acción tutorial, el funcionamiento de los equipos, la formación del personal, la gestión de los recursos humanos, o la implantación de un sistema de calidad en el centro, así pues en la práctica el asesor está presente en los equipos directivos y de coordinación y en el asesoramiento a directores y coordinadores académicos. En el caso del asesoramiento al profesorado, el asesor contribuirá a la mejora de la calidad docente y tutorial con su intervención en equipos de profesores y tutores o respondiendo de manera individual a sus demandas de asesoramiento. Por otro lado las relaciones con los alumnos y las familias, la metodología docente, la elaboración de material didáctico, la planificación de la evaluación de las materias, la atención a la diversidad, la formación y manejo de la satisfacción personal de los propios profesores, son áreas en las que el asesoramiento psicopedagógico puede enriquecer la práctica docente y tutorial; así las estrategias que el asesor emplee en este ámbito pueden  ser clave para un apoyo que anima ala mejora profesional y colabora en la búsqueda de estrategias válidas para que esta mejora se produzca.

Por último en el ámbito del asesoramiento al alumnado y a sus familias, la práctica profesional del asesor se dirige a situar la intervención grupal o individual de los asesores psicopedagógicos con alumnos y familias en el continuo de la acción educativa y orientadora de la escuela, cuyos referentes fundamentales son los tutores. Así, la función o papel del asesor consiste en incrementar el potencial educativo de padres y tutores, lo cual implica a veces directamente con los alumnos, pero en general es esta una intervención complementada y coordinada con el asesoramiento a tutores, profesores y familias. No hemos de olvidar el papel del asesor de interlocutor con otros profesionales de la red social o sanitaria que intervengan con esos alumnos o familias.