Pablo Rivas Díaz

En tres palabras me definiría como una persona sociable, paciente y tenaz

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11. Nueva técnica innovadora en nuestro viaje

TÉCNICA DE LAS TRES "P"

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Después de un largo camino juntos, se nos plantearon ciertas dudas y decidimos discutirlas para encontrar respuestas a nuestras preguntas.

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1. ¿Qué actuaciones observamos que definiríamos como de asesoramiento curricular?

A raíz de esta pregunta surgió un tema de discusión: Cuando nos encontramos trabajando en un centro educativo o en un trabajo en el que estemos en contacto con niños y niñas menores de edad (monitor de tiempo libre, profesor de actividades extraescolares…) y observamos que alguno de ellos se moja, se orina o defeca en sí mismo (a causa de no controlar los esfínteres), ¿debemos cambiarlo o por el contrario consideramos necesario llamar a su familia para que sea ella la que lleve a cabo esta labor?

Mientras que Yolanda opinaba que no era una actitud responsable por parte del docente dejar al niño/a sin cambiar durante un largo período de tiempo porque a lo mejor sus padres a causa del trabajo que desempeñen no podrán acudir rápidamente al centro, Adrián y Enalia le debatían esta postura poniendo ejemplos reales: uno de estos era que en los cursillos que haces para monitor de tiempo libre, lo primero que te dicen es que para hacer este tipo de tareas es conveniente tener una autorización de los padres de los alumnos/as para no meterse en un problema mayor y que te denuncien por abuso. Mi opinión concuerda con la de mis compañeros Adrián y Enalia, dado que en mi período de Prácticas realizadas en un colegio cuando cursé Magisterio, mi tutora me informó de que las cosas cambiaran mucho desde que yo estuviera en el centro cuando era pequeño. Dos de las cosas que cambiaran es que ya no se podía cambiar de ropa al alumnado para no inmiscuirse en ningún tipo de problema con sus familias (cuando yo era niño y alguno de nosotros se mojaba jugando o por otros motivos fisiológicos, en conserjería había diferentes prendas para cambiarnos hasta que llegasen nuestros padres y  las profesoras de Educación Infantil les pedían a los padres que trajesen una muda y que tenían en clase durante el curso) y que no se podía dar ningún tipo de medicamento a los niños aunque fuese un simple medicamento para el dolor de cabeza o para la fiebre.

Considero que en los tiempos que corren en que las culpas de todos los problemas del alumnado son atribuidas a los docentes (inadaptación, malas notas, mala conducta de los niños…), llevar a cabo una tarea de estas características es arriesgarse demasiado dado que siempre se valorará más la palabra de un niño que la de un adulto. Además no es nuestra labor profesional aunque sea un acto de humanidad. Creo que es necesario enfatizar la relación entre profesores y padres. Así, al inicio de curso si se quieren llevar a cabo este tipo de tareas, se debería pedir algún tipo de justificante que nos evite calumnias contra nuestra persona. Sería conveniente llevar a cabo un diálogo con el AMPA y matizar este tipo de asuntos. Una buena aportación es la creación de escuelas de padres y llevar a cabo en el centro la impartición de la educación sexual entre el alumnado para que sea consciente de los diversos aspectos de la sexualidad y no confunda términos.

Debemos confiar en nuestros conocimientos, actuaciones, acciones… e irlos complementando con nuestra actuación profesional.

 

2. ¿Cómo pueden asesorar sobre el currículo quienes no son especialistas en un ámbito curricular?

Para asesorar sobre el ámbito curricular sería interesante actualizarse innovándose poco a poco pero para llevar a cabo esta innovación es imprescindible en un primer momento conocer la realidad, es decir, identificar la necesidad o posibilidad de mejora.

Según Pérez Fera (2000): “La innovación se puede definir como cambio en la escuela, en relación con las estrategias y prácticas educativas que sugieren reflexión y renovación de las funciones que llevan a cabo las personas implicadas en el proceso educativo”.

Para llevar a cabo esta innovación no siempre se podrá realizar una observación directa, deberemos estar en contacto a la hora de trabajar con referentes que nos sirvan de ayuda (profesores y profesoras). No es mi caso dado que yo con anterioridad estudié la diplomatura en Educación Primaria, pero para los licenciados o graduados en Pedagogía o en Psicología es más difícil ya que no están en contacto directo con el currículo.

Se debe interactuar con el alumnado, tener presente en todo momento las nuevas tecnologías y promover la información en el centro escolar.

Creo que es conveniente una colaboración con especialistas, una toma de decisiones mediante las que se intentará traducir a un proyecto aquellos supuestos y planteamientos que salen del consenso del grupo de profesores del centro. Posteriormente se deberían llevar a cabo una serie de procesos encaminados a adoptar y poner en práctica el plan de innovación en situaciones concretas de nuestra enseñanza. En este proceso tendremos que tener en cuenta la interacción de la realidad organizativa de la escuela, el proceso de innovación curricular y la cultura profesional de nosotros mismos, es decir, los docentes.

No nos debemos olvidar en ningún caso de llevar a cabo un seguimiento y confirmación de la institucionalización de la innovación dado que ésta siempre ha de estar ligada a un proceso de evaluación.

No nos preparamos para algo concreto, pero el núcleo duro reside en el apoyo, la mejora del proceso de enseñanza aprendizaje. ¿En qué podemos ayudar? ¿Cuál es nuestra especialización como psicopedagogos?

 

3. ¿Qué saberes sobre el currículo poseen los psicopedagogos en su proceso de formación como tales? ¿Cuáles deberían poseer?

Los saberes que poseen los psicopedagogos en su proceso de formación acostumbran a ser relativos a las dimensiones, fases, niveles, flexibilidad… del currículo como documento, faltándonos conocimientos de tipo instrumental. Por ejemplo, no saber como adaptar el currículo a las necesidades y características de cada alumno/a.