4. Cara azul: Colaboración

4. Cara azul: Colaboración

Última actualización de en Mónica Boullón

 

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Después de los colores tan vivos que hemos tratado, ha llegado el momento de sumergirnos en la cara azul, significando tranquilidad, nostalgia… la necesidad de sentir que no estamos solos ante un reto como es el cubo de rubik. El intercambio de pareceres, la ayuda, el apoyo mutuo, la colaboración enriquecen,  sin ninguna duda, la práctica asesora y educativa. Por lo que tenemos que intentar sumergirnos en cada una de las piezas que componen esta cara porque aunque se trata de un bonito azul cielo como podremos ver tiene entremezclados azules mucho más intensos y oscuros. Muestran la oscuridad de la sociedad que trata de rivalizar, un objetivo absurdo porque estamos caminando todos hacia el mismo objetivo, mejorar el proceso educativo.  Cuando se produce una rivalización siempre hay un perdedor, la pregunta en este caso sería. ¿Cual queremos que sea el perdedor en nuestra comunidad educativa?

 

A continuación os dejo un archivo en el que he reflexionado acerca de la colaboración y cooperación junto con la competitividad. En el cual podréis observar que la competitividad siempre que se entienda en el sentido adecuado y no como una rivalidad puede caminar junto de la mano con la colaboración. En un principio puede resultar contradictorio lo mencionado, sin embargo, pretendo mostraros cómo pueden darse simultáneamente  en nuestro día a día y de hecho es necesaria la existencia de esta triangulación, desde mi punto de vista. Por ello os invito a que os sumerjáis en esta pieza tan interesante…

 

 

 La idea que debéis de tener tras su lectura es que dentro de una organización escolar se debe potenciar al máximo la colaboración y cooperación con los demás y la competición consigo  mismo, es decir, cooperar para aprender cada vez más, dentro de las posibilidades propias que vengan determinadas por las capacidades individuales, o lo que es lo mismo, cooperación interindividual y competición intraindividual.

 

Evidentemente, la tarea de atender al complejo educativo, es complejo y difícil en ciertas circunstancias escolares actuales. Cuando uno se enfrenta en solitario a situaciones de ese calibre, es muy probable que, salvo excepciones, pronto se vea superado por la tarea y, por ello, renuncie a los planteamientos más innovadores y se conforme con las respuestas tradicionales o con la justificación de que es «imposible» cambiar la realidad.

 

Por esta razón resulta estratégico, para avanzar en la dirección de una educación inclusiva, el ser capaz de  mantener una amplía y tupida red de apoyos, colaboraciones y ayudas mutuas, como procedimiento para hacer frente a las tareas y decisiones complejas y éticamente controvertidas que han de tomarse. En esa red, son nudos esenciales los formados por las estrategias de colaboración y participación entre los centros,  las familias y la comunidad en la que en la que nos encontramos. También lo son los lazos de apoyo mutuo entre profesores, o los alumnos entre sí a través de estrategias de trabajo cooperativo. O lo que es lo mismo:

 

Las escuelas ya no pueden ser castillos fortificados dentro de sus comunidades. Ni los docentes pueden considerar que su estatus profesional es sinónimo de autonomía absoluta. Las fuerzas del cambio ya  se hacen sentir dentro de incontables aulas... Dentro de los retos y las complejidades de estos tiempos postmodernos, los docentes deben encontrar más y mejores maneras de trabajar con otros en interés de los niños que mejor conocen. Deben reinventar un sentido de profesionalidad de modo que no les ponga por encima ni aparte de los padres y el público en general, sino que les de la valentía y la confianza necesaria para entablar un trabajo franco y autorizado con otras personas... Pero no cualquier tipo de trabajo conjunto de los docentes con otras personas ajenas a la escuela resulta beneficioso para los alumnos que están dentro de ella. Las asociaciones deben ser significativas y morales, no cosméticas o superficiales"

Hargreaves (1998, pp. 35-36)

http://stellae.usc.es/red/blog/view/42201/colaboracin-por-hargreaves.

 

Por lo que respecta a dichas estrategias y técnicas de participación quiero mostraros las piezas que componen esta cara azul pero desde una perspectiva mucho más práctica, considero necesario y esencial tener los recursos y conocimientos necesarios para poder aplicar los conocimientos a la práctica en todas las ocasiones. Sobre todo tratándose de un tema con el que se está abordando, que carecería de sentido conocer su definición pero no como aplicarlo dentro de nuestra práctica profesional.

 

Para empezar adjunto un documento acerca del programa ARCE (Agrupaciones y Redes de Centros Educativos). Este programa se está llevando a cabo en todo el territorio español desde el año 2006. Tiene como finalidad establecer cauces de colaboración para formar agrupaciones y redes de centros o instituciones del ámbito educativo de diferentes comunidades autónomas, a través de la elaboración de un proyecto común, con el fin de compartir experiencias, mantener y generalizar iniciativas de innovación que faciliten mejoras en la práctica educativa.

 

El Programa ARCE se enmarca en los programas de cooperación territorial que el Ministerio de Educación promueve, en colaboración de las comunidades autónomas, con el fin de contribuir a la mejora del sistema educativo en aquellos aspectos que se consideran esenciales para el aumento de la calidad de la educación.

http://stellae.usc.es/red/blog/view/45024/el-programa-arce

 

 

Además de tener recursos materiales es necesario tener conocimiento de cuál debe ser nuestra actitud en un centro en el que pretendemos establecer cauces colaborativas para alcanzar de esta forma los objetivos que nos fijamos previamente. Ya que no basta con tener programas con el anteriormente mencionado sino que además nuestra actitud  debe propiciar que puedan llevarse a cabo programas como estos. Por ello adjunto el siguiente documento en donde muestra algunos de los principios que se deben tener en cuenta. Pues cuando se está construyendo esta relación de trabajo entre asesor y centro es muy importante poder concretarla de forma práctica, en un proceso de trabajo en el que las tareas, las estrategias y técnicas para realizarlas estén bien identificadas. Es decir, no debe quedarse en una mera declaración de buenas intenciones y propuestas de trabajo sino que tenemos que encontrar la forma de llevarla a la práctica.

http://stellae.usc.es/red/blog/view/57694/la-prctica-colaborativa

 

 

 Tenemos que asumir de una vez por todas, el tránsito de un modelo presidido por valores tal como la alineación, la asimetría, el expertísimo, la ignorancia de los prácticos a otro presidido por la colaboración, el trabajo en equipo, la autonomía, la horizontalidad y simetría en la relación, la igualdad de estatus en la toma decisiones, etc, no es una tarea sencilla.

 

Es decir, aunar los esfuerzos y disponer de competencias de cada cual en torno a un objetivo común, generando un todo que es mayor que la suma de sus piezas. Es evidente, que podemos observar como cada pieza se encuentra aislada de la otra por una pequeña línea divisoria, y debemos conocer  o intentar conocer realmente hasta donde llega una y la otra pero también es importante observarlo como un todo, como un conjunto.

 

Sin más dilación continuo observando y analizando las otras caras, encaminándome hacía un conocimiento más profundo, de todas la parte de mi cubo de rubik personal.

 

Con tu puedo y con mi quiero vamos juntos compañero

M. Benedetti