3. 1ª Parada. Italia

Tras un corto viaje, con la consecuente toma de contacto con la realidad y las primeras impresiones, el tren realiza su primera parada y nos corresponde desembarcarnos en Italia.

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Italia, un país de historia y tradición.

La población de Italia es una de las más ancianas del mundo y si no fuera por la inmigración esta estaría menguando. Así, son alrededor de unos 10 millones de personas las que viven en este país y tienen más de 65 años, de una población total de 58 millones. Además, hay que tener en cuenta que la renovación generacional es muy difícil que se produzca debido a que la tasa de natalidad de ese país, se sitúa en el 1,3, siendo necesario una tasa del 2,1 para mantener una cierta estabilidad en la población.

Italia, el país de cultura, arte e historia.

Italia es sinónimo de arte e historia.  Pocos países han vivido en una montaña rusa tan accidentada como la italiana. La península de Italia constituyó el centro de uno de los mayores poderes mundiales conocidos: el imperio Romano.; una de las principales religiones monoteístas del mundo, el catolicismo, tiene su sede en Roma; y fueron en gran medida las dinámicas ciudades-Estado italianas las que dieron inicio a la época moderna, con su insaciable curiosidad por aprender y con la revolución artística del Renacimiento.  Las obras de arte se encuentran por todas partes y cada rincón del país reserva infinitas sorpresas. Este país posee  uno de los mayores patrimonios artístico-culturales del mundo: 95.000 iglesias monumentales, 40.000 fortalezas y castillos, 30.000 mansiones históricas con 4.000 jardines, 36.000 archivos y bibliotecas, 20.000 centros históricos, 5.600 museos y yacimientos arqueológicos y 1.500 conventos.

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No es casualidad que Italia tenga el mayor número de bienes artísticos y documentales declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las ciudades artísticas no son sólo las universalmente conocidas, como Roma, Florencia, Asís, Venecia, Siena, Pisa o Nápoles, sino también muchísimas más, porque todo el país está lleno de centros históricos de belleza incomparable.

En Italia es posible descubrir las residencias privadas de familias antiguas y nobles, visitar museos de fama mundial, como la Galería de los Uffizi de Florencia, los Museos Capitolinos de Roma y la Pinacoteca de Brera de Milán, o descubrir excepcionales yacimientos arqueológicos, como Pompeya y Herculano, donde se puede respirar la historia de un pasado emocionante y grandioso. Y mucho más: numerosas fiestas populares culturales, artísticas y musicales animan la vida italiana. Italia es un enorme conjunto de obras donde el paisaje y la cultura viven en comunión natural con la historia y el arte, la arquitectura y el urbanismo: visitar Italia es un viaje emocionante que empieza en la época de los antiguos romanos y griegos hasta llegar a nuestro tiempo, igualmente rico en atractivos artísticos y culturales.

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Pero Italia también ha pasado por momentos de caos y sufrimiento y la caída del Imperio Romano acarreó siglos de problemas. Sin embargo, me gustaría exponer aquí algunas de las herencias que nos dejó este Imperio.

¿Qué hicieron los romanos por nosotros?

A menudo, se dice que los romanos no eran demasiado originales, ya que copiaban el arte, la literatura y la ciencia de los griegos. Pero era un pueblo astuto con algunas ideas prácticas que impresionaron, aunque fuera a regañadientes, a los pueblos que conquistaron.

Lo más importante que nos dieron los romanos es el baño. La Cloaca Maxima de de Roma, o Gran Cloaca, fue creada en el siglo VIII a.C., y todavía funciona. Los romanos inventaron las letrinas con cisterna y el suministro de agua corriente limpia a través de los acueductos. Los turcos no pueden pedir la patente de los baños turcos, ya que la idea de los baños de vapor y bañeras calientes es romana. De hecho, los romanos crearon complejos de baños públicos y privados por todo el imperio. En el siglo IV a. C. Roma tenía 11 baños públicos, unos 900 baños privados y más de 1.000 fuentes públicas.

La palabra tubería en ingles (plumbing) viene de la palabra latina “plomo”, plumbus. Aun hoy en dia, las antiguas tuberías europeas son de plomo y no del PVC propio del siglo XX. En realidad, tuvieron que pasar muchos años de la época moderna para que los europeos descubrieran lo beneficios de los baños regulares y la higiene.

Los romanos fueron estupendos ingenieros civiles y otra de sus ideas brillantes y duraderas fue la de las carreteras. A medida que crecía el imperio, también lo hacia el antiguo sistema de autopistas. La ingeniería de carreteras fue una hazaña de precisión si se tiene en cuenta que los romanos no tenían brújulas ni ningún otro instrumento moderno. Con las carreteras surgieron otras ideas brillantes, como el servicio postal y los alojamientos en el camino. Se podían enviar mensajes por el imperio en cuestión de días o semanas usando emisarios. En localizaciones, convenientemente espaciadas (no muy distintos de los actuales bares de carreteras, los jinetes cambiaban caballos, comían algo y continuaban su camino. Este sistema funcionaba mejor que muchos sistemas postales modelos europeos. Los romanos idearon incluso una especie de cuentarrevoluciones, una rueda dentada que se encajaba a la rueda de un carro u otro vehículo para contar cada milla romana recorrida.

Y os preguntareis, ¿ a que viene todo esto?. Pues bien, estamos en Italia y no se puede conocer y adentrarnos en un país sin saber algo de su historia pues esto nos permitirá ver el mundo de otra forma, fijarnos más en lo que tenemos delante, entender ciertas cosas que en nuestra cultura no se dan, en definitiva, adentrarnos y cautivarnos con la cultura y la historia del lugar.   Pero, ¿que tiene que ver esto todo con el asesoramiento?. Pensando mucho en cómo podía enlazar toda la materia tratada hasta el momento no se me ocurría nada que me gustase lo suficiente como para ponerlo en práctica pero fue viendo un programa de viaje cuando se me ocurrió enlazar todo a través del interrail y de  diferentes países.

Así se me ocurrió que Italia podía ser la primera parada porque me evocaba  la idea de inicio, historia, orígenes… Así me parecía que podía haber una relación entre la antigüedad del pueblo y del arte con los orígenes del asesoramiento y  de las herencias de los romanos son los modelos que adopta un asesor/a ya que no son más que maneras o concepciones de hacer y entender el trabajo que cada persona hace suya en función a diferentes variables, en función de la perspectiva ética e ideológica que posea, del contexto, de las situaciones, de la formación que haya recibido…  

 

A razón de esta relación, dejo, a continuación,  una parte de un documento de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria sobre los orígenes del asesoramiento y su conceptualización como práctica comprometida. Como muchos documentos que se cuelgan en la red, este no presenta autoría.

LOS ORÍGENES DEL ASESORAMIENTO

Existe cierto consenso en la investigación desarrollada sobre asesoramiento pedagógico en cuanto a que se trata de una práctica "reciente" (Rodríguez Romero, 1992; Nieto, 1992, ). Se deduce pues que nos encontramos en un momento en el que el campo del asesoramiento se dirige hacia la búsqueda de marcos teóricos y conceptuales que contribuyan a clarificar su naturaleza; es un momento complejo dadas las interferencias que se han venido produciendo desde otros campos, es decir, puntos de vista  o concepciones que se han generado y que han influido de una manera notoria en lo que posteriormente será el asesoramiento escolar. Al mismo tiempo los usos que del asesoramiento vienen haciendo las administraciones educativas u otras instituciones, provocan una manifiesta confusión tanto a quienes ejercen la función asesora como a quienes la reciben en los centros escolares.

Si bien en el terreno educativo el asesoramiento puede ser catalogado como reciente, no sucede así en otras actividades distintas a las propiamente educativas pues el asesoramiento forma parte de un conjunto muy amplio de prácticas profesionales ( como hemos visto en entradas anteriores). En las organizaciones financiero - empresariales y en los servicios de asistencia  clínico - médica gozan de una tradición consagrada. Aún siendo ámbitos distintos, han influido de alguna forma en los modos de pensar y de hacer la práctica de apoyo externo en el ámbito escolar (Nieto, 1992, p.70). En otros ámbitos profesionales más cercanos, como pueden ser el dela Psicología Educativao el Trabajo Social, la influencia ha sido mayor hasta el punto de producirse transferencias de modelos estratégicos globales de asesoramiento  hacia la enseñanza  (Rodríguez Romero, 1992). Es precisamente en el campo de los Servicios Sociales en donde el asesoramiento presta cierto tipo de ayudas que se llevan a cabo en el seno de instituciones sociales de diversa Índole. En este campo "el asesoramiento surge ligado al trabajo de psiquiatras y de trabajadores sociales especializados que actúan en instituciones sanitarias, escolares y penitenciarias, y responde a la necesidad de aliviar la tensión y complejidad de las tareas a las que se enfrentan ellos mismos" (Rodríguez Romero, 1996, p.20).

Es precisamente la psicología la que ha ejercido mayor influencia aplicando sus conocimientos a contextos educativos vinculados prioritariamente a la resolución de problemas, que como se verá posteriormente será una de las tareas  en  las que incide el asesoramiento escolar. La psicología ha ejercido su influencia desarrollando programas específicos de salud mental y fundamentalmente en la atención de alumnos con necesidades educativas especiales. La figura de los "consultores" o " investigadores sociales" surge desde hace un par de décadas como consecuencia de los modelos de intervención en el ámbito de la psicología social. El término "consultor" será utilizado algunos años después desde una perspectiva estrictamente educativa (Dalin; Rolff, Kleekamp, 1993).

 

La función asesora contemplada como apoyo externo a las escuelas comienza a desarrollarse como consecuencia del movimiento de reforma curricular acaecido en Europa y Estados Unidos a partir de mediados del siglo XX . Los amplios y nuevos cambios producidos en el seno de las comunidades educativas cuestionaban el modelo de profesor existente. Se potencian valores como la reflexión, la investigación partiendo de las necesidades de la propia práctica, el trabajo en grupo entre los profesores, se rompe con la idea del profesor individualista y del "celularismo" propio del aula , para ofrecer una nueva perspectiva del valor de la planificación en el centro. Estos y otros cambios profundos que, en definitiva, estaban afectando a la forma de concebir el proceso de enseñanza - aprendizaje cuestionaban al mismo tiempo la formación del profesorado existente y demandaban otras alternativas formativas que se ajustaran a las necesidades de los cambios producidos. El "cursillo" como modalidad formativa ya había demostrado su ineficacia y se tenía claro que tampoco cubriría las nuevas demandas teniendo en cuenta las exigencias que el propio sistema educativo exigía de los profesores. Es la Época del “cambio planificado” . Era necesario un nuevo modelo relacional entre los "expertos" y los profesores. No bastaba que los primeros indicaran cómo había que hacer las cosas, en qué momento, con qué contenidos, y que los profesores se limitaran a cumplirlas. Existían múltiples razones que justificarían la presencia de una nueva figura, la  del “asesor”; como apunta Fernando Hernández 1992, p.51:

a) la confirmación en la práctica de la escasa validez de los modelos prescriptivos de planificación curricular y la tendencia a ser sustituidos por propuestas consensuadas. La planificación se realizaría en función de las necesidades de los enseñantes y centros.

b) la definición del enseñaste como un ejecutor de los “buenos planes” de los expertos, a la de un “agente que toma decisiones”, “práctico reflexivo”, o un "profesional crítico”.

c) se va configurando una tendencia en la investigación que trata de poner el saber de los investigadores en relación con el de los profesores."

Aunque este tipo de razones justificaría  la presencia de esta nueva figura que traería consigo un determinado tipo de relaciones entre los asesores y los profesores, el asesoramiento educativo, sin embargo, surge con otros fines muy distintos. La transformación de las instituciones educativas mediante esos procesos de cambio, es realizada fundamentalmente por  un experto con competencia técnica para controlarla (Popkewitz, 1988). Es precisamente ese conocimiento experto el que otorgará el poder de controlar los cambios que se pueden producir en las instituciones educativas. La relación entre el experto y la institución se sustentaba en tareas  fundamentalmente de apoyo. Los centros educativos necesitaban ser apoyados para dirigir el cambio hacia una dirección concreta que al mismo tiempo fuera susceptible de ser controlada. Son precisamente estas tareas de apoyo las que constituirán  la fuente del asesoramiento. Es evidente que en los últimos años esas tareas para las que fue concebido en un principio han ido evolucionando hacia otras más consecuentes con tareas de ayuda que configuran la nueva base del asesoramiento educativo.

En nuestro contexto, en particular, los grandes cambios producidos tanto en la macro como en la micro-estructura educativa facilitan que las administraciones, centrales y autonómicas, creen una figura que controle el desarrollo de las reformas. El cuerpo de Inspección es insuficiente para hacer un seguimiento más cercano a la realidad de los centros y de los profesores. En ese contexto nace el asesor como "el experto legitimado por la política oficial y la competencia científica para gestionar las directrices administrativas y para asegurar el control del cambio impulsado por  las Administraciones educativas" (Rodríguez Romero, 1996). Actualmente seguimos arrastrando esta imagen gerencialista desde distintas instancias oficiales, pero sería injusto no reconocer los avances que se han ido produciendo, tanto en el campo de la investigación como en el de la propia praxis asesora; cambios que han ido mejorando al mismo tiempo la imagen y la finalidad del propio asesoramiento en la medida que han ido surgiendo grupos de asesores que bien a través de planes de formación específicos o de un trabajo más continuado en los centros, han comprendido que su labor consiste en algo más que cumplir las directrices de las distintas administraciones para las que fueron contratados sus servicios.

 

2. Una práctica controvertida

Las primeras prácticas asesoras en los centros se caracterizaban por la presencia de expertos o especialistas que "predicaban" el discurso  reformista siendo catalogados por los profesores con múltiples metáforas entre las que destacaría por su claridad la de "vendedores de reformas". Se trataba, en definitiva, que los profesores pusieran en práctica innovaciones de la forma más eficaz posible ayudados por especialistas que les indicaban lo que tenían que hacer. Como indica Nieto Cano,(1992,   p.72) esta idea asumía que:

"a) mediante asesores externos, las escuelas podían ser más receptivas a los resultados de la investigación, incrementando la difusión de innovaciones yel uso local de la información.

b) los asesores externos podían ejercer una influencia positiva en el desarrollo de innovaciones.

c)  la asistencia técnica externa era importante en ayudar a las escuelas a mantener un compromiso de mejora con programas de mejora a largo plazo, aumentando la probabilidad de su institucionalización."

Muy pocos años han bastado para demostrar que esto eran simples suposiciones. Pese a ser una práctica reciente, la figura del asesor es cuestionada desde diversos ámbitos, fundamentalmente aquellos sectores más críticos del sistema educativo. Los profesores que pese a las dificultades encontradas, estaban involucrados en movimientos innovadores (Movimientos de Renovación Pedagógica); grupos de profesores que habían anticipado en sus centros la experimentación de la reforma y que seguían muy de cerca las publicaciones que continuamente invadían el mercado y que los profesores "de a pie" eran incapaces de digerir. Algunos de los argumentos que reflejan el cuestionamiento de la figura del asesor los encontramos en  Hernández (1992, pp.52-53):

a)     La presencia de los asesores, merma la autonomía profesional de los docentes. Su presencia, por tanto, favorece una separación entre los que saben y los que no, con lo que el profesorado continuará dependiendo de los poseedores del saber y no llegará nunca a su autonomía profesional.

b)    Las asesorías contribuyen a alejar de los centros a algunos de los profesores más innovadores y críticos y los transforma en burócratas administrativos. Al separarlos de la institución escolar e integrarlos en la burocracia administrativa sustituyen su actitud innovadora por otra reproductiva de sus propias concepciones y prácticas, o de las concepciones dela Administración, que les contrata y "premia" alejándolos de la escuela.

c)    Los asesores, como elementos mediadores en el sistema educativo, entrela Administración y los enseñantes, carecen de independencia y, por tanto, su actuación tiende a perpetuar la ideología educativa que organiza en torno a un determinado saber profesional (el del asesor como experto) determinadas relaciones de poder.

d) Los asesores, como sucede con todo elemento mediador en un sistema, tienden a perpetuarse y a generar necesidades en  los docentes que contribuyan a mantener su estatus y su posición."

Nos encontramos ante una práctica que fue inventada para proporcionar al profesorado un servicio que lejos de paliar sus necesidades,  respondía a los intereses de las Administraciones educativas que al contar con un personal suficientemente cualificado, garantizase la reproducción de un determinado tipo de conocimiento y al mismo tiempo el cuestionamiento de los profesores estuviera perfectamente controlado. Si partimos de esta premisa, es evidente que el asesoramiento en general no está dando respuesta a las expectativas que se generaron en aquellos momentos iniciales que pueden ser calificados de "profunda revolución teórica en el modo de entender los procesos de reforma, innovación y cambio escolar" (Moreno Olmedilla, 1992, p.7). Su efecto puede ser considerado contradictorio en el sentido de que no sólo no se respondía a las necesidades del profesorado sino que ahogaba las iniciativas que desde este sector pudieran surgir.

Y como mencioné antes, os muestro también nuestra aproximación a los modelos que pueden guiar la práctica del asesoramiento. 

 

Clasificación de los modelos

Modelos


¡Nos vemos en la siguiente parada!

Webgrafía

http://www.ulpgc.es/descargadirecta.php?codig. Consultado el 22 de diciembre del 2012.