4. Bienestar y malestar docente.

Una vez entrado en este bloque es conveniente hablar en general de lo que significa el Bienestar y el Malestar docente.

Bienestar y Malestar docente

BIENESTAR Y MALESTAR DOCENTE

  bienestar

Para hablar de este tema me gustaría mencionar el siguiente artículo de José M. Esteve, catedrático de la Universidad de Málaga.

Como todas las profesiones, la profesión docente tiene unos aspectos positivos y otros negativos. Sin embargo, la sociedad solamente resalta las ventajas de esta profesión, cosa que provoca que se idealice esta profesión y, por eso muchas veces, se critique a los docentes, cuando con otras profesiones no ocurriría tan frecuentemente.

Todos nos empeñamos en ver los aspectos positivos como el sueldo de los docentes, las vacaciones, las horas de trabajo semanales…. Sin embargo poco nos preocupamos por mirar los aspectos negativos.

Estos también existen, la profesión docente, trabaja con personas y las repercusiones que pueden tener los trabajos de este tipo en los profesionales que a ellos se dedican son de carácter psicológico, como pueden ser el  “síndrome del docente quemado” .

En esta línea de los aspectos negativos, encontramos la falta de valoración, por parte de la sociedad hacia los docentes, se da por supuesto  que su trabajo es fácil y que lo realizan en  muy buenas condiciones. Esto provoca que el docente se sienta mal, lo que influye notablemente en su trabajo, puesto que reduce la motivación del profesor a la hora de impartir y planificar sus clases, cosa que hará que la motivación de los alumnos también baje lo que conllevará a un fracaso del sistema educativo.

De otra forma también podemos decir que, como dije antes, al tratarse estos de problemas fundamentalmente psicológicos y de carácter “no físico” del profesional sean también más difíciles de darle solución. Y más todavía se sucede en el contexto de una sociedad, que en numerosas ocasiones, piensa que estas enfermedades del docente no son reales, sino que son creadas por el mismo para poder “disfrutar” de una baja laboral.

Cierto es también, que esta minusvaloración de la profesión docente, en mi opinión, viene dada por  la propia estima de los docentes acerca de su profesión. Es decir si nosotros mismos no apreciamos nuestra profesión nadie la va apreciar. Esto creo que es debido a que de un tiempo a esta parte la profesión docente se convirtió en una manera fácil y cómoda de conseguir un  trabajo estable para cualquier titulado universitario, independientemente de la formación pedagógica y vocación que este tuviese.

En este ámbito del bienestar y malestar docente, debemos recalcar en este último donde surgen cuestiones tan importantes como el Burnout.

Burnout

Hoy para seguir con la temática del Bienestar y malestar de los profesores me gustaría hablar del “Burn out” en la profesión docente. Para ello me gustaría, primeramente definir este término de manera global, y para ello utilizaré el siguiente artículo extraído de internet:

“El término "Burn out" procede del inglés y se traduce en castellano por "estar quemado". A mediados de los años 70 el psiquiatra Herbert Freudenberger describió el síndrome Burn out, aunque no con tal nombre, como una patología psiquiátrica que experimentaban algunos profesionales que trabajaban en algún tipo de institución cuyo objeto de trabajo son personas.

El psiquiatra trabajaba en una clínica de Nueva York y observó como la gran mayoría de los voluntarios que trabajaban con toxicómanos, en un periodo determinado -normalmente un año-, sufrían de forma progresiva una pérdida de energía, hasta llegar al agotamiento, síntomas de ansiedad y depresión así como desmotivación en su trabajo y agresividad con los pacientes.

 Su definición reagrupaba diversas manifestaciones de tensión que se daban en personas "adictas al trabajo":

"Sensación de fracaso y una existencia agotada o gastada que resulta de una sobrecarga por exigencias de energías, recursos personales y fuerza espiritual del trabajador".

En 1976, la psicóloga Cristina Maslach utilizó el término Burn out, empleado hasta entonces por los abogados californianos para describir el proceso gradual de pérdida de responsabilidad profesional y desinterés cínico entre compañeros de trabajo, para referirse a un conjunto de respuestas emocionales que afectaban a los profesionales de ayuda. Determinó que los afectados sufrían " sobrecarga emocional" o síndrome de Burn out y lo definió como "síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal que puede ocurrir entre individuos cuyo trabajo implica atención o ayuda a personas".

Esta patología recoge una serie de respuestas a situaciones de estrés que suelen provocar "tensión" al interactuar y tratar reiteradamente con otras personas y que se manifiesta en los diferentes aspectos.

Según Maslach y Leiter, "el mundo del trabajo es una arena agresiva en la cual el individuo trata de sobrevivir". Y el Burn out es el fracaso de este intento.

Según los estudios de Freudenberger este síndrome sería contagioso, ya que los trabajadores que lo padecen pueden afectar a los demás con su hastío, desesperación y cinismo, con lo que en un corto período de tiempo la organización, como entidad, puede caer en el desánimo generalizado. Otros autores como Savicki, Seidman y Zager formulan la posibilidad de que genere efectos epidémicos.”

  burnoutPara concretar más me gustaría hacer mención también a retales de otro artículo de la Junta de Andalucía que habla del Burn out en el profesorado.

Este artículo comienza diciendo que las condiciones de trabajo, las presiones de tiempo y el devaluado contexto escolar destacaban como principales fuentes de estrés en los primeros trabajos realizados sobre el estrés del profesorado hace ya dos décadas.

 Posteriormente se han señalado como importantes: el conflicto o ambigüedad de rol, el nivel de participación en la toma de decisiones, los sistemas de premios, la autonomía en el ejercicio de la actividad profesional, la evaluación del profesorado, la relación profesorado/alumnado, la falta de promoción y el apoyo que recibe de la organización.

Líneas más abajo del citado artículo también se  indica que tipo de profesorado es el más propenso a padecer este síntoma:

“Investigaciones realizadas opinan que el profesorado más quemado es aquél que tiene alumnado difícil, por lo que se enfatiza la influencia de las dificultades en el manejo de las interacciones en el aula como una de las fuentes fundamentales del burnout.”

Por último me gustaría mencionar también las consecuencias en el docente que produce este fenómeno, puesto que son importantes, tanto desde el punto de vista profesional (impuntualidad, abundancia de interrupciones, evitación del trabajo, absentismo, impuntualidad, falta de compromiso en el trabajo, un anormal deseo de vacaciones, una disminución en la autoestima, así como una incapacidad para tomarse a la escuela en serio, e incluso al abandono de la profesión); y por ende económico, como desde el aspecto humano.

En lo que refiere al “burn out” me gustaría mencionar que tras consultados diversos artículos actualmente existe una corriente investigadora que afirma que aunque dicho síndrome se puede dar en cualquier profesional que se dedique al trato con personas, es la profesión docente la más propensa a padecerlo.

Esto, en mi opinión, se justificaría porque si el trato con personas en sí mismo, ya es complicado, más complicado es todavía con adolescente y niños, puesto que sus cuerpos están sufriendo continuamente cambios, lo que provoca que tengan un comportamiento más “extraviado” que las personas adultas. Además a esto también le podemos añadir que los alumnos de hasta 16 años acuden a la escuela de forma obligatoria, lo que puede provocar, y de hecho provoca, anomalías en las relaciones que en esta institución se desenvuelven.

WEBGRAFÍA

 Añadaido a este problema en el momento actual surgen los recortes y unos de los colectivos mas importantes es el de la educación de ahí la importancia de la conocida como "Marea Verde".

Marea verde

Para explicar y comentar el fenómeno de la Marea Verde usaré el siguiente artículo de www.wikipedia.org (http://es.wikipedia.org/wiki/Marea_Verde):

“Se denomina Marea Verde al conjunto de protestas contra los recortes en la educación no universitaria que comenzaron a producirse en España, principalmente en la Comunidad de Madrid, al principio del curso escolar 2011/2012.

Causas

El desencadenante inmediato del conflicto fue la publicación el 4 de julio de 2011 de las instrucciones de principio del curso escolar 2011/2012 que suponían de facto la no renovación de más de 3.000 profesores interinos debido al aumento del horario lectivo del resto del profesorado de secundaria en dos horas, si bien ya desde años anteriores se habían sucedido otras medidas que habían deteriorado gravemente tanto las condiciones de trabajo de los docentes como la propia calidad de la enseñanza pública en Madrid. Entre ellas podemos citar:

  • El progresivo aumento de ratios en escuelas infantiles, colegios e institutos tanto públicos como privados concertados de la Comunidad de Madrid, iniciado ya desde 2005 bajo el mandato de Luis Peral como consejero, que fue sucesivamente justificado como algo positivo que permitiría a los padres una mayor libertad en la elección de centro al aumentar el número de plazas sin costo para la Administración.
  • La eliminación de 23 de los 28 centros de formación del profesorado al final del curso 2007/2008.
  • La supresión de 20 de aulas de enlace y compensatoria y la reducción de 11 grupos del bachillerato nocturno al inicio del curso 2009/2010.
  • La devaluación práctica de los títulos de las Escuelas Oficiales de Idiomas madrileñas como consecuencia de la aplicación del MCERL, puesto que estos centros no imparten ni homologan mediante pruebas niveles superiores al B2, mientras otras regiones como Castilla-La Mancha, Andalucía, Navarra o Baleares sí imparten alguno de ellos. Además estos centros tuvieron que adelantar sobre la marcha el inicio del curso debido a la supresión de las clases de los viernes por falta de personal.
  • El recorte de 34 de los 85 inspectores educativos accidentales de la Comunidad de Madrid en marzo de 2011 tras un concurso oposición denunciado por irregularidades en la elección del tribunal, algunos de estos funcionarios tenían más de 20 años de experiencia en el ejercicio de la función inspectora.
  • El brusco descenso de la Oferta Pública de Empleo docente. Como consecuencia de los recortes en las oposiciones a maestros de Madrid. Se pasa de ofertar 3.500 plazas en 2009 a 489 en las de 2011, cuyas pruebas finalmente se desarrollarían a lo largo de 2012. Además el Gobierno Regional eliminó unilateralmente el derecho de los interinos que hubieran trabajado durante más de cinco meses y medio a cobrar el sueldo correspondiente a los dos meses del verano.
  • La existencia de 747 profesores funcionarios en expectativa de destino (cobrando por permanecer a disposición en su domicilio) pocos días antes del inicio de curso 2011/2012. Esto fue posible por no haber calculado la consejería correctamente los cupos de profesorado correspondientes a cada centro tras aplicar los recortes.Muchos de estos funcionarios tras haber aprobado una oposición por turno libre o incluso por promoción interna se vieron finalmente obligados a realizar sustituciones cambiando de centro cada poco tiempo a lo largo de todo el curso.
  • Diversos recortes salariales ordenados tanto por el gobierno central como por el autonómico: el 5% sobre la masa salarial total y el 20% sobre ambas pagas extras respectivamente.
  • La supresión en todo el Estado de la llamada jubilación LOE, prórroga de la jubilación LOGSE, que permitía a los docentes retirarse de forma anticipada con gran parte de su sueldo y una compensación económica si tenían más de 28 años de servicios prestados. En 2010 la Comunidad de Madrid ya había suprimido su parte en la gratificación a los docentes que se jubilaban.Este último año de condiciones ventajosas tuvo como efecto colateral el retiro anticipado de buena parte de quienes cumplían estas condiciones en 2010, último año de vigencia de la misma, situación que la Administración aprovechó para amortizar buena parte de sus plazas.

El origen del nombre

El nombre otorgado a la protesta se debe a una etiqueta creada en Twitter que hacía referencia al color de las camisetas vestidas por los manifestantes. Estas prendas, que llevaban inscrito el lema "Escuela pública de todos, para todos", fueron diseñadas varios años antes de que estallara el conflicto por la Plataforma por la Escuela Pública de Vallecas. La Plataforma por la Escuela Pública decidió en una asamblea celebrada a primeros de julio del 2011 llamar a llevar la Camiseta Verde con este lema en el primer día de curso 2011/2012. El llamamiento a esa acción se hizo a través diversos blogs y grupos de Facebook. Todo ello, a raíz del expediente sancionador incoado a una profesora que las vestía mientras aplicaba unas pruebas oficiales en un centro privado concertado de Madrid. Según la funcionaria declararía posteriomente, la camiseta era usada habitualmente en los centros públicos del distrito. La sanción provocaría una manifestación de repulsa ante la sede territorial de educación en la que cientos de docentes expresaron su rechazo vestidos con la misma camiseta.

El uso de esta prenda como símbolo del movimiento se ha visto perseguido no sólo desde autoridades educativas sino desde el mismo Congreso de los Diputadoso la Junta Electoral de Zona de Madrid, organismo ante el cual se produjeron más de 200 denuncias al respecto que podrían suponer hasta un año de cárcel para los que la vistieron durante la jornada electoral. Asimismo, los sindicatos y plataformas agrupados en el movimiento de la Marea Verde denunciaron durante el conflicto la restricción del acceso a determinados edificios públicos a portadores de la camiseta, habiendo dado lugar a sanciones administrativas que podrían derivar en responsabilidades penales

Inicio del conflicto

En julio de 2011 Lucía Figar, consejera de Educación y Empleo de la Comunidad de Madrid, decidió unilateralmente la no renovación de más de 3.000 profesores interinoscomo resultado de elevar en dos horas el horario lectivo del resto de los docentes.Según sus propias palabras esta medida permitiría ahorrar 80 millones de euros. Muchos de los profesores que vieron así truncado su futuro profesional habían desarrollado su labor docente en centros públicos durante años aprobando varias oposiciones sin obtener plaza como funcionarios.

Críticas

Además de la destrucción de 3.000 empleos los críticos con esta medida utilizaron entre sus argumentos los siguientes:

  • La medida contribuía a aumentar la carga de trabajo del profesorado y con ello a deteriorar la calidad de la enseñanza. Además se imposibilitaba realizar las horas de tutoría y atención a los alumnos, el mantenimiento de los equipos informáticos o de servicios como la biblioteca escolar o las prácticas de laboratorio.
  • No se habían respetado las compensaciones previstas por la LOE por cada hora adicional a las 18, situación por la cual la Asociación de Inspectores Educativos de Madrid (ADIDE) la cuestionó públicamente por no mejorar la calidad educativa generando "inseguridad jurídica" al no haberse respetado las compensaciones previstas por la ley, de tal forma que "no sabían que decirle" a los directores con respecto a los horarios ya que se trataba de una interpretación "torticera" de la normativa estatal elaborada para recortar de plantillas.Por estos mismos motivos la asociación mayoritaria de directores de instituto (más de 2/3 de asociados) exigió infructuosamente la dimisión de la consejera.
  • El ahorro generado por la medida era superado con creces por los beneficios fiscales que el gobierno regional otorgaba en la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos a la educación privada no concertada, cuyo coste se estimaba en 90 millones de euros anuales. De hecho, estas deducciones fiscales habían sido recientemente ampliadas para que hasta las familias de rentas más elevadas (30.000 euros de ingresos anuales por cada miembro de la unidad familiar) pudieran beneficiarse de ellas y deducirse hasta 900 euros por hijo en conceptos de escolarización, vestuario de uso exclusivo escolar o actividades extraescolares. Este hecho irritó a la comunidad educativa que vio en esta medida un desvío de fondos públicos a la educación privada.”

En mi opinión este movimiento que se explica arriba es debido a los recortes en educación, es negativo por un lado, puesto que es debido a los recortes en educación lo que perjudica gravemente a toda la sociedad y en mayor medida a los docentes y profesionales de la educación.

Pero por otro lado, tiene un aspecto positivo, este movimiento hizo posible ver al colectivo profesional de la educación unido, y al mismo tiempo, mostrar a la sociedad que la educación y sus profesionales son un colectivo formado y altamente instruido, que tienen una función social muy importante.

En conclusión, los movimientos sociales de este tipo no son deseables, pero al mismo tiempo dan a ver a la sociedad que hay colectivos profesionales que son muy necesarios en la sociedad y que de ellos depende el desarrollo de la misma.

Todos estes contratiempos del mal estar harían de esta una profesión insufrible si las personas y los profesionales no contasen con actitudes propias para "defenderse" psicologicamente de ellas. he aqui la importancia de la Resiliencia.

Resiliencia

resiliencia En esta entrada voy hablar del término explicado en clase “RESILIENCIA”, puesto que me parece uno de los aspectos importantes con los que debe contar un docente para no caer en diversos factores que provocan malestar en su profesión.

Para ello voy ofrecer primeramente una definición de dicho término extraída de www.wikipedia.org:

“El término resiliencia se refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas. Cuando un sujeto o grupo (animal o humano) es capaz de hacerlo, se dice que tiene una resiliencia adecuada, y puede sobreponerse a contratiempos o incluso resultar fortalecido por éstos. Actualmente la resiliencia es considerada como una forma de psicología positiva no encuadrándose dentro de la psicología tradicional.”

Siguiendo en la línea de la resiliencia y relacionándola con la educación; aperece la acción de educar en la resiliencia. Buscando información sobre esto encontré en internet un artículo que lo explica de la siguiente manera:

“Se sabe que un niño con buena autoestima se transformará en un adulto con buena capacidad de resiliencia, por lo que estará preparado para superar los obstáculos que encuentre a lo largo de su vida.

Es importante que a los niños se les guíe durante su primera etapa de vida de forma eficiente, a fin de que desarrollen una forma constructiva de enfrentarse a la vida; que se los motive positivamente para que puedan enfrentarse a las diversas situaciones que pudieran anteponerse en su camino y consigan sobrellevarlas sin sufrir un daño profundo.

Todos los padres deberían ser conscientes de que la felicidad  de sus hijos no será algo provocado por la casualidad o la buena suerte; nada más lejos de la realidad. Una de las mayores responsabilidades de los padres es poner a disposición de sus hijos una serie de herramientas positivas que ayuden a la formación de un nivel alto de resilencia frente a los problemas; para ello es ideal brindarles comprensión, optimismo, buen humor, afecto y ayudarlos a aceptarse y confiar en ellos mismos. Por el contrario, aquellos niños que son maltratados, humillados o incomprendidos son menos propensos a conseguir enfrentarse sanamente a los conflictos.”

 Llegados a este punto encontramos el porqué de la importancia de la resiliencia en la educación, puesto que, por un lado es conveniente para el docente. Este si es resiliente desempeñará mejor su trabajo, puesto que, sabrá y tendrá mayores capacidades para resolver los problemas surgidos día a día con el trato de los alumnos, y no solo eso, además también afectará menos en su trabajo los problemas surgidos en otros ámbitos de su vida.

 Y finalmente por otro lado, aparece, como indiqué líneas arriba la educación en la resiliencia, lo que llevará a una mejor construcción de la personalidad de los alumnos, y a una mejor construcción del tan anhelado sentido crítico de cada individuo.

 Pero la consecución de este tipo de educación pasa por conseguir primero el “establecimiento” de la resiliencia en la clase docente, puesto que si un docente es resiliente sabrá y será capaz de instruír a un alumno en y para la resiliencia.

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