4.3. Tipos de asesoramiento

Para seguir desgranando los contenidos de este primer vagón, nos disponemos a hacer un análisis de los diferentes tipos de asesoramiento que podemos encontrar.

 

Tipos de asesoramiento

Tipos de asesoramiento

Dependiendo de la fuente que se consulte podemos encontrar múltiples clasificaciones y tipos de asesoramiento, ya que en cada uno se siguen criterios diferentes.

Una de las clasificaciones que he encontrado es la realizada por  Caplan (citado por Rodríguez Romero, 1996: 20-21) en 1970 que diferencia cuatro tipos de asesoramiento, centrándose en los tres participantes relacionados con el asesoramiento: el asesor, el profesional y el cliente:

-          El asesoramiento centrado en el cliente: este tipo de asesoramiento, siguiendo a este autor, consiste en comunicar al asesorado/profesional como puede ayudar a su cliente. El asesoramiento, en este caso, tiene un interés secundario en ofrecer capacidades o habilidades para en su futuro resolver situaciones similares.

-          El asesoramiento centrado en el asesorado: consiste en conocer el origen del problema para el asesorado, es decir el foco del asesoramiento es el cliente, pero la intención de este tipo de asesoría reside en modificar las capacidades del asesorado para cualquier situación similar a la que se tenga en enfrentar.

-          El asesoramiento administrativo centrado en el programa: que se centra en el campo “de la planificación y gestión de un programa”, por lo que el objetivo se centrará en problemas situados en la institución, es decir, problemáticas relacionadas con la gestión o implementación, por lo que la actuación en este ámbito involucra a distintos grupos de sujetos.

-          El asesoramiento administrativo centrado en el asesorado: este tipo de asesoramiento es similar al anterior, pero tiene una diferencia significativa: en este caso, la asesoría se centrará en los miembros de la organización. En este caso, se intentará solucionar problemas ligados a las relaciones interpersonales, por lo que el interés residirá en el clima de relación del personal involucrado, la comunicación que se establece entre los sujetos, la participación, etc.

Cabe destacar que “en esta tipología se observa cómo se va de una actitud más operativa a una más preventiva y se visualiza como trasfondo de todos los tipos la amenaza gerencialista, es decir, el riesgo de organizar el asesoramiento exclusivamente al servicio de principios básicamente administrativos o de eficiencia.”.

Otra clasificación que encontré en mi búsqueda es la que diferencia entre “asesoramiento interno” y “asesoramiento externo” según si “las personas que brindan el apoyo pertenecen a la estructura formal de la escuela o realizan su labor sin estar vinculadas administrativamente a la institución que asesoran” (Van Velzen, 1993).

Hay otros autores como Nieto y Portela (1992:345) que también diferencian estos dos tipos de asesoramiento pero que además establecen funciones diferenciadas para cada uno de los tipos de asesoramiento:

- ASESORAMIENTO INTERNO:

a) “Continuar directamente vinculado a la enseñanza en el aula

b) Organizar y conducir procesos de revisión conjunta de la práctica educativa

c) Supervisar y orientar individualmente a otros compañeros

d) Participar en la toma de decisiones sobre la línea a seguir y en las modificaciones que se introduzcan.

e) Tomar parte en la formación de otros profesores

f) Conducir y apoyar el trabajo en equipo y favorecer una atmósfera propicia.

g) Tomar parte en actividades de evaluación

h) Facilitar recursos: localizar recursos, diseñar y construir, seleccionar y adaptar materiales y programas; servir de enlace con agentes de apoyo externo y otros profesores con intereses comunes.”

 

 

- ASESORAMIENTO EXTERNO:

“a) Planificación. Diseñar nuevos curricula, programas instructivos, materiales, instrumentos, métodos de enseñanza.

b) Implementación. Ayudar a las escuelas a implementar directrices curriculares establecidas desde instancias administrativas ( en los sistemas centralizados) o desarrollar su propio curriculum (sistemas descentralizados).

c) Demostración. Hacer demostraciones de nuevos programas o prácticas ofreciendo así a las escuelas la oportunidad de observar y examinar las innovaciones en la acción.

d) Diseminación. Recopilar, sintetizar, transformar, diseminar información para los profesores.

e) Establecimiento de redes. Ayudar a escuelas y profesores a diseminar sus propios materiales o prácticas y a crear redes de intercambio y colaboración.

f) Valoración de necesidades. Ayudar a profesores o escuelas a valorar sus necesidades, bien como paso previo para facilitar la resolución de un problema o bien para ir determinando conjuntamente sobre qué y cómo trabajar.

g) Investigación y análisis. Su objetivo puede ir desde mejorar la práctica escolar hasta satisfacer necesidades de nueva información.

h) Evaluación. Conducir o tomar parte de evaluaciones de distinta naturaleza y propósito

i) Formación. Promover, planificar, conducir y supervisar actividades de perfeccionamiento en la escuela orientadas al aprendizaje de nuevos conocimientos, habilidades, actitudes y valores a nivel tanto pedagógico como organizativo.

j) Prescripción. En ocasiones se trata de tareas puramente reguladoras que van ligadas al control, en otras acompañan los procesos de apoyo.”

A pesar de que se distinguen las funciones, sinceramente, una vez analizadas cabe destacar que muchas de esas funciones son equivalentes por lo que podemos concluir que lo que realmente diferencia a las dos modalidades de asesoramiento es si el asesor pertenece a la institución en cuestión o no.