3. Planificación del viaje

3. Planificación del viaje

Última actualización de en Sara Cancelo Pereiro

Cuando un día decides realizar un viaje por carretera, decides abandonar ciertos "lujos" de los viajes planificados, pero a su vez obtienes multitud de cosas positivas que no tendrías de la otra manera.

 

Viaje II

En cuanto a los supuestos lujos que pierdes al decidir viajar de esta manera, podemos identificar algunos muy claros. Para empezar, de esta manera debes ser tú mismo quien planifique y reflexione sobre las cosas que van a pasar o como quieres que este viaje sea (lo cual lo hace tuyo propio, pero te lleva más trabajo, preparación, búsqueda de información, etc.). También  abandonas la importancia del llegar a un sitio rápidamente para centrarte en la importancia de cómo llegar hasta ese lugar (un viaje en avión te permite desplazarte rápidamente, pero no te permite disfrutar de las vistas ni aprovechar lugares intermedios entre tu lugar de partida y el de destino ). Pero sobre todo te hace ser uno más del grupo con el que viajes (abandonando el papel principal dentro de tu propio viaje).

Sin embargo, realizando un viaje por carretera, planificando tu tú propia ruta y dejando lugar a la improvisación, tú puedes ser el centro de esta experiencia, vas a poder decidir sobre cada uno de los pasos que vas a seguir, podrás adaptar a tus necesidades cada momento, existirá gran flexibilidad e individualización y sobre todo buscaras que este viaje te llene como persona en todos los sentidos.

Creo que, ya inicialmente, el paso por este portafolio es una experiencia que se iguala a esta modalidad de viaje. Cuando hemos comenzado esta experiencia, nos damos cuenta que vamos a abandonar los viajes "prefabricados, estáticos e inflexibles", es decir, vamos a abandonar una metodología grupal por medio de clases magistrales y donde cada uno solo somos parte del grupo de “viajeros” dentro de una asignatura establecida, con las actividades planificadas y a los que se busca que aprendan unas cosas marcadas (lo que suele llevar a un aprendizaje memorístico, como si solo quisieran que vieras los “monumentos principales” y no que puedas ver también las cosas que te interesen).

Por ello, desde un principio asumimos que este viaje iba a ser mucho más especial.

Este viaje por carretera va a mezclar la parte marcada por las guías ( o lo que es lo mismo, una parte de actividades más específicas, dirigidas por las pautas de la asignatura y las recomendaciones de la docente en el trabajo en el aula) y otra parte más personal, como parte de nuestra propia planificación del viaje, donde vamos a poder profundizar en las cuestiones que más nos interesen, donde podremos desviarnos a algún mirador para ampliar lo que vamos a observar en este viaje, donde podremos tener algún compañero de viaje durante el trabajo en grupo, etc.

 

¿Nos vamos de viaje?

Cuando descubrimos que volvíamos a esta red, todos comenzamos a planificar como íbamos a desarrollar nuestro viaje. Algunos salieron nada más enterarse, como si lo importante fuera salir primero y no el proceso. Sin embargo, en mi caso, me dedique a planificar este viaje, a captar la esencia de la asignatura antes de comenzar. Como se puede ver, ya reflejé mi inquietud en mi primer tweet:

“Tratando de recapitular y continuando con el learning by doing... postureo Stellae volvemos a la carga”

 

Viaje III

Para ello, tuvimos que hacer nuestra maleta personal, donde metimos todos esos aprendizajes, experiencias, ideas e interrogantes sobre el mundo de la educación. Como pasa muchas veces, en un principio, al no saber cómo va a ser ese viaje no tienes claro que todo lo que crees necesitar vaya a ser útil y tampoco sabes si vas a necesitar cosas que no tienes, por lo que te crea cierta inseguridad. En mi caso, al principio de la materia creía que esta maleta estaba mucho más vacía de lo que yo creía que iba a necesitar para este viaje. En muy pocas ocasiones analizamos cuestiones en relación a los docentes, por lo que me sentía insegura con los conocimientos con los que partía, pero descubrí que no era algo aislado del sistema educativo, por lo que pronto comencé a relacionarlo con otras materias y experiencias, usando al final gran parte de las cosas de mi maleta personal. Con las primeras entradas tratamos de meter en la "maleta" toda esa información inicial de la que partíamos, como en el primer blog y archivo.

Contextualización y Vocación

Por ello, como si de mi viaje se tratara, tuve que decidir a donde quería llegar, como iba a ir hasta ese lugar y si, además de mi maleta, estaba preparada y si tenía el coche a punto. El vehículo para este viaje es esta red social, donde ya realicé mis primeras prácticas de conducción el año pasado. A pesar de que la experiencia fue difícil en ocasiones, como siempre pasa cuando nos sacamos el carnet, cuando me enfrenté a este nuevo viaje aun me consideraba una conductora novel, por lo que me quedaba enfrentarme a retos de adaptarme bien al “coche” (a esta red y sus nuevos entornos, como los grupos).

En base a este tipo de portafolios, me quedo claro que mi destino era incierto, ya que iba a resultar un viaje por la geografía del conocimiento de la formación y el desarrollo del profesorado, pero sin pautarme ninguna parada en especial, más que las fijadas en nuestra guía de principales lugares a visitar (nuestra docente).

Además, antes de empezar, tuve que buscarme un compañero de viaje, alguien con quien asumir algunos gastos y el cual iba a acompañarme a ciertas paradas y con el que reflexionar cuestiones de interés. En este caso escogí a Brais Corral Otero, un buen acompañante que desde un principio de propuso realizar estas visitas juntos de la manera más cooperativa y  amena posible.

 

 

Ahora que ya teníamos todo preparado, solo nos quedó montarnos en el coche y comenzar a hacer kilómetros, en busca de un destino un tanto incierto pero con la mente en aprender de todo el viaje.

Viaje IIII