1. INTRODUCCIÓN. Mi diario de a bordo.

 

 

“La persona que llega más lejos es generalmente la que desea hacer, y atreverse.

 El barco que está asido nunca se aleja de la playa.” 
Dale Carnegie

DIARIO DE A BORDO

Hace ya cuatro meses me embarqué en una aventura. Comencé un viaje por nuevos parajes; comencé mi viaje por la materia “Asesoramiento curricular a centros y profesores”. 

No soy del todo una marinera novata, aunque tampoco demasiado experimentada. Ya me había embarcado antes en otros navíos con un rumbo no muy distinto al de la embarcación de la  que en esta ocasión formo parte, cada una en su momento con un capitán/a diferente, y en la mayoría de ellas los mismos marineros/as (Diseño, desarrollo e innovación curricular; Modelos de orientación e intervención Psicopedagógica; Psicología de la instrucción; Interacciones en el ámbito escolar).

            Atar cabos entre lo aprendido en cada una de ellas quizás no ha sido una tarea fácil al comienzo de este viaje, pero, poco a poco y con la ayuda de toda la tripulación hemos logrado hacerlo.

(En el siguiente link se presenta la aportación de las distintas materias.)

Tarea 1 asesoramiento curricular a centros y profesores.

Haber viajado en otros navíos, sin duda ha dejado en nosotros un poso importante de conocimientos y aprendizajes muy útiles y enriquecedores y, aún a día de hoy siento que continuamos viajando acompañados de otras embarcaciones (Evaluación de centro y de profesores; Medios y recursos), todas encaminadas hacia un mismo puerto: continuar construyendo conocimientos acerca de cómo asesorar en los procesos de desarrollo curricular, de apoyo al profesorado y a la mejora institucional de los centros educativos.

Toda esta aventura merece ser recogida, no ha de quedarse en un mero recuerdo. Está claro que todo lo aprendido formará parte de los y las profesionales que podamos ser el día de mañana, pero para asegurarme de que esto sea así he decidido emplear una herramienta muy útil: el diario de a bordo (portafolios).

Mi diario de a bordo se ha convertido en un eje fundamental de mi trabajo en este barco, en él plasmo mi vida en alta mar a lo largo de estos cuatro meses, en él recojo experiencias, aprendizajes, inquietudes, interrogantes, en algún caso alguna que otra posible respuesta…Mis compañeros y compañeras hacen lo mismo, todos/as pensamos que es una muy buena idea el compilar información que nos pueda ser muy útil en nuestro trabajo, así que decidimos compartir éstas tan pronto nos es posible reunirnos todos/as (aula y campus Stellae). Nos hemos adentrado en un mar de nuevos aprendizajes y entre todos debemos sacar el máximo provecho.

Nuestro barco, al igual que nuestra propia mente y el proceso de aprendizaje que estamos llevando a cabo no permanece estático, y a la hora de navegar puede ir encontrándose con distintos obstáculos, que supondrán riesgo, emociones, toma de decisiones, participación, cooperación y sobre todo colaboración, el barco tiene que ir adaptándose al contexto en que se encuentre, algunas veces la mar estará en calma, pero otras será necesario arriar velas e incluso modificar el rumbo y todo ello, será decisión de las personas que de la tripulación forman parte.

Se nos han proporcionado ya las cartas náuticas y la brújula para navegar por este mar, sabemos hacia dónde nos dirigimos, ahora debemos desarrollar las capacidades para aprender a hacerlo con soltura.

“La práctica de navegar implica la necesidad de saberes fundamentales como el del dominio del barco, de las partes que lo componen y de la función de cada una de ellas, como el conocimiento de los vientos, de su fuerza, de su dirección, los vientos y las velas, la posición de las velas, el papel del motor y de la combinación entre motor y velas. En la práctica de navegar se confirman, se modifican o se amplían esos saberes.”

Paulo Freire

¡Es hora de levar anclas y ver qué es lo que hemos aprendido!