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5. TERCER ACTO. Asesoramiento Curricular. Clasificación entre modelos de orientación y asesoramiento. Colaboración entre profesionales.

5. TERCER ACTO. Asesoramiento Curricular. Clasificación entre modelos de orientación y asesoramiento. Colaboración entre profesionales.

 

Asesoramiento curricular

En el caso de los aspectos internos y externos dirigidos en la elaboración, diseño y puesta en práctica de aspectos curriculares, el punto de mira del asesoramiento es el desarrollo del currículum, desde el departamento de orientación. Sin embargo, este trabajo de organización no se corresponde con una figura exclusiva, sino que se trata de un trabajo en equipo (aunque la realidad no se lleve a cabo de esta manera).   

Lo que yo entiendo por modelo la verdad es que tras indagar lo dividiría en dos tipos distintos, el explícito y el implícito, que expresan las ideas que el profesional tiene con respecto a la práctica.

Se que hubo una práctica sobre este tema o se explicó, el caso es que he llegado a la conclusión(repito tras indagar mucho e ir recopilando información en mi ordenador basándome en una infinidad de fuentes diferentes, donde por su puesto entre esas fuentes están los apuntes subidos de clase de ciertas personas) destacaría las siguientes ideas:

- Podemos hablar de modelos teóricos, de intervención y organizativos.

- El modelo educacional-constructivo (Pardo y Tobío), llama la atención por la complejidad del asesoramiento y la idea de cambio, especialmente la complejidad en las relaciones establecidas.

- En el modelo de consulta, se habla de una relación triádica (asesor-profesor-alumno), (indirecta) pero no es la única, de ahí que se pueda hacer mención a una relación de colaboración. En el caso del modelo planteado de Bisquerra, aunque es de orientación puede ser entendido también como de asesoramiento.

 - El modelo de Nieto Cano y Portela, exclusivo de asesoramiento, se habla de intervención, facilitación y colaboración.

 - El modelo sociopsicopedagógico y comunitario (Alfonso y Tobío), se acerca mucho al modelo de asesoramiento. - El modelo clínico es el de autonomasia, es el inicial porque es el más preeminente.

Acerca de la colaboración la diversidad de modelos se debe justificar por la variedad de situaciones con las que nos podemos encontrar como profesionales. La posibilidad de decantarse por un modelo u otro ofrece mayores posibilidades de acción, es decir los modelos se corporeizan en los profesionales que los interpretan, no hay modelos más puros que otros. De hecho, no debiéramos encasillarnos en un modelo u otro en concreto, ni tampoco hablar de modelos malos y modelos buenos (no demonizarlos). Tampoco son asépticos, porque cada uno de ellos tiene una manera diferentes de entender la relación, por tanto, es imprescindible conocerlos bien.

Clasificación entre modelos de orientación  y asesoramiento.

            Hay unos modelos distintos para ambas prácticas, de ambos ámbitos de desempeño profesional. Sin embargo, como ya he señalado con el concepto de asesoramiento y orientación, es difícil establecer sus límites y fronteras, de ahí que muchos modelos de orientación puedan adaptarse a los de asesoramiento, y viceversa. Con lo cual, la responsabilidad recae en la flexibilidad y comprensión de cada profesional.

Modelo de consulta colaborativa          

Relación entre colaboración e innovación

Hablamos, por tanto, de un juego bidireccional de papeles (basándose en la cooperación y colaboración) en las que responsabilidades y las consecuencias de las acciones deben ser compartidas, tanto cuando las consecuencias son positivas como negativas. 

No debemos obviar, que desde este punto de vista, el contexto comunitario, y ya no sólo la comunidad educativa, también deben implicarse en la educación, hablando de un trabajo en red, colaborativo y cooperativo, en la que todos los agentes implicados deben opinar y tomar una posición activa en dicho proceso educativo.

Igualmente, un asesor o asesora está condicionado por el enfoque curricular que desempeñará (si como técnico reparador, como coordinador o animador, etc.

Dos modelos de asesoramiento: como especialista en contenidos/ académico en el que el profesional se posiciona como experto infalible, o bien, otro modelo práctico/generalista (de procesos) en el que el profesional adopta una postura práctica reflexiva (ideas extraídas de Francisco Imbernón).   

Asesoramiento curricular

Al igual que hay diferentes tipos de ópera (ópera buja, ópera dramática, ópera jocoso, farsa, ópera de cámara, opereta, pastoral heroica, semiópera….) existen diferentes tipos de asesoramiento (asesoramento comunitario, asesoramiento laboral, etc.), sin ser comportamientos estancos. En este caso, y como bien indica el nombre de la propia materia, nos centraremos en el asesoramiento curricular. El asesoramiento se centra especialmente en los aspectos curriculares.

Siguiendo el hilo conductor de este portafolios, es imprescindible partir de la idea de que el asesoramiento no puede partir de la idea de que soluciona problemas y siempre tiene las respuestas para todo.

He recogido un texto de Domingo Segovia el cual quisiera citar textualmente:

“No se trata, pues, de generar las consabidas recetas y recomendaciones a que se trabaje en equipo, a la reflexión o a la deliberación dialéctica. La práctica ya nos ha advertido reiteradamente que eso no suele funcionar, que suene como cantos de sirena o propuestas de iluminados; pero que, buscando un foco principal de acción previamente identificado en un proceso serio de autorrevisión, pueda ser concertado todo un plan de trabajo. Todo debe pivotar en torno a una dimensión palpable del proceso de enseñanza-aprendizaje que destaque como una necesidad percibida y significativa, sobre la que merece la pena trabajar (…) y establecer puentes evidentes con otros procesos colaterales imprescindibles”.

 

 En materias de asesoramiento al igual que en educación general, al trabajar con personas que tienen cualidades distintas y las relaciones entre personas y profesionales son muy complejas por lo tanto no es posible generar recomendaciones para que se trabaje en equipo, la reflexión y la deliberación dialéctica es así mismo sobre la necesidad de cargar un maletín con herramientas de un profesional de apoyo. Igualmente el asesor/a se trata de un profesional que en el ámbito escolar desempeñará tareas vinculadas al currículum.

            Para hablar sobre las actuaciones que están dentro del asesoramiento curricular, creo preciso definir en que consiste el desenvolvimiento curricular.

            Según Skilbeck (1989:179), “el desarrollo curricular basado en la escuela puede definirse como una serie de ideas interrelacionadas sobre, o los propósitos de, cómo el currículum global debe ser diseñado, y cómo planificar y organizar todo lo relacionado con la enseñanza y el aprendizaje.”

            El desenvolvimiento curricular, no hace sólo referencia a la relación de una selección de contenidos, conocimientos, destrezas…si no que es preciso tener en cuenta la realización de un trabajo de organización analítico, selectivo y crítico en el que se tenga en cuenta diversos aspectos dentro del desenvolvimiento curricular como pueden ser la potenciación de las relaciones (profesor/a, alumno/a, con otras instituciones, con las familias, entre docentes…), el clima de las aulas, la cultura de la institución escolar, el currículo oficial, la organización de centros…teniendo siempre como telón de fondo la consecución de un desenvolvimiento integral de las personas que se forman en la institución a partir de una educación de calidad que al fin y al cabo es lo que se pretende conseguir.

            Una vez alcanzado este término de desenvolvimiento curricular comenzaré nombrando aquellas actuaciones que considero importantes:

            -Realización de ACI`S. Tanto el profesor/a tutor/a y el resto de docentes que intervienen con el alumno, asesorados por los especialistas del centro educativo así como por el orientador/a del centro, diseñarán de manera conjunta la adaptación curricular individualizada. (Esto ya se está llevando en algunos colegios, pues donde yo trabajo llevo haciendo y colaborando como profesora con el equipo de orientación desde hace años, por supuesto, yo desde mi sitio como profesora, no como orientadora).

            -Atención a la diversidad: Dentro de esta categoría pueden darse diversas actuaciones en función a diferentes problemáticas,(apoyo directo al alumno/a, un niño/a inmigrante que desconoce el idioma castellano se escolariza en nuestro sistema educativo. Su tutor/a busca ayuda para enseñarle nuestro idioma evitando así en el niño/a un posible retraso curricular.

            - Apoyo preparatorio al profesor/a de refuerzo educativo a un alumno/a con NEE(fuera del aula) se prepara antes de comenzar un tema anticipándose a el.

 

 

Apoyo al docente: Profesores/as con un alto ratio de alumnado con NEE reciben apoyo y ayuda de otros docentes a la hora de hacer la planificación, diseño y organización del currículo. Pueden además, colaborar de forma conjunta siendo dos, los docentes que están en un aula, pueden ayudarse, también realizándose consultas, discutiendo, dándose directrices, consejos…

En definitiva lo que se pretende a través de todo esto, es trabajar en colaboración con los tutores y docentes de las materias para hacer el currículo accesible y comprensible para todo el alumnado del centro.

            Para terminar, lo que se pretende con todo esto es trabajar en colaboración con los tutores7as y docentes de las materias y así poder hacer un currículo accesible y comprensible para todo el alumnado del centro.

            El diseño de los recursos y materiales, compete a los docentes, pertenecientes a un departamento didáctico, pueden colaborar y  trabajar conjuntamente creando sus propios materiales y recursos didact. de manera que su trabajo esté coordinado y los contenidos que de den en uno y otro curso tengan un hilo conductor sin producirse lagunas ni solapamientos.

           

            El asesor podría instruir a nivel metodológico y proporcionar al profesorado los recursos necesarios; ayudándolos y colaborando con ellos/as para diseñar sus sesiones de clase y así hacerles comprender que existen otras alternativas metodológicas.

 

            Fernando Hernández espone que en el campo del currículo, el asesor/a no solo tiene que cubrir la tarea genérica de asesoramiento y orientación a la institución escolar, y más concretamente a los profesores de los centros en los que intervienen, con el fin de conseguir un correcto desarrollo del currículo, si no que necesita concretar y ampliar sus funciones desde posiciones marcadas por la singularidad de cada centro y cada grupo de profesores/as. Cuando se asumen las funciones sobre el currículo se tienen que tener presentes referencias, implicaciones y capacidades de toma de decisiones. Por lo que las funciones que enumera son las siguientes:

            -Formador, tiene que clarificar las referencias que se incorporan en el discurso curricular.

            -Supervisor, animador, tiene que buscar alternativas a los problemas que se dan en las tomas de decisiones curriculares de cada profesor/a.

            -Investigador, tiene que disponer de recursos metodológicos para que luego pueda resolver los problemas de los profesores/as y estos los transformen en conocimiento.

            -Evaluador, tiene que ofrecer los resultados del proceso de desenvolvimiento curricular parar ir construyendo el proceso de toma de decisiones curriculares.

            A estas funciones el autor atribuye unas pautas de trabajo que clarifican la labor de asesor/a en el ámbito curricular los cuales son:

            -Tener formación teórica sobre la problemática de ed. institucional. El asesor/a tiene que tener conocimientos previos sobre la educación tanto a nivel social como político y también sobre bases psicológicas y didácticas, siento todos ellos factores que pueden afectar a decisiones curriculares.

            -Tiene que tener elaboradas y clarificadas las propias posiciones curriculares básicas. El asesor/a debe tener un marco de pautas y fundamentos para la toma de decisiones curriculares que le sirvan de referencia y de contraste en su actuación.

            -Comprender significativamente el contexto en el que se produce la intervención asesora, así como los diferentes sentidos de las demandas que hacen los profesores/as. El asesor/a deberá tener presente la realidad en la que está inmerso.

            -Poder evolucionar con el grupo de profesores/as. El asesor/a deber ser flexible, así como poseer estrategias e instrumentos que posibiliten los cambios en el proyecto curricular.

            -Hacer de animador/a de grupos. En esta óptica el asesor/a tendrá que presentar perspectivas al profesorado, de forma que esta sean innovadoras y no se encuentren con las propuestas habituales para desenvolver el currículo.

Conclusiones

            Si partiera de la idea de asesor/a como ténico/a, estaría en lo cierto al asegurar que una de sus funciones sería el diseño del currículo. Pero, partiendo de una óptica muy distinta, el asesor/a tiene que ir más allá y proponer el desenvolvimiento del propio currículo, dejando a un lado la simple explicitación de pretensiones del currículo, no teniéndolo como un mero trámite.

            De este modo, el asesoramiento curricular está muy vinculado con la atención a la diversidad, orientando y dando a conocer las diferentes medidas de atención a la diversidad que existen, tanto ordinarias como extraordinarias, especificando los casos individualizados de cada alumno/a que se prestan a tomar una serie de medidas, de acuerdo con la mejora y singularidades de sus procesos de aprendizaje en las aulas ordinarias.

            COLABORACIÓN ENTRE PROFESIONALES

 La colaboración es la que hace posible que ciertas limitaciones de los seres vivos individualmente pueden llevarse a la práctica de forma efectiva con el trabajo unido en conjunto. Tanto en la ópera como en el asesoramiento es necesario ese trabajo colaborativo, es la esencia de estas labores, la comunicación humana. Solos podremos construir grandes cosas, pero juntos podemos hacer cosas grandiosas. Tanto en la ópera como en educación lo que se pretende es la cohesión, la armonía aunque esta está en movimiento.Se hablan de principios como la colaboración. Veamos una concreción: una persoa que ejerce la dirección de una obra operística no tiene sentido sin la presencia de los y las personajes pero, dando un paso más, con el compromiso y trabajo conjunto entre ellos. En el caso de la educación, el asesoramiento y, en concreto, la persona asesora no tiene sentido sin los demás, necesita de ellos/as como él/ella necesita de las demás.

 

La colaboración en los centros educativos: una oportunidad de aprendizaje profesional (María Dolores Fernández Tilve y Mª Laura Malvar Méndez ).

 La colaboración es una modalidad de trabajo inherente al trabajo de una persona asesora, pues dicho trabajo en las instituciones educativas no deja de ser necesario con la participación, compromiso y apoyo mutuo de todas las personas profesionales en los centros educativos.

He traído este documento aquí porque considero que es muy oportuna y rápida su lectura y, especialmente, porque trata el tema de la colaboración de una forma muy sencilla y concisa. Por ello, a continuación señalaré algunas de las ideas que he extraído de este trabajo.

Dichas autoras del artículo se pronuncian claramente hacia la concepción de la colaboración como una oportunidad para el aprendizaje profesional.

Sin embargo, también indican que la cultura educativa se caracteriza por una individualización y por no ser colaborativa. En este sentido esa no colaboración puede estar justificada en el hecho de que se requiere tiempo para llevar a la práctica una auténtica colaboración, es decir: para planificar, implementar y evaluar planes educativos y poder trabajar en un contexto colegial.

Definen la colaboración como “un conjunto de valores, creencias, normas, conocimientos, destrezas, vivencias, patrones de acción, códigos de conducta, roles, hábitos, modelos de relación, etc. Que los docentes comparten en un contexto interactivo y de aprendizaje”. Por tanto, se trata de una cultura que es compartida y que se va construyendo de forma progresiva en un contexto de trabajo que requiere de la interacción de las distintas personas profesionales del centro.

Se indican, así mismo, una serie de condiciones para que se dé esa verdadera cultura de colaboración, compuesta por:

 -Reuniones esporádicas y conjuntas para tratar, por ejemplo, temas burocráticos.

 Pero se va más allá, realizando una planificación cooperativa, actuando como tutor/a de un/a compañero/a, ser el/la monitor/a de un/a maestro/a nuevo/a, participando en actividades colectivas de desarrollo del profesorado o sentarse en comisiones para comentar casos individuales de alumnado con necesidades educativas especiales (Hargreaves, 1996:42).

También me parece muy curioso el símil que indican entre la cultura de colaboración como un dibujo de una casa con las siguientes características: apertura, comunicación, autonomía, corresponsabilidad, colaboración, contraste de pareceres, etc.

Posteriormente, hacen alusión al hecho de que la colaboración es un reto ineludible al que la formación del profesorado debe responder. Y yo me pregunto: ¿Qué mejor manera para formarse y actualizarse que contando en su contexto de trabajo con un grupo colaborativo de profesionales?

Así mismo, también recalcan la importancia de cuestionarse las teorías tradicionales que se han seguido en la escuela, en pro de generar dinámicas cooperativas en los centros escolares.

Se señala el trabajo colaborativo como un aspecto esencial para la mejora de la calidad de la enseñanza y del desarrollo profesional del profesorado. 

Pero, a mi modo de ver, es el desarrollo profesional del profesorado el que condiciona de forma ineludible la calidad de la enseñanza, por tanto, el trabajo colaborativo es un elemento indispensable para conseguir ese desarrollo profesional en el profesorado.

Recurren a Hargreaves (1996) para incidir en el hecho de que la colaboración junto con la colegialidad hacen que el desarrollo del profesorado trascienda la reflexión personal e idiosincrásica y la dependencia de algunos expertos juntos.

Este aspecto, es un aspecto esencial en el asesoramiento, pues no puede existir esa dependencia a profesionales con experticia, sino que se trata de un trabajo fruto del trabajo conjunto, con las aportaciones de cada una de las personas y con el consenso de todo el grupo de trabajo.

Esa cultura colaborativa, teniendo en cuenta la concepción de Murillo (1998), tiene que estar atravesada por el diálogo profesional, el canal para la promoción de la reflexión y desarrollo profesional de un grupo de profesores/as en situaciones interactivas no burocráticas.

De seguido, señalan que ese proceso de aprendizaje en y desde la colaboración es complejo al englobar el saber y el saber hacer. Es decir, no es suficiente con los conocimientos teóricos y prácticas que una profesional pueda adquirir, sino que debe tener destrezas y actitudes que puedan servir como complemento para desarrollar ese trabajo colectivo de reflexión sobre la teoría y la práctica.

Teniendo en cuenta lo planteado, se podría entender la colaboración en palabras de Medina (1994), como “visión crítico cooperativa que promueve el análisis de la acción docente y de la actualización profesional y un modelo de construcción teórico-práctica de procesos de enseñanza-aprendizaje en común”.

Y partiendo de esta concepción, así se debería trabajar la formación inicial del profesorado, con unas prácticas adecuadas. Entiendo que les sean útiles y significativas, acordes con lo que con posterioridad será su entorno de trabaja y así minimizar el choque con la realidad.