7.1 Colaboración profesores-asesores

Las relaciones interpersonales no siempre son tan sencillas como quisiéramos. En ocasiones, surgen reoncillas que provocan el malestar del grupo. Lo ocurrido al pequeño mago, puede extrapolarse a las vivencias de cualquier profesional, entre ellos al asesor/a.

COLABORACIÓN PROFESORES-ASESORES

¿Una meta inalcanzable?

¿La expresión de un deseo?

¿Una propuesta inútil?

¿Un camino a recorrer?

Colaboración profesores-asesores

“El que me mira, me mira y no quiero

Y el que me ha de mirar, no alza la cabeza del suelo”

Relaciones profesorado-orientador. Grupo Mafalda

Errores más comunes:

- Creer que la comunidad educativa conoce como funciona la orientación

- Elaborar programas son la intervención de los profesores así como del jefe/a de estudios.

- Entregar el PAT a los profesores a principios de curso y olvidarse del seguimiento.

- Esperar a que demanden tu ayuda.

- Asumir funciones de otros profesionales del centro.

- Trabajar sin programar atendiendo demandas espontáneas.

- Ofuscarse con aquellos profesores que no colaboran.

- Querer atenderlo todo al mismo tiempo.

                                                                                    (Lorenzo, 2008)

 

Además de estos errores, existe uno fundamental y germen de toda la problemática que luego puede aparecer en consecuencia. Los asesores y asesoras se instalan en centros educativos con una “historia” propia que tienen la obligación de conocer si su meta es ayudar a la mejora escolar. Toda institución tiene una historia determinada y ello marca actitudes, formas de trabajar. Además, el asesor llega a un puesto que previamente fue ocupado por otra persona y ésta ya marcó la cultura de trabajo. También es necesario apuntar, que las actitudes del profesorado hacia el orientador ya vienen determinadas por el trato con el profesional anterior. Es necesario actuar con PRUDENCIA.

 

“El asesor tiene que tener la capacidad de mostrar las potencialidades de su labor, mostrándose abierto a ojear al conjunto. Una buena manera de empezar es aprovechar la ayuda que se nos pide. Si no ayudamos en el momento preciso, muy probablemente esa persona no nos vuelva a pedir ayuda.” Lourdes Montero

 

“Como orientador no tengo recetas, manejo recursos para llegar a enfrentar una dificultad. Mi labor es reconducir la situación hacia la colaboración”. Lourdes Montero

 

Una enseñanza de calidad requiere de un contexto organizativo capaz de aprovechar al máximo los recursos existentes para la consecución de metas percibidas como comunes por los diversos participantes en la organización.

En realidad, al caracterizar al psicopedagogo como asesor de los cambios en la institución, se le atribuye así un rol en la generación de procesos de construcción de conocimientos en el  propio centro educativo, procesos por los cuales puede realizarse un cambio cualitativo en la representación que los implicados hacen de una determinada situación o problema, y que permite entonces actuar en ella de manera distinta.

En este sentido, la tarea de asesoramiento puede considerarse como un proceso de construcción conjunta que implica al psicopedagogo y a los profesionales del centro que abordan una tarea conjuntamente, proceso en el que cada cual participa desde su formación peculiar y  lo que aportan sus conocimientos, vivencias y puntos de vista para el logro de objetivos compartidos. Por ello es necesario:

  • establecer objetivos y expectativas ajustadas para el trabajo de que se trate.
  • Asegurar que los maestros y psicopedagogos entienden y comparten lo que van a hacer, y se sienten competentes para esta tarea.
  • Atender la dinámica que se crea, las emociones que genera la situación en los diversos participantes, las relaciones interpersonales y su regulación.

La intervención psicopedagógica cumple el papel de un andamio, necesario para la construcción, que deberá retirarse progresivamente a medida que ya no sea indispensable; por ello, un buen asesoramiento es aquel que no crea dependencia, si no autonomía, confianza y seguridad.

En el  asesoramiento, aprender significa reorganizar nuestras interpretaciones, modificarlas, hacerlas más sofisticadas y en consecuencia ser capaces de abordar realidades también más complejas con mayor número de matices. En todo proceso, los avances a nivel individual se encuentran vinculados con los avances a nivel interpersonal, y viceversa. De ahí la importancia del contexto de colaboración que se crea entre asesores y maestros y el doble proceso de construcción que implica: lo que conduce a la creación y mantenimiento del propio contexto, y  lo que conduce a la construcción de significados compartidos entre los participantes.

Reflexiones en base al texto Un modelo educacional-constructivista de intervención psicopedagógica. Isabel solé (1998)

Además, a continucación se añaden las afirmaciones más significativas de Domingo Segovia que a mi modo de ver, dibuja un propósito bastante claro y cómo hemos de tratar de alcanzarlo:

Aportaciones de Domingo Segovia

Comentarios