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5.4. Asesoramiento y formación docente

Como ya mencione en la página anterior considero muy importante el factor de la formación docente para poder adaptarse a las diversas situaciones que se puedan encontrar en sus aulas. Y, creo que, nosotros como asesores y asesoras debemos incitarles y motivarles para que esta formación sea continua. De forma que los docentes se vayan renovando en función de las necesidades de cada situación y contexto.

De nada sirve todo lo que hemos aprendido sino tenemos capacidad de renovarnos y seguir aprendiendo, de forma que desarrollemos nuestra labor lo más competentemente posible.

Debemos promover situaciones de autoreflexión y autocrítica por parte de los docentes, de forma que sean ellos mismos lo que se den cuenta que es necesario intervenir para mejorar las situaciones en las que se puedan encontrar. De nada sirve que nosotros se lo digamos si ellos no lo ven, no se dan cuenta que es necesario generar un cambio.

Formación centrada en la escuela y asesoramiento: Principios de procedimiento

En relación con esto he leído un artículo muy interesante:

Asesoramiento educativo para la formación docente en la visión de escuela inclusiva

Las principales conclusiones e ideas que extraje del texto las expuse en este blog:

Asesoramiento educativo para la formación docente

Los autores comienzan realizando una reflexión sobre la situación de los docentes y su formación. Creen que una de los problemas actuales de las escuelas es la formación inadecuada de los profesores/as, haciendo especial referencia a la visión de las escuelas inclusivas y la atención a la diversidad.

“Existen diversas razones por las cuales las escuelas no funcionan de forma satisfactoria, entre las que se encuentra la formación inadecuada de los profesores, situación que requiere mejoría. En el mismo orden de ideas, Pérez Almaguer (2006) indica que la elevación del nivel de preparación de los docentes es una necesidad para satisfacer las demandas de la educación. Esta última idea es corroborada por Sánchez Oceguera (2006), quien establece que las políticas públicas en materia educativa deben orientarse hacia la preparación profesional y actualización docente. Con todo lo anterior, puede identificarse la formación docente como uno de los puntos que requiere atención dentro de la práctica educativa, para mejorar su calidad.”

Hace poco asistí a unas jornadas sobre el TDAH en las que escuchaba cómo profesores/as reconocían que no tenían la formación adecuada para tratar estas diferencias en el aula. Y cómo padres y madres reclamaban a un miembro del Equipo de Orientación Específico que hicieran algo al respecto.

Estos autores consideran adecuada la intervención desde el asesoramiento para mejorar esta situación. Señalando como muy importante promover la autoreflexión y autocrítica, tomando conciencia de los problemas existentes, para que sean los docentes los agentes de cambio. De este modo el asesor es un “colega crítico” que acompaña a los docentes en proceso de enseñanza-aprendizaje. Siendo los docentes los verdaderos agentes de cambio.

“El asesoramiento contribuye a la formación docente sólo si, por medio de la participación de la comunidad escolar en conjunto, se propicia la toma de conciencia de los problemas colectivos; el conocimiento de los recursos, actitudes y capacidades de la escuela para afrontar dichos problemas; y la realización de proyectos dirigidos a mejorar la calidad educativa (Rodríguez Romero, 1996). Con lo anterior, se consigue optimar la función docente mediante la formación para afrontar las dificultades que se les presenten.”

También señalan la importancia de adaptarse al contexto y ser sensibles a las necesidades y particularidades de cada institución, aula y alumnos.

“Cada escuela tiene características diversas, por lo cual no es deseable proponer que las instituciones educativas sean idénticas, pues cada una de ellas posee sus propias necesidades, así como sus fortalezas y debilidades. La forma de afrontar la situación es diferente en cada contexto; por ello, si los profesores y las escuelas no desarrollan la capacidad de aprender de sus fracasos y éxitos, los mismos problemas reaparecerán en el futuro (Aguerrondo y Braslavsky, 2003).”

A las conclusiones que llegan estos autores son las siguientes:

El asesoramiento se convierte en buena opción para la formación continua de los docentes en la visión de escuela inclusiva, porque:

- Constituye un medio contextualizado para capacitarlos como agentes de cambio.

- Ayuda a que se sientan apoyados, lo que disminuye su estrés al enfrentarse a la innovación.

- Requiere efectuar una evaluación de necesidades de la institución desde la visión de todos sus actores.

- Trabaja específicamente las necesidades de cada escuela, tomando en cuenta sus características propias.

- Es un proceso interactivo que lleva a la reflexión de la práctica docente cotidiana.

- Implica el acompañamiento de expertos y el trabajo conjunto.

En relación con la atención a la diversidad y la formación docente me gustaría compartir un artículo de investigación publicado en la Revista de Educación Inclusiva, Volumen 3, N.º 2. Junio de 2010.

http://ardilladigital.com/DOCUMENTOS/CALIDAD%20DE%20VIDA/EDUCACION%20INCLUSIVA/REI%20Revista%20Educacion%20Inclusiva%20N6.pdf

En este blog están las conclusiones a las que llega dicha investigación:

El profesorado y la atención a la diversidad en la ESO