10. NOVENO PÉTALO. El malestar y el bienestar docente. El papel de la motivación en profesores/as y asesores/as.

NOVENO PÉTALO. El malestar y el bienestar docente.

El papel de la motivación en profesores/as y asesores/as. Pétalo de rosa

 

    En la última sesión de la materia (19 de diciembre de 2012), se había tratado el tema del bienestar y el malestar docente. Contamos con la presencia de Mónica Rial que nos ayudó a percatarnos de una realidad de la que pocas veces somos conscientes: la problemática del malestar docente.

     El transcurso de la sesión lo había explicado de forma detallada en el diario de sesiones, de modo que anexo el documento de ese día:

Sesión del día 19 de diciembre

(Marta Vázquez Torre, 19 de diciembre de 2012)

    De manera particular me gustaría destacar la reflexión que me había suscitado esta temática:

    “Decir que me resultó una sesión interesante, tanto por la reflexión que supone el plantearse qué motivos pueden existir en la actualidad para el malestar y bienestar docente, como por la explicación por parte de Mónica de los síntomas de los profesores/as aquejados del denominado “malestar docente” y de la necesidad de prevención de sus síntomas que, por otra parte, acostumbran a generarse en aquellos/as profesionales más comprometidos/as, capacitados/as y responsables. Realmente es necesario el conocimiento de esta realidad por parte de los futuros profesionales de la enseñanza, pues con su prevención y tratamiento (en el caso de ya existir el problema) se está favoreciendo a la enseñanza, se está recuperando un buen profesional y, al mismo tiempo, se está favoreciendo al alumnado. Como comentamos durante la sesión, en ocasiones se olvida la necesidad de tener en cuenta la vertiente más afectiva y humana de los profesionales de la enseñanza, de entender que  el bienestar docente es prioritario para el buen funcionamiento de la enseñanza, para la mejora escolar y para los cambios ansiados, pues estos provendrán, justamente, de los “idealistas de la enseñanza”, de los que algún día formaron parte del “grupo caracterizado por el malestar docente””. (Marta Vázquez Torre, 19 de diciembre de 2012).

   En la sesión de ese día, Lourdes nos había mencionado a José Manuel Esteve como uno  de los principales estudiosos del malestar docente, de modo que, buscando información sobre el autor, me encontré con un artículo suyo, titulado: “La docencia: competencias, valores y emociones”. En esta publicación comenta que el motivo de su estudio no ha sido otro que el tratar de convertir ese malestar en alegría y pasión por la enseñanza, proponiéndose la creación de programas que desarrollasen en los/las docentes capacidades que les permitiesen enfrentarse con éxito a la enseñanza.

   Según el autor, convertir la formación del profesorado en un proceso efectivo supone fijarse en cuatro tareas esenciales:

1. Perfilar la propia identidad profesional.

2. Entender que la clase es un sistema de interacción y comunicación.

3. Organizar la clase para que trabaje con un orden aceptable.

4. Adaptar los contenidos de enseñanza al nivel de conocimiento de los alumnos.

   Posteriormente, Esteve señala una serie de dificultades para el ejercicio de la docencia, entre las que destacarían:

-  La evaluación del alumnado.

-  Posibles juicios negativos por parte del profesorado, alumnado y familias.

    La posibilidad de hacer frente a estos impedimentos pasaría por la necesidad de adquirir una adecuada identidad profesional.

    Me parece especialmente interesante la franqueza y sinceridad con la que el autor plasma la realidad, huyendo de calificativos un tanto utópicos que tienden a crear en los/las futuros docentes una idea equivocada de la profesión, considerándola de una forma idílica, cuando en realidad se trata de una profesión compleja que entraña dificultades que es necesario conocer para poder afrontar con éxito y tranquilidad.

   También enumera una serie de fuentes de tensión para la profesión docente, entre ellas:

-  La educación es una actividad utópica e inacabable.

-  Sentimientos de monotonía y desilusión ante la realidad práctica de la enseñanza.

-  Los/las docentes no pueden encerrarse en una torre de marfil (necesidad de conocimiento del mundo exterior).

   Finalmente menciona el descenso progresivo de la consideración docente, algo causado por la vigencia de unos valores ligados al juicio de las personas en base a su dinero, poder y fama, lo que trae como consecuencia que la profesión docente sea considerada una profesión menor, ante lo cual Esteve propone la reafirmación de la docencia como una profesión de valores que ha de ser la encargada de transmitir una enseñanza en la que se valore la ciencia y la cultura.

   Como punto final del trabajo realizado tras la lectura de este artículo, había incluido una breve conclusión final que ahora comparto:

   “En este artículo se han presentado ideas que pueden facilitar el ejercicio de la docencia, planteándose como elemento fundamental la interiorización de una identidad profesional que genere seguridad y confianza en uno/a mismo/a. Se han expuesto ciertos errores que pueden incidir en el malestar docente y se han perfilado una serie de consideraciones a tener en cuenta para trabajar por un bienestar docente.

Las ideas planteadas en este artículo complementan la información dada por Mónica Rial en la sesión del miércoles, aportándonos nuevas pistas acerca del camino a seguir para situarse en el bienestar, que harán del ejercicio docente una tarea comprometida, una profesión de valores y una actividad gratificante y placentera” (Marta Vázquez Torre, 20 de diciembre de 2012).

Incluyo, además, el trabajo realizado sobre el artículo de Esteve:

El malestar y el bienestar docente. José Manuel Esteve

(Marta Vázquez Torre, 20 de diciembre de 2012)

   Tanto la exposición de Mónica Rial como la lectura del artículo de José Manuel Esteve me habían provocado ciertas reflexiones, pensamientos que pretendían indagar sobre las claves para este bienestar, básico, por otra parte, para el adecuado ejercicio de la profesión, tanto para el propio sujeto, como para las personas que lo rodean, entre ellos/as, los/las alumnos/as, de forma que el bienestar docente se presenta como un elemento clave para favorecer la calidad de la enseñanza y la mejora de la misma. En relación con estas afirmaciones se me presentaba como un elemento fundamental del bienestar docente la motivación. Lo expresaba así en el inicio del trabajo realizado acerca del papel de la motivación:

   “En relación con la temática tratada en días anteriores, acerca del malestar y bienestar docente, me ha parecido interesante recoger la información de este artículo, titulado “El papel de la motivación de los asesores y profesores en el proceso de asesoramiento”, por la importancia que, desde mi punto de vista, tiene la motivación en la contribución al bienestar docente. Por otra parte, en el artículo se analiza el relación que se establece entre los/las profesores/as y los/las asesores/as, aspectos que también tratamos en la penúltima sesión de la materia a través de tres preguntas. Lo que pretendo es que esta lectura arroje algo de luz sobre estas relaciones y sobre las formas de contribuir a ese ansiado bienestar docente”. (Marta Vázquez Torre, 26 de diciembre de 2012).

De forma que este artículo, titulado “El papel de la motivación de los asesores y profesores en el proceso de asesoramiento”, perteneciente varias autoras, entre ellas Reyes Carretero y Paula Mayoral, nos propone un análisis de las relaciones entre el profesorado y asesores/as (tema tratado en el séptimo pétalo) y se presenta la naturaleza de estas relaciones como un elemento influyente en la motivación de estos profesionales dedicados a la educación, de forma que podemos decir que se presenta la necesidad del bienestar docente como esencial en ambos colectivos, tanto docentes como asesores/as.

    Las autoras indican que la falta de motivación no puede achacarse, simplemente, a aspectos internos, existiendo situaciones externas que están influyendo, entre ellas, las relaciones interpersonales.

   En un apartado posterior se enumeran tres aspectos que favorecerán la motivación de profesores/as y asesores/as:

“Sentirse parte”: “Creación de una relación dominada por la empatía, la autenticidad y la aceptación positiva”

-  “Sentir que se tiene parte”: “crear un contexto donde todos tengan la oportunidad de participar de manera creativa”.

-   “Sentir que se es capaz”

   Posteriormente se analizan una serie de repercusiones de lo que hacen y dicen los/las asesores/as sobre los/las profesores/as, y viceversa. Esta información no la detallo por aparecer reflejada en el trabajo realizado sobre el artículo comentado:

  El papel de la motivación

(Marta Vázquez Torre, 26 de diciembre de 2012)

    Las autoras proponen los grupos de reflexión docente para favorecer las relaciones, colaboración y diálogo entre ambos colectivos, siendo una herramienta propiciadora del entendimiento y, por tanto, de la motivación.

   Añado la reflexión que había realizado al final del trabajo como elemento para entender lo que la lectura del artículo me había aportado y que también sirve como conclusión de la presente página:

    “Como hemos podido comprobar, a lo largo de este artículo se ha podido confirmar la importancia que la motivación juega sobre las tareas de los/las docentes y los/las asesores/as, siendo un motivo para el bienestar docente. Esta motivación está sumamente influenciada por la relación con los demás, de forma que se presenta como un elemento esencial el clima de trabajo y los vínculos que se puedan establecer con los/las diferentes profesionales del centro, punto en el que tendrán un papel protagonista los/las asesores/as, que han de favorecer la creación de un clima de confianza, diálogo e intercambio. En el artículo se señalan los grupos de reflexión como elementos fundamentales para favorecer esta relación, fomentando los vínculos, la colaboración y la toma de decisiones de forma conjunta por todos/as los/las implicados/as.

Al mismo tiempo, además de presentar la motivación como un elemento fundamental para las buenas prácticas docentes y, por tanto, para el bienestar; también hemos comprobado como las opiniones que los demás puedan tener sobre nosotros/as se asientan, con frecuencia, en las repercusiones de lo que decimos y hacemos, de ahí que haya sido interesante analizar las repercusiones que estas actuaciones tienen en sentido bidireccional, es decir, de los/las docentes hacia los/las asesores/as y de los asesores/as hacia los/las docentes, entendiendo que todos/as ellos/as juegan un papel esencial y protagonista en la construcción de nuevas relaciones, relaciones positivas y colaborativas”. (Marta Vázquez Torre, 26 de diciembre de 2012).

    Como despedida de esta página incluyo una frase que había publicado en el muro de mi portafolios y que había tenido su origen en una charla con Mónica Rial tras su exposición:

   “No podremos solucionar los problemas globales, pero siempre tendremos un margen de acción en nuestro “pequeño mundo”. (Marta Vázquez Torre).

    Como viene siendo habitual en cada una de las páginas o, en la mayor parte de ellas, me gustaría relacionar lo comentado en esta página con alguna imagen, en este caso selecciono un rompecabezas en el que se forma la palabra “bienestar”, entendiendo que somos nosotros/as los/as que poseyendo los conocimientos necesarios, podemos tomar las decisiones adecuadas que nos conduzcan al necesario bienestar, bienestar con nosotros/as mismos/as, con los demás y con nuestra labor docente o asesora.

Rompecabezas del bienestar