Pablo Rivas Díaz

En tres palabras me definiría como una persona sociable, paciente y tenaz

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6. Y si surgen dudas a lo largo del camino...

“Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas” (José Ortega y Gasset).

Como todos nosotros sabíamos antes de la partida, a lo largo del camino nos pueden surgir dudas (qué dirección tomar ante desvíos mal señalizados, donde poder albergar…) y necesitaremos la ayuda de gente de esos lugares para que nos asesoren. Por lo tanto, en clase antes de la partida reflexionamos sobre los escenarios donde se desarrollan tareas de asesoramiento:

v  Centros escolares y educativos (centros de idiomas, guarderías, academias...)

v  Empresas (recursos humanos, asesoramiento comercial…)

v  Servicios de empleo

v  Centros penitenciarios

v  Hospitales

v  Centros de menores

v  Gabinetes psicopedagógicos

v  Ámbito comunitario (asociaciones...)

v  Centros de mayores

v  Ámbito legislativo

v  Ámbito jurídico

v  Ámbito político

v  Actividades de ocio y tiempo libre

v  Ámbito de la investigación

v  Ámbito cultural

v  Ámbito religioso/ espiritual

v  Ámbito de la imagen

v  Ámbito deportivo

v  Nuevas tecnologías

v  Ámbito familiar   

 

Las gentes que nos estén a prestar ayuda no serán asesores con una formación específica dado que pueden ser desde personas con estudios universitarios hasta personas sin ninguna clase de estudios. Le destaco esto al alumnado ya que están acostumbrados a que, en el ámbito educativo en el que se encuentran inmersos, los asesores suelen ser psicopedagogos, pedagogos o psicólogos tomando ciertos aspectos a su vez de la sociología, derecho, economía, relaciones laborales…

Todos nosotros fuimos asesorados en alguna ocasión y posiblemente en algún momento nos tocó ejercer la función de asesor en circunstancias y ámbitos diversos, por ello podemos extraer que nos estamos equivocando al afirmar que el que dirige es el director/a, el que administra es el administrador/a, el que enseña es el maestro/a y el que asesora es el asesor/a, dado que a través de nuestra experiencia cotidiana podemos comprobar que esto no siempre es así. El asesoramiento pedagógico es una práctica localizada en un puesto de trabajo específico, como podría ser el caso de un asesor pedagógico, un consultor externo. Pero al mismo tiempo también alude a una práctica transversal que se expande, extiende y desarrolla como componente constitutivo del trabajo realizado desde diferentes posiciones institucionales. Para un director de un centro educativo su objeto de asesoramiento puede ser el acto de trabajo de los docentes de su centro; para un asesor pedagógico su objeto de asesoramiento podrá aludir al acto de trabajo propio del director, al de los discentes, al de los padres del alumnado, al de los alumnos/as mismo, etc.

Asesorar implica estar bien informado, actualizado y por lo tanto conocer los cambios y las novedades actuales producidas en el terreno profesional para desarrollar un trabajo de calidad. También se precisa colaboración desde otros ámbitos.

Por lo tanto la función que ejercerán estas personas para asesorarnos será a la hora de tomar decisiones: donde albergar a la noche, donde sirven mejor comida, qué camino debemos tomar para no desviarnos de nuestra ruta…, dado que son los conocedores de los recursos de la zona por la cual vamos caminando.

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