2º y 3º rama

2º y 3º rama

Última actualización de en Lorena

La segunda rama de mi árbol, la denominé docentes. Un nombre muy genérico pero que demostraba muy bien el momento en el que se encontraba el árbol. Un momento en el que aún no había nada definido, en el que iba intentando enlazar estas pequeñas “sub-ramas” con las de la primera rama.

Pude empezar a conocer los diferentes tipos de docentes que existen en las escuelas, el papel de los mismos llegando a tener que concederles el papel de autoridad (autoridad de los docentes), la inserción de éstos al mundo laboral como profesor principiante (Políticas de inserción a la docencia) y mi perspectiva de los mismos al poder tener un contacto directo con ellos (Practicum II).

Los diferentes tipos de docentes

Para hablar de los diferentes tipos de docentes hay que comentar que existen diferentes clasificaciones según cada autor.

Según Kerschensteiner existen 4 tipos de docentes:

  • Educador angustiado: que paraliza casi siempre, la iniciativa de los alumnos. Es decir; no deja que sus alumnos desarrollen ciertas capacidades como la creatividad, la responsabilidad de llevar a cabo una iniciativa, etc.

  • Educador Indolente: que deja plena libertad a sus alumnos, más por desatención que por principios.

  • Educador ponderado: que sabe distribuir a partes iguales la libertad y la coerción, sin alejarse de las reglas pedagógicas tradicionales.

  • Educador nato: este docente tiene sentido pedagógico. Es práctico y de mucha fuerza de voluntad. Acostumbra a ser claro y preciso en sus apreciaciones y revela comprensión por los demás. Su más ardiente deseo es ayudar a sus alumnos para que desenvuelvan su espiritualidad.

     

Caselman realiza la siguiente división en función de los distintos tipos de docentes:

  • Profesor logotropo: es aquel que le da importancia a los valores culturales, al mismo tiempo que procura entusiasmar a los educandos con esos mismos valores. Este tipo de docente se suele inclinar a la filosofía o a la ciencia, pero su preocupación pedagógica fundamental es instruir.

  • Profesor paidotropo: es el que se inclina hacia los alumnos. Se interesa por la instrucción, pero más por la formación de sus discípulos.

 

Adelaide Lisboa de Oliveira los clasifica de la siguiente manera:

  • El brillante: le preocupa más el efecto que pueda causar en sus alumnos que el progreso educativo de los mismos.

  • El escrupuloso: se interesa por las minucias insignificantes de la disciplina o del reglamento de la escuela y, por eso, su visión es muy limitada.

  • El mero profesional: da clases para ganarse la vida, sin importarle nada más, por lo que su acción está llena de altibajos. Su objetivo es el económico.

  • El eufórico: juzga excelentes y en franco progreso a todos sus alumnos.

  • El displicente: está siempre atrasado en sus obligaciones escolares, ya sea en el desarrollo del programa como en el cumplimiento de las exigencia burocráticas.

  • El depresivo: siempre atento a los aspectos negativos de sus alumnos e incapaz de ver los aspectos positivos.

  • El poeta: se encuentra siempre distante de la realidad de sus alumnos y de las condiciones de la enseñanza. Esto es debido a que ve todo a través del prisma de la fantasía.

  • El desconfiado: en todas las manifestaciones de sus alumnos ve actos contra su persona y su dignidad.

  • El absorbente: llega a ser atrayente, expansivo y brillante. Busca suscitar la admiración de sus alumnos.

  • El sugestivo: sería el tipo ideal de profesor, si fuera capaz de amar y de ser amado. Infunde ideales y vibra ante las buenas acciones de sus alumnos; no teme que éstos lo alcancen o lo superen. Posibilita a sus alumnos la aprehensión de la belleza, de la verdad, y del bien, que es su principal objetivo.

  • El teórico: profesor de gran cultura, para quien educar es instruir. Vive para la ciencia. Se muestra frio y objetivo en sus relaciones con los educandos.

  • El práctico: profesor que busca alcanzar un máximo de resultados con un mínimo de esfuerzos. Da mucha importancia al método y a la técnica, ya que le interesa más la preparación técnica que la formación espiritual de sus alumnos.

  • El esteta: docente que considera la formación de sus alumnos como la más bella obra de arte. Sabe infundir ánimo y formar personalidades.

  • El social: profesor comprensivo, paciente y consagrado interiormente a su profesión. Consigue infundir espíritu de familia entre sus alumnos, y los conduce hacia una actuación positiva en la sociedad.

  • El autoritario: docente que se manifiesta celoso de su autoridad y superioridad con relación a sus alumnos. Es partidario de la disciplina severa y se preocupa más por imponerse que por educar.

  • El religioso: profesor cuidadoso y serio, persuadido de su responsabilidad en la formación de las almas de sus alumnos, lo que lo lleva a ser religioso y severo en procura del bien de los mismos.

  

También existe una clasificación de los diferentes docentes desde la perspectiva de los alumnos:

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Pero a pesar de que existan diferentes clasificaciones acerca de los diferentes tipos de docentes, se puede afirmar que todos tiene una serie de funciones comunes como son:

  • La programación y la enseñanza de las áreas, materias y módulos que tengan encomendados.

  • La evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado, así como la evaluación de los procesos de enseñanza.

  • La tutoría de los alumnos, la dirección y la orientación de su aprendizaje y el apoyo en su proceso educativo, en colaboración con las familias.

  • La orientación educativa, académica y profesional de los alumnos, en colaboración con los servicios o departamentos especializados.

  • La atención al desarrollo intelectual, afectivo, psicomotriz, social y moral del alumnado.

  • La promoción, organización y participación en las actividades complementarias, dentro o fuera del recinto educativo, programadas por los centros.

  • La contribución a que las actividades del centro se desarrollen en un clima de respeto, de tolerancia, de participación y de libertad para fomentar en los alumnos los valores de la ciudadanía democrática.

  • La información periódica a las familias sobre el proceso de aprendizaje de sus hijos e hijas, así como la orientación para su cooperación en el mismo.

  • La coordinación de las actividades docentes, de gestión y de dirección que les sean encomendadas.

  • La participación en la actividad general del centro.

  • La participación en los planes de evaluación que determinen las Administraciones educativas o los propios centros.

  • La investigación, la experimentación y la mejora continua de los procesos de enseñanza correspondiente.

 

  

Webgrafía:

http://www.taringa.net/posts/humor/9080077/Diferentes-tipos-de-profesores.html

http://www.e-torredebabel.com/leyes/LOE/LOE-Titulo-III-Profesorado.htm

http://apli.wordpress.com/2007/09/12/el-papel-de-los-profesores/

http://www.slideshare.net/RasecTobar/tipos-de-maestros

http://www.saladeprofes.com/se-dice/611-especies-de-profesores.html

 

Practicum II

Hoy voy a recoger en mi blog un análisis del Practicum II.

Yo he realizado el Prácticum II en el Centro Público de Educación y Promoción de Adultos Nelson Mandela (EPAPU Nelson Mandela), el cual se creó legalmente, como tal, de acuerdo con la Orden del 26 de Junio del 2007 (DOG del 26 de Julio del 2007) y está situado en el lugar de Monte Racelo s/n, en el ayuntamiento de La Lama. Sus dependencias forman parte de las instalaciones del Centro Penitenciario de La Lama.

Entre las instalaciones del EPAPU el centro cuenta con diez aulas, un despacho para el equipo directivo, y otro que funciona como sala de profesores, y también de reuniones de claustro. También dispone de una sala de audiovisuales, un almacén y servicios para alumnos y profesores. Añadir que las aulas tienen una capacidad máxima de 20 alumnos.

En cuanto al organigrama del EPAPU, simplemente se podría nombrar a un elenco de profesionales pequeño, no muy grande, que forman: un equipo directivo (director, jefe de estudios y secretario) y un claustro de profesores ofreciendo a los reclusos que quieran asistir a la Escuela las siguientes modalidades de enseñanza:

 

  • Enseñanzas iniciales de la enseñanza básica para personas adultas. Nivel I: Alfabetización.

  • Enseñanzas iniciales de la enseñanza básica para personas adultas. Nivel II: Consolidación de conocimientos.

  • Educación secundaria para personas adultas.

  • Bachillerato (modalidad semipresencial).

  • Español para extranjeros.

 

Estos profesionales del ámbito educativo son todo docentes, sin contar ninguno con una formación pedagógica. Y no sólo esto, como se puede observar el centro no cuenta con un departamento de orientación, por lo que el papel del pedagogo en esta institución no existe; por lo que mi función ha sido la de apoyo/refuerzo educativo.

En relación al trabajo que desenvuelven es de colaboración entre los docentes, ya que el trabajo a desarrollar en esta institución no es fácil debido al perfil de los destinatarios y ninguno además de no contar con una formación pedagógica, tampoco cuentan con una formación penitenciaria.

En definitiva la cultura profesional del centro es muy positiva en todos los aspectos, ya que lo que prima es el trabajo colaborativo entre los docentes y la educación en valores.

 

Además de esto, una de las peculiaridades es, los diferentes ritmos de aprendizaxe de los alumnos presenciais y la temporalización de las actividades, ya que, por norma general, el número de alumnos varía periódicamente debido a las altas y bajas que se producen en el Centro Penitenciario. También debido a las condiciones en las que se encuentran, muchos llegan a la Escuela con la única motivación de pasar el tiempo fuera de su módulo, para relacionarse con compañeros que no residen en el mismo módulo que ellos o por otro tipo de motivaciones (drogas) lo que dificulta el proceso de enseñanza-aprendizaje y el interés por el mismo.

Pero a pesar de esto, lo cierto es que los internos que participan en las actividades educativas tienen que adaptarse a las normas impuestas en la Escuela, participar en las tareas de las aulas y respetarse y colaborar entre ellos y con el profesorado.

 

Esto para muchos supone un gran esfuerzo, ya que la mayoría de los internos no está acostumbrado a tener una serie de normas, por lo que acaban abandonando la Escuela. Pero no sólo esto, también existen otra serie de causas más habituales de abandono de los estudios, como son: la falta de asistencia a clase, libertad, traslado a otro centro penitenciario, quebrantamiento de condena, incompatibilidad con otros internos, mal comportamiento y progresión a régimen abierto.

 

Comentar también que aunque uno de los fines prioritarios de las educaciones regladas sea la obtención de un título, la educación de adultos en situación de prisión debe darle más importancia a otros objetivos como son la adquisición de valores y actitudes y de respeto que les permitan convivir entre ellos mientras cumplen condena, y con el resto de la sociedad cuando salgan en libertad.

 

Destacar que dentro de las posibilidades y recursos que puede disponer el centro penitenciario y en particular el EPAPU, siempre se intenta realizar las actividades desde una perspectiva dinamizadora, entretenida e innovadora. Tampoco podemos olvidarnos de los diferentes ritmos de aprendizaxe en el aula, por lo tanto es necesario que el docente lleve preparado varias opciones de trabajo de diferentes niveles de dificultad para los alumnos con diferentes niveles de aprendizaxe; aspecto que dificulta la utilización de las TICs en esta institución. Pero no sólo esto hace que la utilización de las TICs en esta institución sea casi nula; sino que también es debido al perfil de los internos. Por lo tanto, sólo se emplea una televisión, un ordenador o un video en ocasiones esporádicas como apoyo a la materia impartida y siempre utilizado por el docente, nunca por lo internos.

Esas actividades realizadas por los internos es lo que servirá para la evaluación continua, ya que se realiza una evaluación conceptual, procedimental y actitudinal.

 

 

Por último voy a hacer referencia a uno de los principales problemas que tiene el centro desde mi punto de vista, como es el desfase existente entre el número de solicitudes de matrícula y el de profesorado, lo que supone que todos los años queden varios centenares de alumnos sin matricular.

A la vista de esto, se valora que es necesario poder disponer de un mayor número de docentes para poder desarrollar el labor educativo con una mayor efectividad. Es debido a esto por lo que en el bachillerato no se pudieron ofertar algunas de las asignaturas optativas por carecer de profesorado suficiente.

También otro de los aspectos negativos, es que el número del alumnado no sea el mismo durante todo el curso académico; ya que así nunca se puede programar alguna actividad específica ya que no sabes con el número de destinatarios con los que uno se va a encontrar. Esto es debido al número de altas y bajas que se producen en el centro penitenciario.

Y cómo aspecto satisfactorio se puede señalar que en los últimos años se consiguió ampliar el espacio físico del EPAPU adaptándolo así a aulas que cumplan el régimen oficial y el trabajo colaborativo entre los diferentes profesionales del ámbito educativo.

 

Autoridad de los docentes (Galicia)

Hoy voy a hablar acerca de la autoridad del docente, concretamente en la Comunidad Autónoma de Galicia.

 

En el DOG (Diario Oficial de Galicia) nº 136, Viernes 15 de Julio de 2011 en la página 19676 aparece recogida la Ley 4/2011, de 30 de junio, de convivencia y participación de la comunidad educativa. Yo de esta me voy a centrar en el título II (Derechos y deberes de convivencia y participación directa) y en el Título III de dicha Ley (Normas básicas de convivencia en los centros docentes), Capítulo I (Disposiciones Generales)

 

Para empezar voy a centrarme en el artículo 8 (Título II: Derechos y deberes de convivencia y participación directa). En este artículo 8 aparecen recogidos los deberes y derechos de los docentes, los cuales expondré a continuación.

 

En cuanto a los derechos que tienen los docentes son los siguientes:

  • A ser respetado, recibir un trato adecuado y ser valorado por el resto de la comunidad educativa y la sociedad en general en el ejercicio de sus funciones.

  • A desarrollar su función docente en un ambiente educativo adecuado en el que se preserve en todo caso su integridad física y moral.

  • A participar y recibir la colaboración necesaria para la mejora de la convivencia escolar y de la educación integral del alumnado.

  • A que se le reconozcan las facultades precisas para mantener un adecuado ambiente de convivencia durante las clases y las actividades y servicios complementarios y extraescolares.

  • A la protección jurídica adecuada a sus funciones docentes.

  • A participar directamente en el proceso educativo cuando sea consultado por la Administración educativa, en los términos previstos en el título IV de la presente ley.

  • A acceder a la formación necesaria en la atención a la diversidad y en la conflictividad escolar y recibir los estímulos más adecuados para promover la implicación del profesorado en actividades y experiencias pedagógicas de innovación educativa relacionadas con la convivencia y la mediación.

 

Y son deberes del profesorado:

  • Respetar y hacer respetar las normas de convivencia escolar y la identidad, integridad y dignidad personales de todos los miembros de la comunidad educativa.

  • Adoptar las decisiones oportunas y necesarias para mantener un adecuado ambiente de convivencia durante las clases y las actividades y servicios complementarios y extraescolares, corrigiendo, cuando le corresponda la competencia, las conductas contrarias a la convivencia del alumnado o, en caso contrario, poniéndolas en conocimiento de los miembros del equipo directivo del centro.

  • Colaborar activamente en la prevención, detección y erradicación de las conductas contrarias a la convivencia y, en particular, de las situaciones de acoso escolar.

  • Informar a las madres y padres o a las tutoras o tutores sobre el progreso del aprendizaje e integración socioeducativa de sus hijos o hijas o pupilos o pupilas, cumpliendo las obligaciones de disponibilidad dentro del horario establecido en el centro para la atención a los mismos que le imponga la normativa de aplicación.

  • Informar a los responsables del centro docente y, en su caso, a la Administración educativa de las alteraciones de la convivencia, guardando reserva y sigilo profesional sobre la información y circunstancias personales y familiares del alumnado.

 

 

Después de tener claro cuales son los deberes y derechos de los docentes, voy hacer referencia al Título III de dicha Ley (Normas básicas de convivencia en los centros docentes), Capítulo I (Disposiciones Generales) concretamente en el artículo 11, el cual hace mención a la condición de autoridad pública del profesorado.

En ella aparece recogido lo siguiente:

  • En el ejercicio de las funciones directivas y organizativas, docentes y de corrección disciplinaria, el profesorado ostenta la condición de autoridad pública y disfruta de la protección reconocida a tal condición por el ordenamiento jurídico.

  • En el ejercicio de las funciones de corrección disciplinaria, los hechos constatados por el profesorado y que se formalicen por escrito en documento que cuente con los requisitos establecidos reglamentariamente tienen presunción de veracidad, sin perjuicio de las pruebas que en su defensa pudiera señalar o aportar el alumnado o sus representantes legales cuando fuese menor de edad.

  • El profesorado está facultado para requerir al alumnado, dentro del recinto escolar y también durante la realización de actividades complementarias y extraescolares, la entrega de cualquier objeto, sustancia o producto que porte y que esté expresamente prohibido por las normas del centro, resulte peligroso para su salud o integridad personal o la de los demás miembros de la comunidad educativa o pueda perturbar el normal desarrollo de las actividades docentes, complementarias o extraescolares.

     

El requerimiento previsto en este apartado obliga a la alumna o alumno requerido a la inmediata entrega del objeto, que será depositado por el profesorado en la dirección del centro con las debidas garantías, quedando a disposición de la madre o padre o de la tutora o tutor, si la alumna o alumno que lo porta fuese menor de edad, o de la propia alumna o alumno, si fuese mayor de 18 años, una vez terminada la jornada escolar o la actividad complementaria o extraescolar, todo ello sin perjuicio de las correcciones disciplinarias que pudieran corresponder.

 

 

Como se puede observar, esta Ley de convivencia y Participación de la Comunidad Educativa fue creada con el fin de otorgarle mayor seguridad jurídica al profesorado, recuperar valores esenciales al sistema educativo, como la responsabilidad y el respeto, a la vez que mejora la convivencia en los centros.

En concreto la de Galicia (Ley 4/2011 de 30 de Junio) reconoce como tal a los profesores y el derecho a asistencia jurídica de los docentes y del personal que dependa de la administración educativa. La normativa incorpora también la regulación de la participación, régimen y procedimiento disciplinario. La norma habilita también al profesor para poder requisar objetos, productos o sustancias peligrosas o prohibidas.

 

  

Indagando sobre esto, he encontrado una noticia en el periódico “20 Minutos” en la cual me llamó la atención una frase expresada por el sindicato CCOO (Confederación Sindical de Comisiones Obreras): "La autoridad que realmente necesita el profesor es el reconocimiento de su labor diaria, por parte de los gobernantes y del resto de la sociedad".(http://www.20minutos.es/noticia/1268922/0/ )

 ¿Qué opináis acerca de esto? ¿Creéis que tienen razón?¿Es verdad que la profesión docente está desvalorada? Y acerca de la autoridad del profesor ¿estáis a favor o en contra?

Desde mi punto de vista pienso que tienen razón en que la profesión docente está desvalorada por la sociedad, pero pienso que esto no tiene tanta relación con la autoridad docente; ya que opino que para respetar a los docentes hay que tener una serie de valores y una educación que en la sociedad de hoy en día estos son muy escasos; por lo tanto, por mucho que se reconozca el labor profesión de estos docentes no se va acabar con el bulling, el acoso al profesorado, etc. Primero hay que educar en valores, educación y así se conseguirá respetar al docente y valorar su profesión.

 

 

Webgrafía utilizada:

http://www.xunta.es/dog/Publicados/2011/20110715/AnuncioC3B0-050711-4046_es.html

http://www.elcorreogallego.es/galicia/ecg/educacion-saca-adelante-ley-refuerza-autoridad-docente/idEdicion-2011-06-29/idNoticia-683059/

http://www.larazon.es/noticia/6521-los-profesores-ganan-autoridad

http://www.20minutos.es/noticia/1268922/0/

“Políticas de inserción a la docencia”: de eslabón perdido a puente para el desarrollo profesional docente. Carlos Marcelo.

Estos días hemos venido tratando en las sesiones de clase las etapas de la formación del profesorado, haciendo bastante hincapié en el profesor novel o principiante. Es por esto, el que hoy me haya decidido a leer el Capítulo I del libro coordinado por Carlos Marcelo (2008) y titulado: El profesorado principiante. Inserción a la docencia, publicado en Barcelona por Octaedro.

Este aparece recogido en uno de los archivos subidos por la docente Lourdes en el grupo de Formación y desarrollo profesional del profesorado.

  

Este capítulo I empieza comentando que estamos en una situación en la que la sociedad está produciendo enormes cambios, como por ejemplo, en actualidad se les exige a los profesionales una permanente actividad de formación y aprendizaje.

 

En relación con estos cambios se le pide a la escuela que de respuesta a ellos, a los desafíos de esta nueva sociedad. Para ello es fundamental el papel del profesor, ya que este es el que juega en relación con las posibilidades de aprendizaje de los alumnos. Es por esto, el que exista una preocupación de carácter internacional en relación con el profesorado, ya que este es el que influye de manera significativa en el aprendizaje de los alumnos y en la eficacia de la escuela.

Pero a pesar de que exista esta preocupación, nadie da respuesta a la insatisfacción por parte de instancias políticas, docentes o formadores para dar respuesta a las necesidades de la profesión docente.

 

Existen críticas a la organización burocratizada, a la no vinculación entre la teoría y la práctica, a la excesiva fragmentación del conocimiento que se enseña y a la escasa vinculación con las escuelas; aspectos que están llevando a cabo planteamientos que se basan en, reducir la extensión de la formación inicial para incrementar así la atención a la inserción del profesorado en la enseñanza.

  

Con respecto a esto, algunos informes como el de la OCDE, opina que es más adecuado mejorar la inserción y el desarrollo de los docentes a lo largo de su carrera profesional, que incrementar la duración de la formación inicial.

  

En la actualidad a los docentes se les debe conocer como expertos adaptativos, ya que se tienen que ir adaptando a todos los cambios que se van produciendo en la sociedad; es decir; personas que estén preparadas para un aprendizaje eficiente a lo largo de toda su vida, además de ser capaces de combinar la competencia con la innovación.

 

En relación al profesor novel decir que, tradicionalmente se espera de ellos que sobrevivan o abandonen con poco apoyo y orientación. Estos profesores noveles necesitan poseer ideas y habilidades críticas así como la capacidad de reflexionar, evaluar y aprender sobre su enseñanza de manera que vayan mejorando como docentes.

 

Es por esto, por lo que se afirma que existen diferencias entre los docentes noveles (a partir del 1 año de docencia) con los docentes expertos (más de 5 años de experiencia, además de que tengan un elevado nivel de conocimiento y destreza). Pero dentro de los expertos hay dos tipos: el rutinario (desarrolla un conjunto de competencias que aplica a lo largo de su vida pero cada vez con mayor eficacia) y el adaptativo (tiene más disposición a cambiar sus competencias para profundizarlas y ampliarlas continuamente) pero ambos tienen en común que siguen aprendiendo a lo largo de sus vidas. Y en relación a los noveles decir que estos centran su atención en los cómo (ya que esperan órdenes, como por ejemplo, cómo impartir la clase, cómo organizar el currículum, etc) en vez de centrarse en los porqué y cuándo.

 

En relación a la inserción de estos profesores noveles comentar que no es fácil, ya que estos deben adquirir conocimiento profesional además de un cierto equilibrio personal, en un periodo de tensiones y aprendizajes intensivos en contextos generalmente desconocidos. Un autor, Vonk define esto como “la inserción es la transición desde profesor en formación hasta un profesional autónomo”. Se dice que estos docentes tiene dos tareas: enseñar y aprender a enseñar; además de socializarse profesionalmente.

 

Hay docentes noveles que abandonan la profesión docente ya que están insatisfechos con su trabajo debido a los bajos salarios, a los problemas de disciplina con los alumnos, a la falta de apoyo, la poca participación que tienen en la toma de decisiones, se sienten aislados de sus compañeros, etc.

 

A lo largo del tiempo se han hecho muchas investigaciones acerca de este profesor novel y su inserción, llegando todas a la conclusión de que el primer año de docencia supone un choque cultural para ellos, especialmente para los que están peor preparados.

Los primeros años de docencia son fundamentales para asegurar un profesor motivado, implicado y comprometido con su profesión. Pero esto se está viendo mermado, ya que a los profesores noveles es a los que se les asigna lo que los profesores experimentados rechazan, como puede ser, los centros educativos más complejos, las peores aulas y horarios, etc. pero esto en la sociedad de hoy en día está cambiando debido a Informes donde se refleja que, o se cuidan los primeros años de docencia en los profesores noveles o sino habrá que replantear la función de las escuela en nuestra sociedad.

 

Hoy en día existen programas de inserción profesional para los profesores noveles como alternativa al “aterriza como puedas” una vez entre en un centro educativo por primera vez como docente. Hay que aclarar que estos programas son una propuesta específica para una etapa que es distinta tanto de la formación inicial como de la formación en servicio.

En relación a los resultados de estos programas de inserción (que tiene como finalidad reducir el abandono de la profesión docente en los profesores noveles y la rotación del mismo) decir que: los programas que están bien concebidos e implantados tienen éxito en mejorar la satisfacción en el trabajo, la eficacia y la retención de los docentes noveles.

Estos programas de inserción generalmente tienen 3 niveles de asistencia: preparación, orientación y práctica. Pero algunos, incluyen entre sus actividades, el asesoramiento de los docentes noveles por medio de otros profesores, que pueden ser compañeros o bien “mentores”. Estos mentores son profesores de Universidad, supervisores, directores de escuela, pero muy pocas veces son los compañeros de trabajo; es decir; los otros docentes.

Por lo tanto este mentor ha de ser un profesor permanente, con experiencia docente, con habilidad en la gestión de clase, disciplina, comunicación con los compañeros, con conocimiento del contenido, etc.

La tarea por lo tanto que se le asigna a este mentor es la de asesorar didáctica y personalmente al docente novel. Es por esto que el papel del mentor en los programas de inserción juega un gran papel, ya que es la persona que ayuda y da orientaciones, tanto en el currículum como en la gestión de la clase, al profesor novel.

Pero a pesar de los aspectos positivos que tiene la figura del mentor, no hay que olvidar algunos autores han visto limitaciones o dificultades en su implantación como innovación en los programas de formación del profesorado.

La figura del mentor aparece como un intento de aprovechar y rentabilizar el conocimiento práctico derivado de la experiencia. Y surge una primera dificultad en relación a saber si ese conocimiento tácito, experimental, práctico es enseñable. Además de que la relación mentor-docente novel, se convierta en un ritual de paso, burocrático y aséptico, en el que mentor y novel participen con propósitos diferenciados, pero que no contribuya a una inserción profesional realmente colaborativa y comprometida con el desarrollo de la escuela.

Para el éxito de cualquier programa de inserción es necesario el compromiso de toda la escuela, en apoyar e integrar a los docentes noveles.

Por último comentar que muchos países han ignorado la existencia de este periodo formativo, pero han empezado a preocuparse por él, en el momento que han percibido la gran dificultad por incorporar y mantener en la docencia a los mejores profesores.

 

Pero de repente, mi visita cada semana a aquel árbol, se vio interrumpida (Practicum II). No podía tener una visita con él presencial, por lo que decidí seguir regándolo mediante aspersores de riego programado, para que éste no se me secara. Y así fue, gracias al contacto indirecto que seguí teniendo con él, salió su tercera y cuarta rama.

A la tercera, la llamé viaje internacional. Era el momento de hacer un viaje por los diferentes países y conocer un poco más acerca de sus docentes, tanto que me adentré en el informe internacional TALIS.  

Informe TALIS (profesorado)

Hoy voy a centrar mi entrada del blog al informe TALIS (OCDE), Estudio Internacional sobre la Enseñanza y el Aprendizaje (2009).

 

En dicho informe TALIS aparece recogido una serie de información en relación al profesorado la cual voy a ir explicitando poco a poco:

  • Un tercio del profesorado español de la Educación secundaria obligatoria tiene más de 50 años. Esto tiene relación con que lo fundamental de todo sistema educativo es el profesorado, aunque si nos centramos en el gran número de fracaso escolar que existe actualmente hay que plantearse ciertos cambios, siendo uno de ellos el profesorado.

  • A la profesión docente se dedican más mujeres que varones, lo que implica que aún hoy en día la profesión docente sigue estando bastante feminizada, pero a pesar de ocurrir esto, es más elevado el número de directores que el de directoras.

  • En cuanto a los años de experiencia del profesorado español es muy parecido a la media TALIS; es decir; un tercio del profesorado tiene más de 20 años de experiencia y dos tercios del mismo tienen más de 10 años.

  • El número de alumnado existente en las aulas españolas es de un 21,1. Este dato es muy similar al de la mayoría de países europeos participantes, pero inferior a la de la OCDE (23,5).

  • El apoyo administrativo que recibe el profesorado español es similar a la media OCDE, pero en cuanto al pedagógico este es inferior. Esto es importante, ya que lo verdaderamente importante en el ámbito educativo es la pedagogía.

  • Se puede observar que en cuanto al tema del absentismo del alumnado y la puntualidad de los docentes varía mucho entre los diferentes países. En este apartado me gustaría destacar que en los países TALIS una cuarta parte de los directores afirma que el absentismo y la falta de puntualidad dificultan en cierta medida la enseñanza.

  • En España los centros educativos y los directores tienen poca autonomía para seleccionar al profesorado, establecer sus condiciones laborales, procurar las gratificaciones y el reconocimiento económico y profesional justo y equitativo, o incluso poca autonomía a la hora de sancionarlos. En este aspecto sólo tienen autonomía los centros educativos privados.

  • Los docentes españoles han ido a actividades de formación durante los 18 meses anteriores al estudio realizado. Este tiempo dedicado a la formación en España es superior a la media TALIS. Pero a pesar de esto, algunos directores ven insuficiente la preparación pedagógica de sus docentes.

  • La mayoría de los docentes españoles no costea su formación y muy pocos reciben un aumento en el sueldo por realizar dichas actividades. Pero no solamente los cursos gratuitos de formación son el único modo de estimular la formación del profesorado, además de que los docentes sienten una mayor necesidad de formación de la que se les ofrece de manera gratuita.

  • La orientación que recibe el profesorado español; es decir; la tutoría y la formación que reciben los docentes recién titulados cuando se incorporan por primera vez al sistema educativo es muy escasa.

  • Los docentes piensan que existen una serie de actividades de formación que son positivas para su trabajo, como son: la investigación individual y conjunta de los propios docentes, los programas que conducen a una nueva titulación, el diálogo informal entre compañeros sobre las circunstancias de la enseñanza y la literatura profesional. Pero destacan que es escasa la participación en estas actividades. Lo que habría que plantearse aquí es que los docentes tengan más tiempo para temas pedagógicos y menos tiempo para procesos administrativos.

  • La mayoría de los docentes que participaron en el TALIS comentan que su trabajo consiste sobre todo en facilitar y apoyar los aprendizajes de sus alumnos, para que éstos creen su propio aprendizaje. Es decir, los docentes consideran que su función se centra más en apoyar y guiar el aprendizaje que en transmitir información. Pero el problema de esto es que los docentes no modifican su forma de trabajo, es decir, no realizan un trabajo individualizado y atendiendo a las necesidades de cada alumno. Por lo tanto hace falta una base pedagógica fuerte.

  • En España el “intercambio y coordinación de ideas” es elevado, sin embargo es muy escasa la “colaboración profesional”. El hecho de potenciar la colaboración entre profesores ayudaría a mejorar la eficacia de las enseñanzas.

  • En general, los docentes dedican la mayor parte del tiempo en el aula a enseñar (un 75%), además de dedicar gran tiempo a mantener el orden de la clase (10-12%) y a las tareas administrativas (cerca de un 10%). El tiempo dedicado a la enseñanza en España es similar a la media TALIS, sin embargo el clima de la clase es menos favorable que en los países participantes.

  • El profesorado español se encuentra satisfecho con su trabajo, pero considera que su eficacia es escasa.

  • En el informe TALIS se destaca que en España y en Italia la mitad de los docentes no son evaluados. Esto no suele ocurrir en casi ninguna profesión, y sí en la docente teniendo los profesores un papel tan importante. Esto es debido a que administraciones y profesores hacen un uso escaso de la evaluación del profesorado.

  • La puntuación obtenida por los directores españoles en liderazgo administrativo es inferior a la media y en liderazgo pedagógico es la más baja de dicho informe.

 

¿Qué opináis ahora acerca del profesorado? ¿Hubo algo que os llamó realmente la atención? ¿Eráis conocedores de todo lo comentado anteriormente?

A mí lo que verdaderamente me llamó la atención es que aún siga habiendo tanta resistencia por parte del profesorado para cambiar su metodología de trabajo, y más cuando se intenta que la enseñanza responda a las necesidades educativas individuales de cada alumno en particular.

Además desde mi punto de vista es fundamental que los docentes colaboren entre ellos, tanto por el bien del sistema educativo, como por dar un ejemplo de trabajo en equipo a sus alumnos.

Y en cuanto al resto de información mostrada en el informe me era conocida, ya que la hemos visualizado en diversas materias de nuestra formación como futuros pedagogos.

 

 

Webgrafía:

 

http://www.google.es/#hl=es&sclient=psy-ab&q=informe+talis+2011+OCDE&oq=informe+talis+2011+OCDE&gs_l=serp.3...5192.6498.0.7146.5.5.0.0.0.0.251.995.0j4j1.5.0...0.0...1c.1.wiDwgUXIXJE&pbx=1&bav=on.2,or.r_gc.r_pw.r_qf.&fp=5d8c805db526e7c8&bpcl=35466521&biw=1280&bih=938