Pablo Rivas Díaz

En tres palabras me definiría como una persona sociable, paciente y tenaz

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4. Los profesores, a pesar de implicarnos, nos ven como...

La imagen del profesorado entre el profesorado no es especialmente optimista. Casi siempre suelen mostrar escepticismo cuando se les plantea la posibilidad de generalizar determinados modelos de innovación educativa. Así después de observar algunas entrevistas a docentes, pude comprobar sus visiones a través de declaraciones como: “Hay mucha gente que lo que le interesa es cubrir un expediente. Hay otra parte que incide también sobre los niños y cuyos intereses son muy distintos”; “Yo pienso que hay un techo entre la gente de Magisterio: la gente que lee y se autoforma y la gente que está pendiente de cursillos y demás”… y de estas numerosas declaraciones me dicen la expresión “o renovarse, o morir”.

El pesimismo ante el hecho de que el profesorado se vaya actualizando con las continuas innovaciones en la sociedad (Tics…) se relaciona casi siempre con su carácter impositivo y con la escasa atención que le presta el profesorado por la necesidad de disponer de tiempo y recursos para la formación.

La formación permanente es necesaria y esencial en todos los ámbitos y especialmente en el educativo ya que se transmiten conocimientos y experiencias entre otros, por eso es importante la innovación metodológica. Vivimos en una sociedad que avanza, si no se avanzase seguiríamos viviendo y comportándonos como en tiempos prehistóricos. Todos los avances tienen aspectos positivos que debemos aprovechar. El período de formación nunca acaba para el individuo, de ahí el refrán "no te acostarás sin saber una cosa más". Por eso como decía Buda “para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo”.