Proyectos para la integración de las tecnologías en las instituciones educativas

    Irene A
    Por Irene A

    A continuación trataré de resolver la cuestión planteada: ¿Tiene sentido que se invierta el dinero de los contribuyentes en proyectos de integración de tecnologías en las instituciones educativas?

    Antes de leer y documentarme sobre el tema, y sin más conocimiento que lo leído y hablado en clase, mi respuesta ante esta cuestión es que si. Opino que si que tiene sentido que se invierta dinero en eso. Obviamente, quizás falte ir más allá y los proyectos deban ser más completos o enfocados de otra manera, pero en la actualidad creo que la integración de la tecnología en las instituciones educativas es algo necesario para ayudar a los estudiantes a manejar los nuevos recursos que les presenta la sociedad y cuyo manejo le será requerido para su futuro laboral.

    Tras una primera lectura al artículo de Martínez (2006), sus palabras textuales respaldan mi respuesta:

    `El papel de las administraciones educativas en materia tecnológica es crucial. No sólo porque la era TIC exige cambios importantes en el mundo educativo, sino también porque se hace necesario aprovechar las funcionalidades de éstas para impulsar dicho cambio hacia un paradigma educativo más personalizado.’

    Un ejemplo de un proyecto a nivel estatal fue el Proyecto Escuela 2.0, que abarcaba desde 5º de primaria hasta 2º de la ESO. Este proyecto pretendía dotar, tanto a alumnos como profesorado, con recursos TIC. Garantizaba la conectividad y promovió la formación del profesorado. Otros de sus principios eran el de educar en valores y en la responsabilidad del uso de las tecnologías y fomentar el desarrollo de contenidos digitales. (Maroñas, 2019)

    A nivel autonómico, este proyecto se tradujo en el conocido Proxecto Abalar y el Programa E-DIXGAL. Todas las aulas del Proxecto Abalar están equipadas por un portátil para cada alumno, una estación de carga comunitaria, portátiles para el profesorado, una PDI (pizarra digital interactiva) y un proyector. (Rodríguez Machado, Veiga y González Sanmamed, 2015, citado por Fraga Varela, F. & Alonso-Ferreiro, A., 2017) En cuanto al Programa E-DIXGAL, fue creado en 2014 para completar la digitalización de las aulas, renunciando a los libros en papel.

    Concluyendo y volviendo a la responder la pregunta inicial, termino la entrada reiterando mi primera respuesta. Si, tiene sentido que el dinero de los contribuyentes se emplee para este tipo de proyectos. El dinero de los contribuyentes debería emplearse siempre, en cuanto al ámbito educativo, para mejorar, reparar e introducir medidas y proyectos que conlleven una mejora en la educación a todos los niveles, y, en este caso, esa mejora viene dada por la tecnología. Asimismo, no todos los alumnos y alumnas provienen de familias que tengan la capacidad adquisitiva suficiente para darles acceso a muchos de los recursos que estos proyectos aportan a las escuelas, por lo que dichos proyectos permiten igualar las condiciones entre alumnos.

    Por otro lado, quiero destacar que esta inversión en educación no debe ser sólo en hardware, sino en la adaptación o construcción de espacios adecuados al uso de las tecnologías. Por ejemplo, redes que puedan cargar el peso de una gran cantidad de ordenadores y otros dispositivos conectados simultáneamente. Además, dicha inversión debe encargarse también de la educación del profesorado en competencia digital y en la adaptación a nuevos soportes mediante el cambio en las metodologías de educación.

    Referencias bibliográficas:

    últimos comentarios