4. TERCER PÉTALO. Asesoramiento y Orientación.

TERCER PÉTALO. Asesoramiento y Orientación.Pétalo de rosa

 


 

   Al comienzo del cuatrimestre, desde las primeras sesiones, la diferencia entre el asesoramiento y la orientación se nos presentaba, en parte, como un misterio. Los dos términos parecían compartir características, de modo que comenzamos a plantear nuestras impresiones y a participar en debates sobre esta temática, convirtiéndose, de este modo, en la primera discusión del grupo “Asesoramiento curricular a centros y profesores”. Mi participación en esta discusión había estado marcada por la siguiente aportación:

   “Parece que todos estamos de acuerdo en que ambos términos parecen ser coincidentes en algunos puntos y divergir en otros.

   En mi aportación al respecto voy a tratar de recoger las ideas que plantea Mª del Mar Rodríguez Moreno sobre este tema en su libro: El asesoramiento en Educación. Según la autora, la Orientación Escolar se ha encargado de forma tradicional de asuntos académicos y vocacionales, ampliando su foco de actuación, de forma progresiva, hacia los grupos primarios (familias) y también hacia el contexto comunitario. La autora plantea que la Orientación Escolar se ha ido convirtiendo en una práctica grupal en la que se diagnostican y proponen tratamientos para los estudiantes con problemas académicos y vocacionales. De esta afirmación se deduce que se trataría de una actuación que actúa directamente sobre los estudiantes (algo que ya mencionaba Patricia en su comentario). Otra de las características de la labor orientativa (en su enfoque más tradicional)  es que el educador queda, con frecuencia, relegado a un segundo plano, de forma que la mediación del profesorado se considera escasa. En la actualidad esta tendencia parece haber dado un giro hacia la búsqueda de una mayor colaboración con el profesorado, pasando de este modo de una visión de carácter técnico y centrada en el estudiante a otra más cooperativa. Todo parece indicar, al analizar esta progresión de la orientación escolar, que se han ampliado las funciones de los orientadores, algunas de las cuales parecen confluir de manera clara con el asesoramiento, pues en estas últimas propuestas se observa la práctica de la orientación de forma indirecta, algo que compartiría, como vemos, con la tarea de asesorar. 

   Después de todo lo expuesto y, según la autora citada, todo parece indicar que esas diferencias que se exponían hasta el momento parecen desdibujarse, presentando líneas difusas en la separación entre ambos conceptos. De todos modos y para abrir un poco de luz sobre el asunto, parece que, a pesar de que se pueda hablar en los dos casos de una relación triádica, estas relaciones entre los agentes implicados tendrían matices diferentes (la autora del libro no expone cuáles exactamente en este punto), pero supongo que se referirá a que el asesor está considerado como un mediador entre la Administración y el profesorado, mientras que el orientador, de considerarse mediador, lo sería entre el profesor/a y el grupo o alumno/a.

   Al final acabaremos viendo esas diferencias más claras o, tal vez, los roles de los asesores/as no estén realmente tan claros como para saber exactamente cuáles son sus funciones en la práctica educativa...” (Marta Vázquez Torre, 9 de octubre de 2012).

    Estas dudas fueron dilucidándose en la sesión del 24 de octubre en la que Lourdes Montero comenzó realizando una comparación entre asesoramiento y orientación, exponiéndose cuál era el origen de ambos campos y comprobando las diferencias de ambas en relación con la práctica, el poder, la comunicación y la meta. También se nos habían presentado definiciones del asesoramiento, dadas por autores como Rodríguez Romero y Moreno Olmedilla. Con relación a estas definiciones había incorporado en la redacción de la sesión una recopilación de aspectos en común de las definiciones de diferentes autores (Lippit-Lippit, Aubrey y Kadushin) recogidas en el libro de Mª del Mar Rodríguez Romero (ya mencionado en anteriores páginas). Estos aspectos comunes establecían las siguientes características del Asesoramiento:

                        - Es un servicio indirecto que recae sobre el profesional y no sobre la clientela.

                        - Es una interacción o comunicación bidireccional dedicada a la ayuda.

                        - No limita la capacidad de elección y decisión del asesorado.

                        - Se produce entre profesionales del mismo estatus, sin diferencias de posición y de poder.

                        - Los participantes pueden ser individuos, grupos o instituciones.

                        - Se tratan asuntos y problemas prácticos.

                        - Se trabaja sobre la base de acuerdos negociados.

                        - La resolución del problema va acompañada de la capacitación para enfrentarse con éxito a problemas similares.

   A continuación adjunto la información recogida de la sesión del día 24 de octubre:

Sesión del 24 de octubre del 2012

(Marta Vázquez Torre, 24 de octubre de 2012)

   Además de los datos y opiniones aquí recogidas, había tratado de buscar alguna otra información que relacionase la Orientación con el Asesoramiento, de modo que había recurrido al Decreto 120/1998, regulador de la acción Educativa y Profesional en la Comunidad Autónoma de Galicia, para comprobar si entre las funciones del Departamento de Orientación había alguna referencia al asesoramiento y me había encontrado referencias al término en dos de las funciones, la f y la i, que expongo a continuación:

f) Facilitarle al alumnado el apoyo y asesoramiento necesarios para enfrentar los momentos escolares más decisivos o de mayor dificultad, como el ingreso en el centro, el cambio de ciclo o etapa y, cuando corresponda, la elección de optativas o itinerarios formativos, la resolución de conflictos de relación interpersonal o la transición a la vida profesional.

i) Favorecer el proceso de maduración vocacional orientando y asesorando al alumnado sobre sus posibilidades académicas y profesionales, así como las ofertas de su entorno que le faciliten elegir responsablemente.

De toda esta información había extraído la siguiente conclusión:

     “Como vemos, entre las funciones que se le encomiendan a un orientador/a aparece reflejado el asesoramiento al alumnado, de forma que, como comentaba Lourdes, figura el asesoramiento como un elemento dentro de la orientación.

    Por otra parte, podemos observar que la orientación está mucho más dirigida hacia el alumnado (al contrario que el asesoramiento), apareciendo como referente fundamental en la mayor parte de las funciones, aunque también se manifiesta en alguna de ellas una mayor apertura hacia el conjunto del centro (lo que incluiría al profesorado), hacia otros colectivos (familias) e instituciones.

   Finalmente, subrayar que entre estas funciones se indican palabras como participar, facilitar, favorecer,...que podrían ser comunes a las consideradas para el asesoramiento, aunque habría que matizar el sentido que puedan tener para cada uno de los casos, cuáles son las personas implicadas, objetivos que se persiguen en función de su aplicación,...De modo que el contexto, los propios roles asumidos, las relaciones con otros profesionales, colectivos o grupos, van a posibilitar la definición de estos términos y la dotación de un significado específico para las personas que las aplican como profesionales en un campo determinado, en este caso, el educativo”. (Marta Vázquez Torre, 13 de octubre de 2012).

Incluyo el archivo:

Decreto 120/98 por el que se regula la orientación educativa y profesional en la Comunidad Autónoma de Galicia

(Marta Vázquez Torre, 13 de octubre de 2012)

       Finalmente añadir que, en mi búsqueda de esta relación, había encontrado un capículo titulado “Una asesoría al proyecto curricular de un centro de Secundaria” de Fernando Hernández Hernández, publicado en el libro de: El asesoramiento psicopedagógico: una perspectiva profesional y constructivista, que presenta como coordinadores a Carles Monereo Font e Isabel Solé Gallart, 1996. El interés del mismo radica en la práctica real del asesoramiento en un centro de Secundaria, tal y como su título indica. En el artículo y en el trabajo que realicé en base al mismo se recogen las tareas realizadas en el centro en once pasos que, de alguna forma, indican la secuencia de actuaciones llevadas a cabo en el centro, serían:

1. Una nota de inicio (se recoge la finalidad de este capítulo del libro)

2. Demanda para realizar un Proyecto Curricular en un centro de secundaria

3. Recoger la cultura del centro y establecer un marco de colaboración

4. La importancia de explicitar la demanda y la forma de trabajo

5. La primera reunión y cómo se organiza el centro

6. Balance del segundo año: los objetivos por áreas

7. El tercer año: organizar las metodologías en el proceso curricular

8. Y se inicia el recorrido: ¿Qué se entiende por “metodologías”?

9. Una nota de balance (Conclusiones del asesor/a)

10. Lo que podemos aprender sobre la función asesora

11. Y la historia continúa

      En los diversos pasos, además de presentarlos de forma resumida en mi trabajo, también los iba comentado, destacando la información que me parecía más interesantes y relacionándola con otra información ya vista. Recojo las conclusiones o reflexiones más relevantes que me suscitaron la lectura de este capítulo:

-     El servicio de asesoramiento en esta experiencia proviene del exterior.

-    Se presenta una modalidad de asesoramiento ligada a la innovación educativa, ya que se pretende transformar la práctica de los enseñantes y el funcionamiento del centro.

-    La intervención surge de una petición de ayuda para elaborar el Proyecto Curricular.

-    Se establece un plan de trabajo que guíe la acción.

-    Se define al asesor/a como facilitador/a- impulsor/a del proceso, pero nunca como un agente que impone los cambios.

-     Se establece un acuerdo entre ambas partes (profesorado-asesores/as).

-    Protagonismo del profesorado (determinan las necesidades de cambio y cómo estas transformaciones se llevan a cabo).

-     La relación de los/las profesionales se sustenta en la horizontalidad.

-     Los/las asesores/as son profesionales formados, con experiencia docente.

-      El/la asesor/a actúa como observador/a, facilitador/a, creando y generando confianza entre el profesorado.

-      Los/las asesores/as desaparecen por momentos para permitir que sea el profesorado el que actúe de forma autónoma.

-     Se generan ciertas controversias que se solventan a través del diálogo y la comprensión.

-     El profesorado es el que establece los límites de la relación.

-     Los/las asesores/as proponen sugerencias, recomendaciones; pero decide el profesorado.

-   El/la asesor/a suscita el cambio, pero son los/las docentes los que sienten la necesidad de cambio y transformación.

-      Se realiza una reflexión sobre el proceso y una valoración del mismo.

-      El/la asesor/a se presenta como una figura neutral, al margen de influencias

      Finalmente, añado la conclusión que me había suscitado su lectura y trabajo posterior:

    “Para finalizar comentar que me ha sido de ayuda la lectura de este artículo para situar la figura real del asesor/a en un centro educativo y para comprender cómo podría llevarse a cabo su tarea, asumiendo los variados y numerosos roles que se le atribuyen y que, por otra parte, parecen bastante inalcanzables, irreales e idílicos, pero que con entusiasmo, determinación, responsabilidad, constancia, orden, comprensión,…pueden llegar a hacerse realidad, como esta práctica parece demostrar.”  (Marta Vázquez Torre, 27 de octubre de 2012).

Incluyo el trabajo realizado tras la lectura:

  Una asesoría al proyecto curricular de un centro de Secundaria

(Marta Vázquez Torre, 27 de octubre de 2012).

     Con las ideas presentadas y seleccionadas para esta página doy por finalizado el contenido referente a la relación entre asesoramiento y orientación, diferencias, puntos en común,… y destaco que, en esta tarea, como hemos podido apreciar a través de la experiencia recogida, no todo es sencillo, sino que se trata de una actividad compleja que también tiene sus espinas, por lo que será preciso incentivar en nosotros/as ciertas cualidades útiles para el ejercicio de esta función, cualidades que ya han sido citadas en varias sesiones, en anteriores páginas y que aquí vuelvo a mencionar y acentuar: comprensión, empatía, escucha activa, confianza, paciencia, humildad,…

       En relación con esta última cualidad: la humildad, recojo, como despedida de la página, una frase de Ernest Hemingway, que dice:

“El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad”