6.1 Malestar Docente.

Cuando viajamos con alguien, intentamos que el viaje sea especial. Se toman decisiones y éstas no tienen que ser tomadas desde una óptica autoritaria, si no que buscamos el consenso y tener una buena relación con nuestros acompañantes, ya que si no pueden abandonar el viaje.

 

Pues esto mismo ocurre en un centro, debemos intentar hacer las cosas bien, estableciendo relaciones de forma horizontal, mostrando empatía y colaboración, puesto que las consecuencias pueden ser nefastas.

 

Última sesión 19/12/2012: Malestar/bienestar docente.

 

MALESTAR DOCENTE

La última sesión de esta materia giró en torno a un tema en el que la educación está involucrada: el malestar docente. La sesión estuvo dividida en dos partes:

En la primera parte, la clase se dividió en dos bandos: en uno de ellos se defendía porque se cree que existe el bienestar en las escuelas, y en el otro era el encargado de dar razones por las que se cree que existe el malestar docente.

Las ideas más destacadas que surgieron a lo largo de esta sesión fueron las siguientes:

-          Relacionadas con el MALESTAR DOCENTE, cabe destacar que afloraron términos como presión social, falta de respeto, sobrecarga de trabajo… creo que estos términos y otros muchos pueden ser la causa de este problema. En mi opinión, creo que además la figura del maestro sufrió una desvalorización y que este se encuentra desprotegido.

-          En relación con el BIENESTAR DOCENTE, los términos más destacados fueron: plazas de trabajo estables, buena remuneración, satisfacción con los resultados, cantidad de recursos que utilizar que suponen cambios y salir fuera de la rutina.

A parte de esto, se dieron los motivos de porque se creía que los términos utilizados reflejaban el bienestar o malestar. Apareció también el tema de profesionalidad del personal docente, ya sea maestro o asesor. Creo que es importante la colaboración entre ambos, para compartir experiencias, información, materiales y de esta forma ir creando un ambiente cálido y agradable que dé pie a poder llevar a cabo una intervención conjunta tanto cuando existe un problema como antes de que este aparezca, de forma proactiva.  Otra idea interesante que me parece oportuno destacar es la influencia de los medios de comunicación hacia la imagen que se puede crear hacia la escuela pública. Esto puede traer consecuencias como la desvalorización de los docentes y funcionarios.

Una vez se debatieron ambas posturas y las ideas comentadas que fueron surgiendo y que algunas de ellas las acabo de citar, comenzó la segunda parte de la sesión en la que Mónica Rial, compañera nuestra, nos hizo una amena exposición sobre el malestar docente, en la que nos ayudó a comprender aspectos relacionados con esta temática.

En esta exposición, se nos ofrecieron varias definiciones de lo que se entiende por malestar docente, cabe destacar que son muchas las definiciones que nos podemos encontrar pero que todas comparten términos comunes: el malestar docente conlleva consecuencias graves que afectan a la personalidad, por lo que suponen cambios en esta.

Se destacó la relevancia de J.M ESTEVE en relación con esta temática y se nos ofreció la definición creada por el mismo:

Se refiere a los efectos permanentes de carácter negativo que afectan a la personalidad del profesor como resultado de las condiciones psicológicas y sociales en que se ejerce la docencia.

Algunas de las causas, que se citaron, del malestar docente fueron: la masificación en las  aulas, la escasa valoración de la labor docente, la exigencia constante de altos niveles de atención, concentración y precisión, la indisciplina de los estudiantes, la falta de recursos para poder hacer frente a las nuevas exigencias del sistema de enseñanza, implicación emocional con alumnos, padres y compañeros que desembocan en ocasiones en relaciones conflictivas.  Estas causas que acabo de citar pueden acarrear los siguientes síntomas o consecuencias: agotamiento emocional, despersonalización, enfermedades físicas ya que los problemas mentales se convierten en físicos, falta de realización personal…. 

SÍNDROME BURNOUT

Cabe destacar que las relaciones que se establecen con el entorno son muy importantes. Son dos los tipos de obstáculos con los que nos podemos encontrar: el centro o sus miembros. A veces si no somos capaces de solventar esos obstáculos, estos hacen que perdamos la confianza en nosotros mismos, nos cambie el carácter, no tengamos ganas de relacionarnos… Esto es a lo que llamamos Síndrome BURNOUT, al principio parece que el docente se enciende y que en cualquier momento va a estallar, pero sin embargo es al revés, la llama de la personalidad del docente de va apagando poco a poco.

 

Antes de intervenir, hay que tener en cuenta el locus de control y  el estilo de afrontamiento. Con el locus de control hacemos referencia a la atribución que hace cada individuo de lo que sucede. Podemos distinguir entre locus interno o locus externo, ninguna de las dos atribuciones son buenas ya que no siempre podemos echarnos la culpa a nosotros mismos ni siempre a los demás, lo ideal sería una atribución equilibrada.  Además de esto, hay distintas formas de afrontar un suceso que también hay que tener en cuenta para poder intervenir, por un lado si el afrontamiento se focaliza en el propio problema, en las emociones del sujeto o si opta por la evitación.

Una vez conocemos todas estas características, podemos plantearnos una intervención. Hay muchas formas de intervenir y Mónica nos enseñó una programación de carácter voluntario y como esta se llevaría a cabo en un centro.

Otra de las cuestiones que me parecieron realmente interesantes fue una pregunta que lanzó Lourdes: ¿Cómo planteamos programas de este tipo? ¿Cuándo es oportuno?

Creo que es más complicado convencer a los otros profesionales de la importancia de estos programas que realmente llevarlos a cabo, con esto me refiero, si creemos que una de las causas del malestar docente es la sobrecarga de trabajo,  si ocupamos más tiempo en el horario de un profesional, esto puede ser contraproducente. A pesar de esto, todo dependerá del centro en que se aplique por lo que creo que es buena la iniciativa y me parece una forma de resolver algún problema que ya se de en el centro, así como para la  prevención casos de este tipo.  

Por último, un término muy importante que se citó en la presentación y que debo resaltar es el de RESILENCIA, entendiendo por esta la la capacidad para afrontar la adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo.

El camino que lleva hacia la resiliencia no es un camino fácil, sino que implica un considerable estrés y malestar emocional, a pesar del cual las personas “resurgen” y sacan la fuerza necesaria para hacerle frente a sus vidas. La resiliencia no es como el color de pelo, que o se tiene marrón o rubio, la resilencia se crea a partir de diferentes situaciones y ésta se acumula con el tiempo.