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Diálogo 4: Reflexiones sobre la imagen social de los docentes y el tratamiento que hacen los medios de su labor

En este nuevo encuentro se suman dos colegas pedagogos, y comienzan sacando el tema de cómo ha ido cambiando la percepción que tiene la sociedad sobre los docentes en los últimos años.

Este tópico, salió a la palestra a raíz de un estudio que confirmaba que la sociedad española tiene la percepción de que en los últimos veinte años la imagen social del profesor ha empeorado. Sin embargo, este estudio demuestra empíricamente que la imagen real que tiene la sociedad sobre el profesorado no ha decaído en las últimas décadas aunque la percepción generalizada es contraria.

Los cuatro pedagogos se preguntaban sobre los resultados de este estudio, y lo cierto es que todos barajaban la hipótesis de que podría ser debido a la pérdida de poder y autoridad de la figura del docente dentro y fuera del aula combinado con la distorsión social negativa que provocan los medios de comunicación.

Sin embargo, Pedro argumentaba que ello no debería suponer ningún impedimento a que fuesen respetados tanto dentro como fuera del aula. La principal razón sería que un docente no debe dirigir el proceso de enseñanza y aprendizaje  de forma autocrática, sino que debe ser un modelo de conducta a seguir y un guía hacia el conocimiento.

A este respecto, Antonio añadía que para reforzar la figura del docente en la sociedad y en las aulas se debería seguir el camino de aquellas culturas en las que se valora el esfuerzo, la sabiduría y el comportamiento recto, como es el caso de numerosas culturas asiáticas influenciadas por el confucionismo, en las que los docentes son figuras respetadas solo por debajo de los emperadores. Y es que, en opinión de Antonio, no se puede prender cambiar los modelos de autoridad, respeto e implicación de la sociedad en la educación sin cambiar sus valores, creencias y costumbres. Aunque este proceso sea arduo y lento, debería liderarse desde el propio sistema educativo con en el objetivo de provocar un cambio social duradero y profundo como ha ocurrido durante siglos en numerosas sociedades.

En esta línea, María opinaba que el camino hacia un cambio tan profundo en nuestra sociedad sería arduo y requeriría de una visión política mucho más allá de los tiempos que marca nuestra democracia moderna y el sentido de responsabilidad de nuestros políticos. Añadía además que el único camino posible para que este cambio se convierta en una realidad puede ser la reflexión crítica que hagan las sociedades occidentales al darse cuenta de que su mayor desventaja comparativa con otras culturas radica en su excesivo individualismo.

Finalmente, los cuatro pedagogos reflexionaban sobre si la imagen social estaría íntimamente relacionada con el tratamiento que hacían los medios de comunicación. En este sentido, los colegas realizaban un repaso la imagen que proyectaban los diferentes medios (audiovisuales, cine y prensa escrita):

En primer lugar, Juana argumentaba que en los medios de comunicación predomina en exceso la representación de visiones sesgadas de la educación, en ocasiones muy poco informadas y que demasiado a menudo, abusan  del morbo y la polémica para atraer lectores o espectadores. Aunque como afirmaba Antonio, este hecho se debe a los intereses económicos de los medios de comunicación y a la ideología de sus directivas, en el fondo el origen de este fenómeno está en las preferencias de la audiencia o cuanto menos a su pasividad. La mejor muestra de esto es que en la medida en la que los espectadores rechazasen este tipo de contenidos, los medios de comunicación tendrían que desecharlos por motivos de mercado pero muy al contrario la mayoría de la sociedad los consumen o al menos toleran de forma pasiva algo que en otros países seguramente sería bien distinto.

Finalmente, María apuntaba tres vías para cambiar de forma apreciable la proyección de la docencia en los medios de comunicación las cuales podrían ser:

  • Inculcar en mayor medida un código deontológico periodístico más estricto que refuerce el rol de los medios de comunicación como informadores objetivos y veraces.
  • Formar a la ciudadanía para que demande contenidos de mayor calidad y un tratamiento más profesional de la actualidad, buscando sistemáticamente no solo aquello que reafirme sus convicciones personales, sino muy especialmente aquello que las confronte con otras visiones del mundo.
  • Movilizar a la comunidad educativa para que traslade a los medios una visión más objetiva y veraz de la docencia.

 

Cómo ha cambiado la percepción de sociedad sobre la profesión docente

 

La docencia bajo la mirada de los medios de comunicación

Diálogo 4