La importancia de la formación en TIC del profesorado

En mi anterior blog escribí sobre los proyectos autonómicos para la integración de las tecnologías en el ámbito escolar.  Uno de los puntos que traté, fue la importancia de la formación de los/as docentes en las TIC para poder lograr una plena integración de las tecnologías en el contexto educativo y así producir beneficios.  En este blog intentaré responder a las siguientes preguntas: ¿Por qué es necesaria la formación del profesorado en las TICs?, ¿Qué ventajas podemos obtener con ella?, y ¿Cómo deberemos abordarla?

La propia Comisión de las Comunidades Europeas (2002, 18) indica con claridad que se observa un déficit formativo en los profesores respecto a las TICs en una doble dimensión: 1) vinculación de las TICs a las prácticas pedagógicas y 2) vinculación de las TICs en relación con las disciplinas y la promoción de la interdisciplinariedad. Hay diversas causas que pueden explicar estas carencias, desde el tipo de formación inicial que han tenido hasta la velocidad con que en la sociedad del conocimiento las TICs se están incorporando a la sociedad en general y a la educación en particular.

Los argumentos que sostiene Cabero Almenara (2004) para justificar la necesidad de formación son diversos. Las TICs se convierten en un elemento básico de impulso y desarrollo de la denominada sociedad del conocimiento por lo que son dos los aspectos que hacen necesaria esta formación: por un lado, la diversidad de funciones que empiezan a desempeñar las TICs y por otro, su impacto en los procesos de enseñanza-aprendizaje en los cuales el/la profesor/a desempeñará un rol fundamental. Uno de los roles más significativos que tendrán los/as profesores /as en estos nuevos entornos de formación  se refiere, uno, al diseño de medios, ya que el docente se convertirá no solo en un consumidor de medios sino que deberá diseñar y producir recursos adaptados a las necesidades del alumnado. En cuanto a la tutoría, tenemos que señalar que se convierte en uno de los instrumentos de máxima significación, para conseguir que el sistema funcione con calidad y se propicie un clima para el aprendizaje. En ella el/la profesor/a deberá de realizar diferentes actividades que irán desde el asesoramiento, a la motivación y a la redirección de la actividad realizada por el o la estudiante.

Para responder a las ventajas que puede conllevar dicha formación, la primera es de índole económica y organizativa ya que independientemente de la situación económica del centro la realidad es que en todos los lugares se están realizando inversiones y esfuerzos para la incorporación de las TICs a las instituciones educativas. Por otro lado, nos guste o nos disguste, hemos pasado a un nuevo modelo de sociedad caracterizada por la utilización, incorporación y expansión de las TICs a todas las actividades y sectores. Y movernos en él, sin ser medianamente competente, es poder quedarnos fuera de sus posibilidades, reglas de juego, y entramado sociocultural.

Como mencioné en el anterior blog, el problema de la utilización de las TICs en los procesos de enseñanza-aprendizaje, no provienen del alumnado sino del profesorado. Los/as alumnos/as dominan las tecnologías, es decir, navegan por internet con total facilidad, utilizan diferentes medios para comunicarse entre ellos/as, descargan libros con de manera simple...Esto provoca una contraposición con el profesorado ya que cada vez se sienten más inseguros en este nuevo mundo por su falta de dominio, rapidez y la velocidad con la que la sociedad avanza incorporando nuevas herramientas. Todo esto puede tener consecuencias como que un/a profesor/a que no introduzca en sus clases las TICs, puede llegar a marginar con su no utilización (sin querer hacerlo), a un grupo de estudiantes por no saber responder a sus necesidades.

Como señala Dede (2002, 84) respecto al profesor universitario, pero que se puede extender a todo el colectivo: "Las comunidades de docentes universitarios suelen adoptar rápidamente los medios que permiten el intercambio de información, pero existe cierta reticencia a la hora de cambiar los métodos y perspectivas de las prácticas docentes y de evaluación presentes en la enseñanza universitaria". Lo señalado nos lleva a reclamar que el profesor debe estar capacitado para poder utilizar las TICs en su práctica profesional de la enseñanza, otra cosa muy diferente es que después tome la decisión de utilizarlas o no, o de incorporar una u otras para resolver un problema de comunicación concreto.

Finalmente recalcar la idea que he ido defendiendo a lo largo del blog, y es que, los/as profesores/as del futuro deben de tener una serie de competencias de cara a la utilización de las TIC, ya que además podemos encontrar nuevos conocimientos a partir de su práctica docente como por ejemplo, las diferentes formas de trabajar las TIC en sus contenidos y área específica; el desarrollo de enseñanza en diferentes espacios y recursos, dominio para la inserción de las técnicas y medios para la formación en cualquier espacio y tiempo que combine la formación presencial con la formación a distancia, para la selección de materiales. A modo de reflexión final, mencionar que por mucho que se invierta en la introducción de la tecnología en el aula no sirve de nada si realmente quienes tienen la posibilidad de explotarla al máximo no saben cómo hacerlo, provocando de esta manera un retroceso en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por eso mismo se debe apostar por cursos y programas que puedan ayudar a los docentes en este ámbito que puede llegar a ser novedoso.

Referencias bibliográficas:

Almenara, J. C. (2004). Formación del profesorado en TIC. El gran caballo de batalla. Comunicación y Pedagogía: Nuevas tecnologías y recursos didácticos, 27-31.

DEDE, Ch. (2002): Tecnologías avanzadas y aprendizaje distribuido en la enseñanza universitaria, en HANNA, D. (ed): La enseñanza universitaria en la era digital, Barcelona, Octaedro-EUB, 83-102.

 
    • Alicia
      Alicia

      Hola Natalia!. Comparto tu idea de que los/las profesores/as deben de poseer habilidades y destrezas para utilizar las TICs como método de enseñanza- aprendizaje, ya que consigue hacer más ameno y más rápido el aprendizaje tanto presencial como con formación a distancia. Considero muy relevante que los/las docentes se actualicen en este ámbito tan necesario, el cual día a día cambia y evoluciona constantemente.

      • Uxía Carlón Álvarez
        Uxía Carlón Álvarez

        Bos días Natalia! Estou de acordo contigo en que o problema do asentamento e uso das TIC non radica no alumnado senón no profesorado. Isto pode deberse ao medo como ti dis. Coincido contigo en que para promover o cambio o profesorado non pode limitarse a ser un consumidor de información senón que debe seleccionala e incluso producila. Unha entrada que oferta unha perspectiva diferente. 

         

        Sigue traballando así!

        • Saray Fernández Trigo
          Saray Fernández Trigo

          Hola Natalia, en numerosas entradas he hecho referencia a lo que tú tratas en esta, es decir, a la formación del profesorado. Considero que el fracaso en la TICs, que no produzcan innovación en la mayoría de casos y que sean usadas como instrumentos de sustitución radica en gran parte en la falta de formación del profesorado. Sin embargo, considero que no es totalmente su culpa, ya que las instituciones educativas deberían preocuparse de antes de instaurar ningún cambio formar al profesorado, ya que es inútil que se inserten nuevos materiales si los docentes no están capacitados para usarlos. 

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