2. Salida de puerto. ¿Qué es asesorar?

PRIMER DÍA DE NAVEGACIÓN.

Salimos de puerto el miércoles día 19/08/2012 a las 9.00 h

Comenzamos nuestro camino con los víveres necesarios (conocimientos) y la experiencia como para no sentirnos del todo perdidos en estas profundas aguas en las que con certeza sabemos que nos vamos a adentrar, vamos seguros y decidimos entre todos/as y con ayuda de la persona que maneja el timón (nuestra profesora Lourdes Montero) nos dicamos a observar la cartografía para ver cuál será el rumbo que durante todo este tiempo vamos a seguir.

Vemos cuál es el punto de partida de esta materia, pero vamos a concretarlo todavía más ¿qué es asesorar?

 

¿QUÉ ES ASESORAR?

Cuando hablamos en un contexto informal con amigos/as etc. todos/as sabemos qué es y  a lo que hace referencia este término: Asesorar es dar o recibir consejo o dictamen (RAE).

            Así, la tarea de asesorar puede surgir en un contexto informal  de modo espontáneo, como algo no premeditado, todos y todas hemos sido asesores/as y a su vez hemos sido asesorados/as en algún momento de nuestra vida  a este nivel. Pero, claro está, que esta tarea puede ir mucho más allá, cuando la persona que asesora lo hace dentro de un contexto formal, lo que requiere una labor sistemática y profesionalidad.

Corresponden cada una de estas dos visiones del asesoramiento a un sentido amplio vs un sentido restringido del término.

Así, cuando hablamos del asesoramiento en sentido amplio, desempeña esta acción una persona que conoce “algo” y presta un apoyo determinado como puede ser informar, dar un consejo… Esta persona que ofrece consejo, no es experta en el tema sobre el que trata, simplemente tiene conocimiento sobre él e intenta proporcionarnos la mayor cantidad de información y ayuda que pueda.

            Por otra parte, cuando hablamos de asesoramiento en sentido restringido, éste lo desempeña un/a profesional específicamente formado/a para ofrecer apoyo a un área determinada, conoce realmente el campo sobre el que asesora y tiene un conocimiento profundo sobre ello.

Todo lo que podamos conocer en este primer momento, acerca del asesoramiento nos va a resultar de gran utilidad, y es que existen elementos comunes entre los asesores/as de los diferentes ámbitos, ahora que, son los saberes específicos los que los diferencian a unos de otros.

Así, nos disponemos recopilar a grandes rasgos algunos contextos y situaciones de la vida real en las que se dan con frecuencia estas situaciones de asesoramiento, aspecto que  a día de hoy está en boga en infinitos ámbitos: ámbito político, financiero, laboral, de imagen, deportivo, espiritual… y por supuesto en el educativo.

Sin embargo, no encontramos una definición consensuada acerca de este concepto. A continuación presento aportaciones de algunos autores:

Fernández 1997. “la función del asesoramiento puede definirse como una función de diagnóstico, identificación de falencias (carencias), en comparación con un modelo e identificación de proyectos de acción”.

Lippit y Lippit, 1986:1: “El asesoramiento es una interacción en dos sentidos, un proceso de buscar, dar y recibir-ayudar. El asesoramiento se dirige a ayudar a una persona, un grupo, una organización o un sistema más grande para movilizar los recursos internos y externos con objeto de resolver las confrontaciones con problemas y ocuparse de esfuerzos de cambio.”

Autrey, 1990: “El asesoramiento es un servicio indirecto que tiene lugar entre profesionales de igual estatus. Es iniciado por el asesorado, quien tiene total libertad de aceptar o de rechazar los servicios en cualquier momento. Involucra al asesor y al asesorado en una relación confidencial y colaborativa que se configura por las siguientes metas que tiene el asesor: ofrecer un punto de vista objetivo; ayudar a mejorar las destrezas en la resolución de problemas; ayudar a incrementar la libertad de elección de acción del asesorado; apoyar al asesorado en las elecciones hechas; incrementar la conciencia del asesorado acerca de los recursos válidos para tratar con los problemas persistentes.”

Especial mención merece el como en la primera de estas definiciones la labor del asesor/a surge de su propia iniciativa, mientras que ya en la última de ellas es el asesorado/a es quién inicia este proceso siendo el asesoramiento una actividad de corte horizontal (entre profesionales de igual estatus) y en la que prima el trabajo colaborativo.

De todas estas definiciones podemos extraer ciertas similitudes que nos permitirán concretar un poco más este término:

1. Es un servicio indirecto que recae sobre el profesional que trata con la clientela y no directamente sobre ésta.

2. Es una interacción o comunicación bidireccional dedicada a la ayuda. Tanto el asesor/a proporcionará ayuda e información al asesorado/a como viceversa, también el asesorado/a puede proporcionar la  comunicación necesaria para optimizar el proceso.

3. No limita la capacidad de elección y decisión del asesorado/a. No adoctrina al asesorado/a sobre qué es lo que tiene qué hacer, sino que le ha de proporcionar la información y herramientas necesarias para que valore éste la decisión más acertada y conveniente (empowerment).

4. Se produce entre profesionales del mismo estatus. No se diferencian posiciones de poder.

            La tarea que desempeña el asesor/a es la de una figura de apoyo, es más, es un servicio de apoyo a la construcción de conocimiento de una institución, e incluso y a pesar de lo importante de su labor, muchas veces ocurre que están en ella ocultos, no sabiendo verdaderamente quienes son, aunque de su labor resulte la eficacia o el bien hacer de la misma.

Conocemos en este momento ya un poco más qué es y lo que implica el papel de un asesor o una asesora. Se trata de una persona con capacidad para identificar necesidades, empatía, capacidad de comunicación, de escucha, capacidad de acompañamiento…

Nuestro navío ha levado anclas y ha comenzado de alejarse de la playa, pero todavía tendremos que adentrarnos más en la mar para continuar con nuestra expedición. Ahora ya sabemos qué es asesorar, pero vamos a echar mano de nuestro telescopio para divisar el ámbito del asesoramiento que más nos interesa: El asesoramiento educativo.