2.2 Otro punto de vista sobre los portafolios.

Portfolio Europeo de las Lenguas

En una de las primeras clases trabajamos sobre el significado de los portafolios (portfolio, cartafol...), sus funciones, tipos e incluso su estructura. Me ha parecido interesante recoger aquí un modo de empleo diferente de los portafolios y no limitarme a trasladar los conceptos que nos ha proporcionado nuestra profesora.

Considero que los portafolios son una herramienta de trabajo de gran utilidad y que además, ofrecen un amplio abanico de posibilidades. A pesar de ser una gran herramienta de aprendizaje autónomo, parece que su uso no está muy implantado en nuestro país. 

Mi experiencia personal con los portfolios es bastante fortuita; sin el apoyo y feedback necesario cuando se trabaja de forma autónoma. Esto se debe a que en el ambiente universitario, rara es la ocasión en la que después de un gran esfuerzo se reciba algo más que una calificación. Puede que trabajar con portfolios de manera puntual y en periodos de tiempo limitados no sea la forma ideal de desarrollarlos. A pesar de eso, creo que es muy enriquecedor trabajar con portfolios, aunque sea de forma limitada. 

En esta entrada, me gustaría aportar una visión más sobre los portfolios. En la materia de Desarrollo Curricular del Área de Lengua Extranjera que cursé el último año de Magisterio, de la mano del profesor Jose Manuel Vez, conocimos el Portfolio Europeo de las Lenguas (PEL). El Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCERL) ofrece la posibilidad de que los alumnos puedan realizar su propia evaluación; ofrece la posibilidad de autoevaluarse. Dicha autoevaluación de las competencias se realiza mediante el PEL.

El Portfolio Europeo de las Lenguas es una herramienta de trabajo dirigida al estudiante de lenguas (dentro del contexto escolar o fuera de él), su origen es fruto de la política lingüística del Consejo de Europa. Se basa en las escalas de nivel que establece el MCERL.  Este portfolio tiene dos funciones esenciales: la pedagógica y formativa (en lo que al proceso de registro del aprendizaje se refiere) y la informativa. La función informativa recoge los resultados o producto de este proceso, ya sea mediante la compilación de certificados de lenguas o de actuaciones lingüísticas. Esta iniciativa del Consejo de Europa tiene como objetivo fundamental, además de la función informativa que favorece la movilidad del alumnado en Europa, el de mejorar y actualizar los procesos de E-A de lenguas basados en la comunicación y el uso, propiciando la reflexión y autoevaluación por parte de los estudiantes y la potenciación de los valores interculturales.

El PEL es facilitador del aprendizaje de lenguas porque permite al estudiante establecer sus necesidades y objetivos. Además, desarrolla su capacidad de reflexionar sobre el proceso que está siguiendo y de autoevaluar su progreso con la finalidad de determinar sus logros y sus carencias. De esta forma tomará decisiones necesarias para avanzar en su aprendizaje, lo que potencia su autonomía y motivación. Así, el estudiante es consciente de su aprendizaje y también es autocrítico, algo imprescindible en el camino hacia la autonomía personal.

Partes que forman el PEL:

a) Pasaporte de lenguas. Informa de las competencias lingüísticas de su titular a partir de su perfil lingüístico (autoevaluación en relación a las escalas de nivel del MCERL), las certificaciones/acreditaciones obtenidas y el resumen de sus experiencias de aprendizaje de lenguas.

b) Biografía lingüística. Tiene como objetivo ayudar al titular a reflexionar sobre su historial lingüístico y sus habilidades, sobre su proceso de aprendizaje, así como sobre sus planes de aprendizaje.

c) Dossier de materiales. Incluye una selección de muestras de trabajos realizados y materiales utilizados (escritos, audio, vídeo,...).

Cabe mencionar que este portfolio es una herramienta con múltiples usos y funciones, ya que es propiedad del estudiante y también de estudiantes adultos. También podemos incluir a los profesores, puesto que deben mantenerse en un proceso de aprendizaje continuo, éstos pueden decidir utilizarlo de forma autónoma al margen del contexto educativo formal. En el contexto del aula, es una herramienta muy útil gracias a su flexibilidad y adaptabilidad a distintos usos, ya que sus partes se pueden trabajar a niveles diferentes.

El PEL puede ser un punto de reflexión conjunta, de estudiantes y profesores, con el fin de establecer objetivos y estrategias de aprendizaje, de autoevaluación y coevaluación. Además, es una gran ayuda para el profesorado, que dispone de un registro de datos que le proporciona una información muy valiosa sobre el proceso de aprendizaje del alumno, para así ayudarlo a que fije objetivos de aprendizaje y la forma de evaluarlos. Adquirir la competencia de autoevaluarse es un requisito indispensable para progresar en el conocimiento de una lengua y permite, a quien ya la tiene, poder aprender fuera de los centros de enseñanza para hacerlo a lo largo de su vida (“Life long learning”). Hoy en día la gente vive a un ritmo muy acelerado pero en la apropiación de competencias lingüísticas no caben las prisas.

Para terminar diré que  los portfolios, sean del tipo que sean, favorecen el papel del profesor como guía en el aprendizaje; nunca como un observador impasible. Ayudándose de esta valiosa herramienta los profesores pueden evaluar a los estudiantes y guiarlos en sus errores y dudas. De esta forma el alumno es el único protagonista, atendiendo a sus características e intereses individuales y personales, así como a sus necesidades.

Para más información podéis consultar el libro de:

González, Piñeiro, M., Guillén, Díaz, C., Vez, J. M., Didáctica de las Lenguas Modernas. Competencia Plurilingüe e Intercultural. Editorial: Síntesis S.A. Madrid.