.El origen de nuestro camino: el “Campus Stellae”

El origen de nuestro camino: el “Campus Stellae”

 

Hacia el año 813 un ermitaño siguió el resplandor de una estrella sobre un cementerio romano, bajo el cual descubrió  la tumba de Santiago Apóstol. Tras este descubrimiento, El Rey Alfonso II ordenó construir en ese lugar la Catedral de Santiago Apóstol, que se convirtió a partir de entonces, en destino de peregrinación para todos los cristianos de Europa.

Asimismo, aquel lugar “descubierto por el resplandor de una estrella”, pasó a ser conocido como Campus Stellae, "el Campo de la Estrella", nombre que además de hacer referencia al grupo de investigación de nuestra universidad, fue aquel en el que tendrá su origen el de la ciudad en la que actualmente nos encontramos: Compostela.

                                         Campus Stellae o Campo de la Estrella -> Compostela

 

Desde entonces, el Camino de Santiago fue la ruta de peregrinación más importante de la Europa medieval. Los cristianos de toda Europa recorrían el Camino de Santiago para recibir el perdón por sus pecados, por devoción o por penitencia. No obstante, a lo largo de sus rutas transitaron multitud de gentes por motivos y costumbres muy diversas.

De hecho, gracias a esta peregrinación, se construyeron iglesias, monasterios, puentes y hospitales  en las zonas por donde pasaba el Camino y  hubo un intercambio cultural importantísimo: Desde sus orígenes hasta la actualidad, en el Camino de Santiago se produce una estrecha y fructífera vinculación entre los peregrinos y los habitantes de las poblaciones que atraviesa la senda. Y es más, por este motivo, el Camino de Santiago se ha convertido en columna vertebral para la difusión de lenguas, costumbres, corrientes de pensamiento, estilos artísticos, etc.

Toda esta riqueza e intercambio sociocultural y artístico ha sido lo que ha propiciado que este recorrido haya sido declarado conjunto histórico-artístico desde 1962 y haya alcanzado múltiples reconocimientos internacionales, como Patrimonio de la Humanidad e Itinerario Cultural Europeo.

 

                      El Camino de Santiago como Patrimonio de la Humanidad

 

No obstante, antes de emprender este viaje hemos de saber que la ruta Jacobea nos atraerá, como viajeros, por la riqueza de sus múltiples facetas. De hecho, la vitalidad espiritual, artística y cultural de sus rutas; la acogida y hospitalidad de sus gentes; la belleza y variedad de los paisajes que atraviesa, así como el cansancio y la dureza de sus caminos, nos garantizarán una gama de sensaciones que perdurarán en nuestra mente y cambiarán nuestras vidas.