6. 3º Puerto: "Modelos de asesoramiento"

Aun no llegamos ni a la mitad del camino, y ya tengo la impresión de que este viaje es uno de los más útiles que he realizado en mi largo recorrido como tripulante de diferentes barcos. Digo esto porque la forma de trabajar que predomina en este barco no es la habitual, de modo que los conocimientos que se pueden llegar a adquirir trabajando de este modo son mucho más significativos y sobre todo perdurables en el tiempo que si nos limitásemos a hacer una simple tarea final en lugar de trabajar día a día. Y sobre todo pienso que esta metodología es muy favorable porque somos los propios tripulantes los que tenemos que indagar en deferentes fuentes para de ese modo ir construyendo poco a poco nuestro conocimiento, guiándonos por las indicaciones que nos ofrece nuestra capitana.

Después de esta pequeña reflexión en alta mar. Llegamos a un nuevo puerto, para seguir indagando en el profundo mar del asesoramiento. Este nuevo puerto es el de “modelos de asesoramiento”, aquí nos acercaremos al conocimiento teórico de los modelos de asesoramiento.

En este tercer puerto en el que nos vamos a detener realizamos dos tareas de atraqué muy importantes:

  • Una destinada a diferenciar entre aquellos modelos denominados de asesoramiento de los llamados de orientación. Ver en archivos del grupo alfa los archivos sobre modelos de orientación y asesoramiento, y el de selección de uno delos modelos.
  • Y otra que consistió en la reunión de todos los tripulantes para realizar una práctica de amarre de conocimiento llamada “Técnica de la pecera”. A través de la cual pudimos afianzar y esclarecer los conocimientos que ya teníamos sobre el asesoramiento, así como comprender como se están desarrollando las prácticas de asesoramiento y cual sería la forma ideal de desarrollarlas. Además de conocer la clasificación de los modelos de asesoramiento que Jesús Domingo Segovia describe en el texto “comprender y redireccionar las prácticas de asesoría”.

    Técnica de la pecera: Valoración personal acerca de la actividad hecha en clase

Después de describir estas dos tareas desarrolladas con la finalidad de ahondar aun más en el asesoramiento y en conocimiento de los modelos que sigue este en su ejecución. Voy a pasar a describir que se entiende por modelos y a hacer una clasificación de los modelos de asesoramiento siguiendo a Domingo Segovia y a otros autores, porque lo cierto es que existe una amplia clasificación de dichos modelos:

Un modelo es la representación simplificada de la realidad cuya función es proponer líneas de actuación práctica. Y dependiendo del modelo que se asuma la intervención y práctica se verá influenciada.

Clasificación general de los modelos de asesoramiento:

Haciendo una clasificación general de los modelos de asesoramiento se puede hacer referencia a los siguientes:

  • Enfoque clínico: en el cual se da una situación en la que existe un alumno o alumnos problema, entonces el docente encargado de tutorizar a dichos alumnos deriva el problema al orientador/asesor y en consecuencia es este profesional el que actúa en solitario sobre el alumno. Ej más común “mírame a este niño a ver que le pasa”. Siguiendo este modelo la visión predominante del asesor sería la de un “técnico reparador”.
  • Modelo psicopedagógico: en el cual se da una relación tríadica entre asesor- profesor- alumno. En dicho modelo es asesor es el encargado de ofrecerle soluciones y pautas de actuación al docentes y es este profesional, guiado por las indicaciones del asesor el que actúa sobre el alumno. Entre las relaciones que se dan entre asesor/a y profesor/a, el asesor se vale de la ayuda de otros profesionales como: equipo directivo, familia, servicios comunitarios, asesores expertos…
  • Modelo de trabajo en red o comunidad educativa: este modelo se basa en la cooperación y el la colaboración entre todos los agentes implicados en el sistema educativo. A mi entender este sería el modelo que debería de predominar en las instituciones educativas.

Clasificación de Domingo Segovia:

La función asesora puede concebirse de muy diversas maneras en función de los parámetros de referencia con los que se observe, lo que da pie a que existan distintos modelos de actuación. Domingo señala que los modelos de asesoramiento deben ser lo suficientemente flexibles y dinámicos como para dar respuestas a la diversidad de situaciones, circunstancias, contextos, posibilidades de juego o problemáticas a las que hacer frente, con la finalidad de crear tendencias de desarrollo a la larga más productivas. Por eso los modelos no deben de ser estáticos sino dinámicos y cambiantes en función de las necesidades del contexto.

Domingo clasifica los modelos en función de las siguientes categorías:

  • En función del saber del asesor: Puede darse un modelo de experto en:

 Contenidos: modelo en el cual el asesor actúa como especialista en un ámbito determinado de forma puntual y específica en función de sus conocimientos.

En procesos: en el cual el asesor dedica sus esfuerzos en la elaboración de procesos y estrategias de dinámicas de grupo y en todos aquellos aspectos que sean necesarios para provocar, dinamizar y acompañar dichos procesos. En ambos caso el asesor actúa a modo de experto en procesos y adopta una posición de colega crítico.

  • En función de los diferentes estilos de actuación del asesor: Según el estilo de actuación que adopte el asesor podemos puede actuar de dos modos claramente diferenciados:

Siguiendo un modelo directivo: en el cual el asesor es el encargado de dirigir la acción y actúa directamente sobre el problema.

Siguiendo un modelo indirecto: en el cual el asesor acompaña el proceso mediante una acción asesora democrática, negociada y gestionada a favor de la acción real de los actores de mejora, ejercida de modo que los otros sean quienes adquieren autoconciencia y tomen las riendas de sus procesos de mejora.

  • En función de la ubicación: En función del lugar en el que se ubique el asesoramiento podemos hablar de:

 Asesoramiento interno: que se da cuando el asesor pertenece a la propia institución.

Asesoramiento externo: Cuando el asesor no pertenece a la institución. Puede darse que asesores externos se hagan internos en la medida que enraízan sus acciones en el centro y participan directamente de sus proyectos de mejora. O cuando un servicio de apoyo interno actúa de manera externa por estar ubicado en los márgenes extraños a la práctica y vida cotidiana de la institución.

  • Modelo adoptado en cuanto al papel asumido en el desempeño de la práctica profesional: Teniendo en cuanta el papel asumido por el asesor en la puesta en práctica de su labor profesional se pueden clasificar los diferentes modelos en:

Modelos de intervención: se trata de un modelo utilizado para resolver problemas. Y como experto en contenidos el asesor emprende acciones de manera externa, puntual, totalmente sistemática y programada, basada en diagnósticos clínicos.

Modelo facilitador: sería un modelo muy similar al anterior, pero ubicado más cerca de la realidad. Por lo que el asesor cuando se le presenta una demanda actúa a modo de centro de recursos.

Modelo colaborativo: Basado en la integración y actuación en equipos con los docentes. Es ente sentido entre asesores y docentes se pueden dar dos tipos de colaboración claramente diferenciados. Una colaboración técnica; en la cual el asesor actúa como experto ante determinadas cuestiones pero que trabaja dentro de los modelos de colaboración profesional y una colaboración crítica; cuando el asesor participa como un colega crítico que cede el protagonismo al propio grupo de docentes para que sean ellos los que tomen sus propias decisiones. 

  • En función del grado de estructuración e integración de las propuestas: Se puede diferenciar entre:

Modelo de servicios: en el cual frente a cada necesidad se genera un servicio de apoyo que actúa de manera experta pero aislada y, a veces solapada con otro tipo de medidas.

Modelo de programas: se centra en que todos los servicios y acciones se integran y coordinan en torno a programas.

Modelo de programa: Se actúa con la filosofía del modelo anterior pero con un solo programa aglutinador, generalmente nacido desde proyecto educativo y a través de un proceso de autorrevisión con apoyo. Este es el modelo que tiene mayor sentido según Domingo, para la comunidad de aprendizaje y es el que posibilita el reunir esfuerzos y perspectivas con un propósito común, más allá de actuar en acciones puntuales o colaterales.

Clasificación de otros autores:

Moreno Olmedilla 2004: establece la siguiente clasificación a cerca de los modelos de asesoramiento:

  • Modelo Burocrático: en el cual el asesor se encargaría simplemente de elaborar documento y hacer papeleos.
  •  Modelo de consultor experto: aquí el asesor se ocupa de dar soluciones o respuestas a los problemas basándose simplemente en su conocimiento de experto.
  • Dinamizador: El asesor no se limita a esperar a que acuda a el sino que tamo la iniciativa y proactivamente, no simplemente de forma reactiva.
  • Amigo crítico: Es sería el modelo que se adopta desde la perspectiva colaborativa. En la cual el asesor da confianza a la persona a la cual asesora, diciéndole siempre la verdad. El asesor en este caso estaría dotado de una habilidad especial de diálogo que le permite establecer una colaboración real con los asesorados.

Imbernóm 2004: Este autor diferencia entre un asesor académico especialista que actúa siempre como un experto infalible. Y otro práctico generalista cuya labor se basa un tipo de actuación mucho más práctica y reflexiva.

Conclusiones personales sobre los modelos:

  • La diversidad de modelos existentes nos da mayores posibilidades de acción y de adaptación al contexto.
  • Los modelos se contextualizan dependiendo de los profesionales que se encargan de desarrollarlos.
  • No hay modelos puros sino que en la práctica se puede utilizar una combinación de modelos dependiendo de cada situación.
  •  Cada profesional desarrollará uno u otro dependiendo de la concepción que tenga de la educación.
  •  Hay modelos de orientación y modelos de asesoramiento de forma claramente definida/diferenciada.
  • Hay modelos de orientación que nos pueden servir como modelos de asesoramiento, dependiendo de la interpretación que cada profesional haga de ellos. Es por ejemplo este el caso del modelo de consulta.
  •  No hay un modelo mejor que otro sino que debemos de ser lo suficientemente flexibles para adaptarse a cada situación y a cada contexto. Porque lo que es efectivo en unos casos no los es en otros, por eso los modelos se deben adaptar a cada situación.
  •  La principal diferencia entre los modelos de orientación y los modelos de asesoramiento, ya que no son los mismos, es la relación que se mantiene entre los agentes involucrados (asesor-asesorado/os, orientador-orientado/os).