8.2. Calidad y equidad educativa

Presento esta entrada acerca de la calidad y la equidad en educación, pues es un tema que despertó en mi un gran  interés tras el debate que tuvo lugar en la sesión donde se comentó y se realizó un debate ( en círculos) sobre el texto del autor Domingo Segura.

Las relaciones entre la calidad de la educación y la equidad en la sociedad contemporánea suponen uno de los ejes de debate mundial al inicio de los 2000. Así, la consideración de ambos como conceptos indisolubles representa un gran avance.

La formación del profesorado, tanto en su etapa inicial como en activo y la incorporación creativa, responsable y solidaria de nuevas tecnologías en todos los niveles y modalidades de enseñanza reforzarán la calidad y equidad en educación.

La “calidad” ocupa un lugar preferente en cualquier debate educativo, siendo el reto fundamental de los sistemas educativos extender la educación básica a la totalidad de la población, con un carácter comprensivo y garantizando una educación obligatoria y común para todos los ciudadanos, por tanto es el gran reto educativo que se plantean los sistemas educativos en la actualidad: asegurar la calidad de la enseñanza.

Así, en el caso español, que es el que nos ocupa, la propuesta de calidad nos remite a tres de las principales aprobadas: la Ley Orgánica 1/1990 de 3 de Octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE), LA Ley Orgánica 10/ 2002, de 23 de Diciembre, de Calidad de la Educación (LOCE) y la Ley Orgánica 2/ 2006, de 3 de Mayo, de Educación (LOE). En el preámbulo de todas ellas, el logro de la calidad de la enseñanza es un objetivo prioritario del proceso de reforma. Así, el primer artículo del título preliminar de la LOE apunta como los dos primeros principios los siguientes:

-La calidad de la educación para todo el alumnado, independientemente de sus condiciones y circunstancias.

-La equidad que garantice la igualdad de oportunidades, la inclusión educativa, y la no discriminación y actúe como elemento compensador de las desigualdades personales, culturales, económicas y sociales, con especial atención a las que deriven de discapacidad.

Por tanto, a partir de aquí el reto de la calidad y la equidad se materializará a partir de diferentes propuestas de ordenación educativa, currículo, organización, formación del profesorado, evaluación y sistema de participación determinado.

Los estudios sobre la calidad educativa son abundantes por parte de las administraciones educativas y organismos internacionales, pero no existe unanimidad a la hora de definir un concepto cuyo estudio se aborda desde enfoques y perspectivas diversas; de hecho en estos últimos quince años se han realizado diversas reformas en el sistema educativo español con importantes diferencias en su planteamiento de las estrategias de mejora de la calidad de la enseñanza.

Pero, el concepto actual de la calidad en educación es la meta de toda institución educativa, así el concepto varía en función de cambios económicos y sociales y, a la vez diferentes opciones ideológicas plantean diferentes tipos de calidad ante un mismo entorno socioeconómico.

Las reformas educativas persiguen nuevas metas en un contexto en el que el Estado va cambiando su papel, al tiempo que se producen transformaciones sociales, culturales, políticas y económicas.

Por otro lado, y refiriéndonos al concepto de “equidad” debemos vincularlo al concepto de calidad educativa. La equidad se refiere a “la justicia que debe estar presente en la acción educativa para responder a todas las aspiraciones de los ciudadanos con criterios comunes y objetivos. Por otra parte, la equidad tiene en cuenta la diversidad de posibilidades en que se encuentran los alumnos y orienta las decisiones en el ámbito educativo de acuerdo con ellas” (Marchesi y Martín, 1998, 50).

El sistema educativo debe ser equitativo entre todos los ciudadanos, y además debe ofrecer garantía de calidad por igual a toda la población, así por tanto el logro y la consecución de la calidad educativa debe ser acorde a la consecución de equidad social. Por tanto, las legislaciones educativas deben garantizar la equidad socioeducativa ya que ésta se propicia fundamentalmente a través del sistema formal de educación. Así, el sistema educativo supone una institución favorecedora de igualdad social, aun sin olvidar que la escuela sigue siendo objeto de críticas por no disponer de medios suficientes para hacer frente a las nuevas demandas sociales.

Pero, el debate actual sobre política educativa, se centra en cómo favorecer la implantación de sistemas de calidad y de dispositivos que garanticen la equidad e igualdad de oportunidades para todo el alumnado. Se considera que la educación cumple un papel en sí misma en el desarrollo social, contribuyendo a la igualdad de oportunidades de todos los alumnos, compensando las desigualdades de partida y favoreciendo su enriquecimiento cultural y el progreso de sus conocimientos.

Po tanto, es preciso plantear el estudio sobre la calidad educativa reconociendo todos los factores que pueden influir en la problemática. Si entendemos que la diferenciación de oportunidades es un prueba de la falta de calidad en educación y si creemos que la educación influye en la orientación de los cambios sociales y económicos, se deberá seguir investigando sobre el alcance real de esta influencia y las condiciones más favorables que permitan a las instituciones educativas lograr la equidad sin renunciar a la calidad.