9.1 Observaciones finales y autoevaluación.

Al igual que le sucedía al mago sin magia, el asesor debe plantearse su profesión con entrega e ilusión, no dejándose vencer por las adversidades. Es obvio que se trata de un deseo generalizable a otras muchas profesiones pero más a esta si cabe, cuando la persona en cuestión realiza un trabajo vocacional, cargado de sentimientos y buena voluntad. Una cuestión que a mi parecer resulta interesante, es la de comenzar la carrera profesional conociendo un poco el panorama con el que uno se puede o no topar cuando entra a formar parte de un centro. Uno no debe ir cargado de prejuicios, las consecuencias negativas estarán garantizadas; pero sí saber que no todo van a ser grandes recibimientos. Nuestras expectativas pueden verse truncadas en el primer momento pero eso debe hacernos todavía más fuertes. Por eso remarco la necesidad de crear un buen clima entre los profesionales que han de trabajar codo con codo para lograr unos objetivos comunes. Las malas experiencias trabajando en grupo se dan en todas partes, pero es tarea de cada uno, el lograr ir más allá de nuestros propios intereses y esforzar en lograr un interés común.

Además, fruto de los reflexiones echas en el grupo-clase; reconozco fundamental la formación permanente. En este momento siento esta necesidad más que nunca pues haciendo balance de este curso, caigo en la cuenta de que, de no haber seguido formándome, probablemente cometería cientos de errores al trabajar con un grupo de niños. Ahora, el estudio de las diferentes dificultades, me permitirá mirar a los ojos de cada uno de ellos y observar sus diferencias. Si hablando de fracaso escolar, no nos detenemos a pensar en la formación del profesorado…es que no estamos abarcando todo el problema. ¡Cuantos niños habrán sido víctimas de la falta de conocimientos de un profesor o profesora que no les prestó ayuda cuando ese escolar la pedía a gritos de muy diversas formas!, ¡cuántos malos diagnósticos truncaron carreras brillantes!

No puedo decir que decir que haya llegado al final del camino. Seguro que me quedé muy en los principios y de hecho, por eso nuestros portafolios son tan distintos. Todos participamos en las mismas sesiones de clase, pero no de la misma manera, así como tampoco recibimos de igual forma la información que Lourdes nos daba o que entre todos íbamos construyendo. La personalidad de cada uno de nosotros moldeó nuestro trabajo individual, nos permitió sacarle más partido a unas cosas que a otras y a trabajar de diversas formas.

El proceso comenzó de forma un tanto confusa, y para solventar ese pequeño atasco de ideas, decidimos apoyarnos en las virtudes del trabajo grupal. Las ideas, dudas, confusiones que iban surgiendo tratábamos de solucionarlas en el grupo por eso la gran mayoría de nuestras aportaciones están hechas de esta forma. Desde aquí agradezco a mis compañeras su entrega en todas y cada una de las reuniones que mantuvimos para sacar adelante nuestra tarea y la generosidad con la que lo hicieron. Los grandes finales tienen lugar debido a las grandes personas que están detrás de ellos.

Quisiera también hacer mención al trabajo en el aula. Si no recuerdo mal, esta ha sido la segunda ocasión en la que un docente nos ha planteado una manera diferente de enfocar su materia. La técnica de la pecera fue toda una experiencia y la posibilidad de aportar diferentes formas de pensar, sin censura; facilita la comunicación y la confianza entre los miembros del grupo-clase.En una carrera como la que estamos cursando, se agradecen las nuevas ideas. Los cambios producen cierto temor, pero el miedo no debe frenar nuestros actos, ni permitir que se niegue a nadie una forma distinta de aprender. Felicito a la docente por su valentía. Que lo que debiera ser habitual se convierta en algo extraordinario…invitación a la reflexión para aquellos que con total seguridad no van a leer estas palabras.

 

En cuanto a la propia tarea planteada, reconozco que me sentí verdaderamente confusa cuando distinguíamos entre orientación y asesoramiento. Nunca antes me había parado a pensar ni en la distinción entre ambas ni tan siquiera que el asesoramiento tuviese lugar en los centros educativos. Mis principios en la materia se traducen en una falta de información y formación enorme en este sentido. Es por eso que reconozco una importante distancia entre mi punto de partida y el momento actual. Reconozco que incluso podría haber sido mayor puesto que mi trabajo individual no fue todo lo extenso que yo me había propuesto en un principio, quizá porque semanalmente el grupo Mafalda marcábamos nuestras propias tareas y me centraba mucho en ellas. Aún así, sin duda trabajé todos los aspectos que fuimos tratando a lo largo de las semanas y algún que otro tema que me interesó especialmente.

Concluyo afirmando que el trabajo, aunque laborioso, mereció la pena. El resultado no hay más que verlo en cada uno de nosotros. Si reflexionamos y evaluamos nuestros pasos, seguro que ahora podemos pisar con más fuerza, de manera más firme en el mundo del asesoramiento.

No pretendo terminar mi portafolios con un discurso fatalista, sino todo lo contrario, conocer la realidad es lo que nos hará trabajar sobre una base bien firme.

El punto con el que finalizo mi reflexión, estoy convencida de que debe ser un punto y seguido, porque jamás terminamos de construir conocimiento.

 

“Magia es probar a saltar sin mirar, es caer y volver a empezar.”