E-Conclusiones

E-Conclusiones

Última actualización de en Jorge Boga Martínez

    A lo largo de cuatrimestre hemos trabajado profundamente el tema de la tecnología educativa, accediendo a conceptos y contenidos que, aún usando a diario diferentes dispositivos y creyendo que los controlamos, aún no conocíamos. Además, se han tratado diversas temáticas no sólo centradas en las aulas, intentando demostrar que la educación no se da sólo en los colegios, sino en todos los niveles y ámbitos de nuestras vidas, estando la tecnología cada vez más presente en ellas.

     En la actualidad, parece que un cambio, una innovación, aparece y al segundo se produce otra. Parece que entre pestañeo y pestañeo, el mundo ha cambiado un poco y cada vez se aplica más la típica frase de “ renovarse o morir “ ( tan desafortunada en muchas ocasiones), quién no se une al avance, se queda atrás. Pero, ¿son todas las innovaciones reales? Es decir, somos conscientes de que, por ejemplo, nuestros teléfonos móviles han cambiado desde el 2000 hasta ahora, pero en los últimos años, un modelo sucede a otro en cuestión de meses, incluyendo pequeñas modificaciones que sirven para, simplemente incitar al consumo. Ante esta situación debe actuar la educación. Debemos conseguir que las personas sean realmente críticas, que tenga una opinión propia y real basada en el conocimiento y que no se limiten a asumir lo que alguien les ha dicho, como una verdad absoluta. Por un lado, debemos conocer las intenciones comerciales que las empresas tienen, apoyándose en cuestionables procesos como la obsolescencia programada, o la simple creación de publicidad dedicada a generar falsas necesidades en las personas. Por otra parte, como se recoge en anteriores páginas es necesario que la sociedad actual se pare a pensar en el uso que se le da a la tecnología, ya que sabemos que en diversas ocasiones se sobrepasan límites que pueden ser considerados poco éticos y en realidad la tecnología puede ofrecernos más cosas positivas que negativas. Su aplicación en la educación, siempre y cuando se realice de forma transversal, manteniendo una estrecha relación con el resto de materias, puede favorecer determinantemente los procesos educativos, generando mayor motivación y permitiendo un acceso a la información y a diversos contenidos en segundos. Un ejemplo es la experiencia recogida en la entrada “Experiencia tecnológica en espacios educativos”.

     Se debe diferenciar entre educar para la tecnología, es decir, enseñar lo qué es la tecnología, sus componentes, su utilidad, su funcionamiento y educar con la tecnología, que haría referencia a los procesos educativos en los que se utilizan dispositivos tecnológicos para la consecución de unos objetivos o metas. En definitiva se deben aprovechar las opciones que la tecnología ofrece, adaptándola, por supuesto al medio en el que se pretenda emplear.

     La tecnología debe ir de la mano de la Educación, permitiendo así explotar al máximo las potencialidades que ambas guardan